ⓘ Centenario de la Constitución de Cádiz. La agenda de festejos fue compleja, algunos tuvieron que alterarse completamente al coincidir con otros de carácter naci ..

                                     

ⓘ Centenario de la Constitución de Cádiz

La agenda de festejos fue compleja, algunos tuvieron que alterarse completamente al coincidir con otros de carácter nacional. El fallecimiento de la Infanta María Teresa, hermana de Alfonso XIII, vino a presagiar la ausencia del Rey en los actos. Desde el primer momento, se aprecia que S.M. el Rey y el Gobierno no parecen entusiasmados por acudir. Más bien parecen haber esperado a última hora para comunicar su ausencia y enviar un representante sin relevancia. Parece claro que deseaban sobrescribir la historia y no hacer la menor relevancia la figura de Fernando VII y sus designios antidemocráticos. Los festejos de marzo estuvieron marcados por la presencia del ministro Moret y del Toro, en los de octubre, el protagonismo sería acaparado por el liberal Labra. La inauguración del Museo Iconográfico apenas fue recogido por la prensa nacional que le dedica un pequeño párrafo para describir la inauguración del edificio sin casi hacer referencia a que la financiación fue prácticamente exlclusiva del Ayuntamiento de Cádiz y de la generosidad de los convecinos en sus donaciones que procedían de la Velada de 1908. Ni siquiera se menciona el enorme cuadro de Viniegra que había sido la aportación del Estado

                                     

1. Consecuencias

Desafortunadamente los actos no alcanzaron las expectativas ni colmaron las ilusiones depositadas en el Año Centenario. Aquello no era sino un reflejo de la convulsa situación política que se vivía en las primeras décadas del recién nacido siglo XX. No faltarían más de diez años para que el jerezano Primo de Rivera diera un golpe de Estado en 1923 y que duraría hasta poco antes de la restauración de la II República, antesala de la guerra civil del 36.

A un nivel más local el Oratorio de la Iglesia de San Felipe Neri fue declarado Monumento Nacional. Se revalorizó su papel simbólico, se restauró, se limitó la propiedad eclesiástica a su condición monumental ante la negación de la Iglesia. La ciudad obtuvo el monumento conmemorativo la Constitución del 12, que se le adeudaba desde 1813. Actualmente es uno de los monumentos más significativos de la ciudad. Para otra ocasión queda recordar que sigue sin inauguración oficial y que es un ejemplo de los últimos grandes monumentos historicistas de su época.

Los actos de 1912 sirvieron para recomponer los contactos diplomáticos con las repúblicas americanas. Subrayemos la presencia de la delegación cubana como el ejemplo más significativo

La ciudad se dotó de un Museo permanente que recordase una de las páginas más gloriosas de su historia. Dicho Museo fue posible gracias al empeño personal de del Toro, a su" ensayo” con la velada patriótica de 1908 y con su propio patrimonio puesto que avaló las obras de reforma que el arquitecto municipal había propuesto.

Los fastos de 1912 evidenciaron la crisis interna del partido liberal. En pocos meses se hizo patente para todos que importaba más la lucha de poder en Madrid entre Romanones, Moret, Labra y Sagasta.