ⓘ Tomás Porralis de Saboya Impresor y librero. Nacido en 1539, de origen francés, tras recorrer en su juventud diversas poblaciones españolas, como Astorga, con s ..

                                     

ⓘ Tomás Porralis de Saboya

Tomás Porralis de Saboya Impresor y librero. Nacido en 1539, de origen francés, tras recorrer en su juventud diversas poblaciones españolas, como Astorga, con solo 20 años, y, posiblemente, Coria, Sigüenza y Palencia, ​ llegó a Navarra donde casó con la hijastra de Adrián de Amberes y, a su muerte en 1568, se hizo con la dirección del taller de imprenta que acaba de ser trasladado de Estella a Pamplona. Permaneció al frente del mismo durante 23 años, siendo el tipógrafo con mayor trayectoria laboral en el siglo XVI. Se conoce la existencia de 49 libros impresos en su taller, lo que representa la mitad de la producción de las imprentas navarras del siglo XVI. Así pues, trabajó mucho y durante mucho tiempo, a una media de dos libros por año, aunque la calidad de su trabajo fue deficiente.

Tras su fallecimiento, en 1591, su hijo Pedro continuó con el negocio familiar hasta su muerte en 1596.

                                     

1. Vida y actividad como impresor y librero

Vive en Pamplona, alquilado en la llamada" Casa de la Imprenta”, que pertenece la viuda de Bereguer de Aoiz, ​ Pidió ser enterrado, amortajado con el hábito franciscano, en la parroquia de san Lorenzo, en la tumba de su suegro y de su mujer.

                                     

2. Impresor oficial

Mantiene el privilegio alcanzado por su suegro, Adrián de Amberes, de impresor oficial de la ciudad, con sueldo anual de 50 ducados. Cuando ha terminado el plazo de diez años de la concesión a Amberes, el Regimiento lo renueva, en 1578, por otros diez y con la misma gratificación, con la condición de que mantenga la" imprenta de libros con todo el aparejo necesario” ​ El privilegio excluye la competencia de otro impresor y por este motivo el Consejo Real, en 1583, ordena a Pedro de Borgoña que renuncie a instalar una imprenta.

                                     

3. Deudas agobiantes

Los primeros años de trabajo están marcados por los problemas económicos, hasta el punto de que en 1571 se encuentra en la cárcel" preso por deuda” de 21 ducados con Claude de Borgoña, hermano del impresor Pedro de Borgoña, y, para recuperar la libertad Miguel de Aranaz, mercader, vecino de Pamplona, ha de abonar una fianza. ​

                                     

4. Actividad impresora

Al cabo de cuatro años de tomar posesión de la imprenta, en 1572, se traslada a Tudela para atender los encargos realizados por Simón Abril, maestro de Gramática. Permanece en la ciudad el año 1572 y parte de 1573, periodo en el que saca la luz cinco títulos.

En 1580 debió de publicar en la localidad aragonesa de Épila la Primera parte de la Clara Diana, del cisterciense Bartolomé Ponce, en cuyo pie de imprenta aparece el nombre de Tomás Porralis. ​

                                     

5. Taller de imprenta

En 1579 trabajan en su taller seis personas de las que tres son oficiales: Diego de Nájera, de 20 años," tirador” ​

                                     

6. Producción

Tomás Porralis, a lo largo de 23 años, imprime 49 libros, que representan la mitad de la producción del XVI en Navarra. La media anual se sitúa en 2.1, lo que supone el doble de la registrada en la centuria y la más alta de los impresores navarros de la época. La actividad es constante y solo se registra un año sin libros 1574. El ritmo de trabajo se intensifica en 1573, con motivo de su estancia en Tudela atendiendo los encargos de Simón Abril, y en el último tramo de su vida.

El reparto por temas de las publicaciones es relativamente equilibrado con la excepción de la Historia en la que únicamente figuran tres títulos, dos de los cuales se refieren a biografías. En la Literatura predominan los textos escolares para el aprendizaje del latín encargados por Simón Abril, a los que se añaden las ediciones en 1578 y 1582 de la Diana enamorada. En el apartado de Derecho diez de los trece títulos registrados corresponden a Cuadernos de Leyes y otras publicaciones legislativas, lo que da idea del trabajo que aportan las instituciones al taller de Porralis, que, conviene recordar, era el impresor oficial del Reino. En el capítulo de Ciencias y Artes los asuntos se multiplican, con títulos de medicina, veterinaria, filosofía, psicología - Examen de ingenios de Huarte de San Juan - o arte militar. Las obras de Religión, a pesar de que casi representan una quinta parte del total, tienen una presencia porcentual menor que la correspondiente la conjunto de las imprentas navarras del XVI - 18.3 y 23.8 por ciento respectivamente -.

Llama la atención el elevado porcentaje de ediciones en octavo, un formato menor, que supera en 15 puntos la media del siglo en Navarra. Se trata de libros destinados a los estudiantes y de contenido relacionado con las Ciencias y Artes, donde figuran obras de divulgación. El tercio de obras en folio estaría integrado por las ediciones del Reino.

La calidad de los trabajos salidos de la imprenta de Tomás Porrales es modesta, toda vez que únicamente un tercio de los títulos evaluados se considera que presentan una impresión buena, lo que supone seis puntos por debajo de la media de la centuria; además, se ha de tener en cuenta que no se registra una sola publicación excelente. El tono anodino de las impresiones de Tomás Porralis domina la mitad de su producción y no consiguen mejorarlo ni los encargos institucionales, como los Cuadernos de Leyes, impresos rudimentariamente en papel de poca calidad, ni los impresos menores que le encomiendan el obispo y el virrey.

Emplea como marca tipográfica de su taller la de los impresores castellanos Millis, para los que trabaja en alguna ocasión, con la única variante de sustituir las iniciales de Guillermo Millis por las suyas. La imagen representa un ángel con un escudo en la mano derecha, donde figuran las iniciales, y una palma en la izquierda. La calidad del taco xilográfico del impresor pamplonés es claramente inferior al original castellano. ​