ⓘ Isabel de Basilea. Contrajo matrimonio muy joven con un oficial del taller de su padre, Alonso de Melgar, y la muerte de Fadrique en 1517 se hacen cargo del neg ..

                                     

ⓘ Isabel de Basilea

Contrajo matrimonio muy joven con un oficial del taller de su padre, Alonso de Melgar, y la muerte de Fadrique en 1517 se hacen cargo del negocio familiar. La imprenta estaba instalada en unas casas propiedad del Cabildo de la catedral, próximas la iglesia de San Nicolás, con vista la plaza de Santa María. De este matrimonio nacerán dos hijos: Tomás y Fernando.

Las obras impresas en este tiempo aparecen como realizadas "En casa de Alonso de Melgar", pero este muere en 1525 y al año siguiente la obra Las leyes y premáticas reales hechas por su magestad en las Cortes de Toledo figura realizada por la "honesta viuda de Alfonso de Melgar".

Tras la muerte de su marido, De Basilea pidió respaldo para la tramitación de la testamentería, a Juan de Melgar y a un conocido de la familia, Juan de Junta, de la familia florentina de los Giunti, impresores también asentados en la ciudad de Burgos. Se sabe que De Junta contaba también con un pequeño taller en la ciudad, aunque su actividad principal era la de comerciante en libros. ​

                                     

1. Segundo matrimonio

Dada la situación jurídica de la mujer en aquellos años, con muchas cortapisas legales y sociales para la actividad empresarial, contrajo enseguida un segundo matrimonio con el citado Juan de Junta. Estamos ante un matrimonio de conveniencia para ambas partes: ella conserva la imprenta y él amplía su negocio. De Basilea aportó a este segundo matrimonio una dote considerable de 560.000 maravedíes, de los cuales, 520.000 correspondían a los bienes heredados de su padre. La dote estaba compuesta de dineros, oro y plata, preseas, ajuar de la casa, libros, empresa, aparejos y artificios de prensa, es decir el negocio familiar. De la Junta se convierte de facto en el gestor de la imprenta. ​

                                     

2. Últimos años

Juan de Junta murió en 1557, y entonces De Basilea volvió a hacerse cargo del negocio por completo. En el reparto de la herencia ella se reservó todo lo relacionado con el negocio de impresión, aunque se compromete a prestarlos a sus hijos, previo pago de un alquiler.

Junto con su hija Lucrecia, que posteriormente se casó con el impresor Matías Gast, permaneció al frente del taller de Salamanca, siendo el colofón de las obras impresas en esta época: "Herederos de Juan de Junta". Su hijo Felipe se hizo cargo del taller de Burgos, siguiendo así la tradición familiar que había iniciado Fadrique de Basilea. ​