ⓘ La Ramajería es una subcomarca de la Tierra de Vitigudino, en la comarca de Vitigudino, provincia de Salamanca, Comunidad Autónoma de Castilla y León, España. S ..

                                     

ⓘ La Ramajería

La Ramajería es una subcomarca de la Tierra de Vitigudino, en la comarca de Vitigudino, provincia de Salamanca, Comunidad Autónoma de Castilla y León, España. Sus límites no se corresponden con una división administrativa, sino con una demarcación etnográfica y agraria. ​

                                     

1. Etimología

Ramajero es el vocablo utilizado para denominar al ganado vacuno de esta zona salmantina porque en las épocas de falta de pastos se alimenta a base de ramaje o ramón. Según Llorente Maldonado, de ahí viene el término ramajero, que por extensión, ha pasado a significar habitante de esta comarca, y por tanto, La Ramajería es la tierra de los ramajeros. ​

                                     

2. Geografía

La Ramajería está situada en el noroeste de la provincia de Salamanca y ocupa una superficie de 741.28 km². ​

                                     

3. Demografía

Demográficamente esta zona ha conocido una de las mayores catástrofes de la provincia. Esta comarca posee una de las densidades de población más bajas de la provincia, con una densidad de población es menor a 5 hab./km². Aunque siempre ha sido una comarca poco poblada, ya que siempre ha tenido pequeños municipios de entre 200 y 400 habitantes, desde mediados de siglo ha ido perdiendo población sin parar, sobre todo debido a unas fortísimas migraciones de carácter económico, que han reducido a un tercio el número de sus habitantes, 3055 en 2018. Junto a esto existe el problema del envejecimiento. Esta comarca sólo vio aumentar su población en las últimas décadas durante la construcción del embalse de Almendra, en los años 60, en la que llegaron a vivir muchos trabajadores de la misma. Desde entonces el desplome demográfico ha sido incesante.

                                     

4.1. Cultura Arquitectura

La arquitectura popular es una de las señas de identidad de la comarca. Su grado de conservación es relativamente alto debido a que la emigración de la población rural hacia las ciudades fue mayor en los pueblos con menor desarrollo económico y densidad de población, características asociadas a localizaciones aisladas de las principales vías de comunicación de la provincia.

Con el paso de los años, la población que emigró a las ciudades vuelve ahora para pasar el verano o los años de jubilación. Esto provoca que muchas de esas personas, con mucho mayor poder adquisitivo que antaño, quieran remodelar o rehacer más cómodas sus casas del pueblo. Estos trabajos y reformas son frecuentemente encargadas a empresas que no respetan las líneas estéticas propias de los conjuntos arquitectónicos de la zona o que simplemente realizan obras funcionales de ladrillo u hormigón sin ningún tipo de conocimiento ni respeto por la historia, la tradición y la cultura arraigadas desde siglos en estas tierras, lo que hace que se vaya perdiendo un valioso patrimonio etnográfico y con él, todas sus posibilidades de atracción turística.

Los núcleos de población suelen organizarse en torno a una calle principal desde la que parten una serie calles secundarias que suelen acabar en la puerta de alguna casa o corral, por ello son abundantes los callejones y callejas muchas veces sin salida o que interconectan calles cercanas separadas entre sí por una o varias casas. ​

Existen así mismo muchos vocablos propios con respecto a actividades agropecuarias como "abarañar" juntar hileras de paja o forraje para formar una más grande y facilitar su recogida, "apajar" dar de comer paja mezclada con pienso al ganado vacuno, "cencío" estado de prados y pastos sin aprovechar en todo su esplendor primaveral o "vareado".



                                     

5. Historia

El poblamiento humano en La Ramajería se remonta la prehistoria, época de la que data el dolmen de La Mata Baja en Valsalabroso. Así mismo lo verifica el Castro de El Castillo en Saldeana, que da fe del dominio vetón en la zona. La posterior instalación del Imperio romano en la península ibérica está aquí atestiguada por las inscripciones y estelas funerarias encontradas en municipios como Guadramiro, Barruecopardo o Las Uces, siendo más comunes en el arco de pueblos ramajeros más cercanos al río Huebra.

La época clave para el actual sistema de poblamiento de la comarca se da en la Alta Edad Media, cuando los reyes del Reino de León emprenden la conquista y repoblación de la zona. Así, en una primera fase bajo el reinado de Ramiro II de León son repobladas algunas localidades entre las que se encuentra Guadramiro, del que toma su nombre. La segunda y principal repoblación viene de la mano del rey Fernando II de León, en el siglo XII, que crea además el señorío de Barruecopardo en 1177.

Bajo el reinado de Alfonso IX de León, varias localidades ramajeras pasan a formar parte de la Orden de Santiago, quedando encuadradas desde 1195 en la diócesis de León de Santiago, que comprendía los territorios leoneses de la Orden. Con su disolución dichas localidades pasan a formar parte de la diócesis de Ciudad Rodrigo, hecho del que se deriva que actualmente en La Ramajería haya unos pueblos pertenecientes a ésta y otros la de Salamanca, aunque puedan estar más o menos cerca de una u otra ciudad.

La división territorial de España de 1833 con la que se crean las provincias, establece la comarca en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa, pasando a conformar en 1844 el partido judicial de Vitigudino. En 1983, con la transición la democracia, la provincia se integra en la comunidad autónoma birregional de Castilla y León. ​