ⓘ Calles y plazas del Madrid medieval. Las calles y plazas del Madrid medieval tuvieron su origen en el núcleo urbano asentado al amparo de la muralla de la almud ..

                                     

ⓘ Calles y plazas del Madrid medieval

Las calles y plazas del Madrid medieval tuvieron su origen en el núcleo urbano asentado al amparo de la muralla de la almudena o ciudadela árabe mandada construir por Muhammad I. Se fue formando en su interior una población compuesta por casas o viviendas y esas construcciones dieron lugar a caminos que en algún momento serían calles, vías para transitar por ellas o para salir de la villa. La construcción de una mezquita mayor proporcionó a este núcleo un carácter de medina. También por necesidad de tránsito y de organización de las calles entraron a formar parte del entramado las plazas o tabiá árabes. Con la conquista de Alfonso VI y la repoblación de grupos cristianos la villa fue extendiéndose sobre todo hacia el este y el sur y las vías fueron apareciendo conformando el espacio. Surgieron grandes calles, calles que organizaban barrios, rondas, plazas de todo tipo y necesidad; todo ello en suelo público y suelo privado. Se fue haciendo distinción según el tipo del trazado y así surgió la carrera, el carral, el carril, la vía, la calle, hasta que más tarde todos estos espacios llegaron a tener su nombre propio, nombre que en un principio fue descriptivo para que el viandante se entendiera y le entendieran: "Calle de la Puerta de Guadalfajara", "Calle de los Traperos", "Calle tras las casas de Don Pedro de Castilla", etc. ​

                                     

1. Contexto histórico

Muhammad I de Códoba emir independiente de al-Ándalus 852-886, se vio obligado a construir una fortaleza que defendiera el camino hacia Toledo en el territorio fronterizo conocido como Marca Media. Junto a esta fortaleza se formó una población, una ciudadela o almudaina o almudena. La fortaleza se construyó en el cerro septentrional que estaba rodeado de defensas naturales. ​

                                     

2. Historia y evolución de calles y plazas

Para la población musulmana la calle es esencialmente un lugar de paso público en el entorno de la mezquita, que conduce a un punto determinado que no necesariamente tiene que estar trazada en cuadrícula sino que por el contrario suele ser laberíntica. Es además un componente urbano al servicio de la comunidad y deben cumplir ciertas normas como conservar la limpieza, evitar y reparar los posibles baches, que no se establezcan los vendedores ambulantes y que no pasen por ellas las caballerías. Los primeros nombres que definen las calles islámicas son del tipo de "calle que va a" "calle entre esto y lo otro" ​

                                     

3. Denominaciones y morfología

Las vías de tránsito, el espacio público que conduce al transeúnte de un lugar a otro o "calles por do andan las gentes" tuvieron distintas denominaciones hasta unificarse el nombre de "calle". Aunque las vías del núcleo musulmán tuvieron casi desde el principio denominación, Madrid tardó mucho en asignar nombre propio a sus calles. ​

                                     

4. Calles sin denominación propia pero localizables

Son calles sin nombre concreto pero denominadas de forma que los ciudadanos pudieran localizarlas.

  • "Carril la huesa del Raf".

Fue en sus comienzos un sendero o carril casi intransitable llamado a veces "carril de las puertas de Alvega y Asagra" Se utilizaba para atravesar el barranco del Alcázar serpenteando por el costado de la cava desde la puerta de Alvega y posiblemente se extendió hasta la puerta de Valnadú. La zona conocida como "la huesa del Raf" era un cementerio puede que judío, uno de cuyos límites estaba en la torre de los Huesos nombre referido igualmente al cementerio. ​

                                     

5. Aparición de calles con nombre

En la segunda mitad del siglo XV se manifiesta la aparición de las calles con nombre propio que se dan a conocer gracias sobre todo a los documentos de contratos entre particulares. ​