ⓘ Juan de Cervantes, obispo. Juan de Cervantes y Bocanegra, sacerdote español, obispo y cardenal de San Pedro ad Vincoli en 1426 y luego cardenal-obispo de Ostia ..

                                     

ⓘ Juan de Cervantes (obispo)

Juan de Cervantes y Bocanegra, sacerdote español, obispo y cardenal de San Pedro ad Vincoli en 1426 y luego cardenal-obispo de Ostia y Velletri desde 1446 hasta su muerte. Hijo de Gonzalo Gómez de Cervantes y Beatriz Bocanegra, hija a su vez del almirante mayor de Castilla Ambrosio Bocanegra, ambos estaban enterrados en la Iglesia de Todos los Santos de Sevilla, descendientes de almirantes genoveses bajo el rey Alfonso XI de Castilla ennoblecidos en Castro del Río, provincia de Córdoba.

                                     

1. Biografía

En la Universidad de Salamanca estudió y obtuvo el grado de doctor en Derecho. En 1424, siendo arcediano de Calatrava, cargo recibido el 23 de enero de 1415, habló en el concilio de Siena defendiendo las tesis de la superioridad del Papa sobre el concilio, tesis grata al Papa Martín V, contra la doctrina conciliarista, por lo que Martín V le hizo cardenal de San Pedro ad Vincula en 1426.

Se quedó en Roma desde entonces, donde se rodeó de una corte los llamados familiares entre los que se encontraban, como protegidos suyos, personalidades como Juan Rodríguez de la Cámara muerto algo después de 1450, también conocido como Juan Rodríguez del Padrón, poeta gallego amigo del asesinado Macías el Enamorado enterrado en 1434 en Arjonilla, provincia de Jaén, Eneas Silvio Piccolomini futuro papa Pío II, Juan de Segovia, Alfonso Gonzalo de Orbaneja, Alfonso García de Mayorga, Alonso Fernández de Madrigal 1410-1455, el famoso Tostado.

En 1430 Martín V le encargó la misión de supervisar el Capítulo general de la Orden franciscana que se iba a celebrar en Asís, lo que ejecutó con notable eficiencia a pesar de la dificultad que suponía poner de acuerdo las distintas tendencias.

En 1433 fue enviado por el rey Juan II de Castilla al concilio de Basilea presidido por Juan de Torquemada y acompañado del cardenal Alonso de Carrillo. ​

En la capital andaluza fundó un hospital, impulsó las obras de la catedral, y allí está enterrado en un magnífico sepulcro tallado a los pocos meses de su muerte por Lorenzo Mercadante de Bretaña en la Capilla de San Hermenegildo, que él había erigido en la catedral.

Su magnífica biblioteca de manuscritos 306 volúmenes, cantidad bastante importante para la época, fue recibida por el Cabildo de la Catedral sevillana.