ⓘ Sitio de Játiva, 1707. El asedio de Játiva fue uno de los episodios de la Guerra de Sucesión Española en el Reino de Valencia. Tuvo lugar entre el 8 de mayo y e ..

                                     

ⓘ Sitio de Játiva (1707)

El asedio de Játiva fue uno de los episodios de la Guerra de Sucesión Española en el Reino de Valencia. Tuvo lugar entre el 8 de mayo y el 6 de junio de 1707. Entre 9000 y 11 000 castellanos y franceses bajo el mando de Felipe de Borbón y dirigidas por Claude François Bidal dAsfeld y José Antonio de Chaves Osorio se enfrentaron a un ejército aragonés y otro británico con unos 2000 hombres bajo el mando de Miguel Purroi y Josep Marco. Las fuerzas franco-castellanas salieron victoriosas y los defensores de la ciudad fueron sometidos a un castigo ejemplar. La mayoría del resto de los habitantes de la ciudad fueron deportados la región de La Mancha y la ciudad fue incendiada y renombrada como "San Felipe". En referencia a este episodio en su historia, los habitantes de Játiva son apodados "socarrats".

                                     

1. Antecedentes

Previendo la muerte de Carlos II sin descendencia, las principales potencias europeas propusieron un príncipe elector de Baviera, con el consiguiente reparto de posesiones entre estas potencias. Pero Carlos II en el último testamento antes de morir propone a Felipe de Anjou. Felipe entró en Barcelona el 2 de octubre y las Cortes finalmente se cierran el 14 de enero de 1702 con el juramento de las constituciones catalanas por el Rey. Los aliados proponen el Archiduque Carlos y empiezan las hostilidades.

Los británicos tomaron Gibraltar y en agosto de 1705 el archiduque embarca en Lisboa en dirección al Mediterráneo. Se detiene a Altea donde fue proclamado Rey y la revuelta valenciana de los maulets se extendió liderada por Juan Bautista Basset. Mientras tanto, y espoleados constantemente por el príncipe Jorge de Darmstadt, pelotones armados cierraron el paso de los borbónicos la plana de Vic y en la Batalla de Montjuic capturaron la fortaleza, que fue fortalecida y usada para bombardear la ciudad de Barcelona que, rodeada de las tropas aliadas de Lord Peterborough capituló el 9 de octubre de 1705, por lo que el 22 de octubre entró en Barcelona el Archiduque Carlos; el 7 de noviembre de 1705 juró las constituciones catalanas y fue nombrado Carlos III. Lord Peterborough avanzaba hacia Valencia a finales de año y el archiduque controlaba la mayor parte de Cataluña y el Reino de Valencia.

Entretanto, los borbones se reorganizan y su ejército avanzó por tierra desde Lérida y Gerona, y por el mar, en dirección a Barcelona. Felipe V había perdido los territorios de las Provincias Unidas, Milán y el Reino de Nápoles. Sin embargo, los felipistes recibían refuerzos castellanos y tropas comandadas por el Duque de Berwick y forzaron al ejército austracista a abandonar Madrid y refugiarse en el País Valenciano. El ejército aliado se retiró fustigado por el ejército borbónico; finalmente deciden plantar cara y forman sus ejércitos ante Almansa, donde son derrotados.

Las tropas borbónicas se separaron en dos brazos, del Duque de Berwick avanzó por País Valenciano y tomó el 8 de mayo Requena, Buñol y Valencia sin resistencia, y la de François Bidal de Asfeld se ocupó de tomar el sur, con sus objetivos a Játiva, Gandia y Alcoy.

                                     

2. La defensa

Poco después de la batalla de Almansa, el militar inglés Galway pasó por Játiva con sus tropas que huían de la derrota. Entonces Onofre Assio, gobernador de Játiva, al saber el resultado de la batalla le pidió ayuda para defender la ciudad que resultaba evidente que iba a ser uno de los siguientes objetivos borbónicos, pero Galway le respondió que no había nada que hacer, que él se retiraba a Cataluña y lo mejor era que saliera al paso de los borbónicos y les ofreciera sin resistencia la ciudad. Assio estaba resuelto a hacerlo pero la noticia se esparció por la ciudad y provocó gran malestar. Los Jurados escribieron al virrey de Valencia, el Conde de Corzana, donde le manifestaban las intenciones de Onofre en contra de la voluntad popular. Entonces Corzana destituyó a Onofre y puso al aragonés Miguel Purroi en su lugar. Este llegó la ciudad en torno al 30 de abril y fue recibido con gran alegría por parte de la población. Purroi hizo un discurso público que animaba la defensa de la ciudad y se comprometía la defensa hasta las últimas consecuencias. Purroi mandó reforzar las defensas, construir barricadas y obstruir todas las calles. Se hicieron agujeros pequeños en muchos edificios, para poder disparar desde allí. Miñana dice que Purroi movilizó, incluso, a los frailes de los conventos para trabajar en las defensas y dándoles armas para que participaran en ella. Todos los pro-borbónicos, fueron encarcelados en el castillo.

                                     

2.1. La defensa Los defensores

Entre los defensores había civiles y algunos religiosos. Sin embargo, hay que tener presente que Játiva era la capital de la Gobernación del Jucar por lo que tenía sus propias milicias que ya habían participado en el asedio de 1706. Estas milicias estaban formadas no solo por los habitantes de la población, sino por personal de la gobernación. A través de los cronistas borbónicos se sabe que entre los defensores había gente de La Marina, Oliva y Cocentaina y, seguramente, de muchos otros lugares. Miguel Purroi reclutó hombres entre los que se retiraban de Almansa y, finalmente, la defensa de Játiva se unió el capitán valenciano Josep Marco con unos 400 "Micalet", o fusileros voluntarios valencianos y catalanes.

                                     

3. El asedio

Se ha discutido cuando empezó exactamente el asedio. Uno de los testimonios más fiables, por ser uno de los más antiguos y borbónico, José Manuel Miñana, dice claramente en su libro De bello rustico Valentino, que el asedio comenzó el 3 de mayo, ​

                                     

4. La rendición y evacuación

La rendición se produjo por tanto el 6 de junio. DAsfeld aceptó la capitulación que le proponían, pero José Marco, sus miquelets y unos 200 setabenses ya habían eludido el cerco la noche antes por la solana del castillo la zona de Bixquert, opuesta la ciudad. Por otra parte, junto con el Consejo de la ciudad y algunos nobles, otros maulets salieron disfrazados de soldados ingleses, aunque, posiblemente por delaciones, algunos fueron reconocidos y detenidos por los franceses cuando se producía la salida de la columna inglesa. ​ "Nunca se ha visto un empeño como la de Xàtiva, he ordenado a Asfeld que la destruya toda entera, para que sirva de ejemplo y que todos sus habitantes sean conducidos La Mancha". Y en efecto, después de algunos días de purgas y saqueo, DAsfeld reunió la población la ciudadela, donde se leyó una lista de unas 55 personas que por ser partidarias borbónicas fue perdonadas, mientras el resto de la población fue deportada en Castilla, deportación durante la que murió mucha más gente. Poco después, ya fuera DAsfeld, llegó la orden de quemar la ciudad en la que Felipe V había dado el visto bueno después de los informes de Berwick y DAsfeld. Esta orden fue ejecutada por el brigadier Chaves. Finalmente, Felipe V ordenó cambiar el nombre de la ciudad por el de San Felipe o Nueva Colonia de San Felipe. Por estos motivos se conserva el cuadro de Felipe V boca abajo en el Museo del Almudín de Xàtiva. La columna del ejército borbónico comandada por François Bidal de Asfeld, tras tomar Játiva, se dirigió a Gandia y Alcoy.

Además de Játiva, otras ciudades que opusieron resistencia a los felipistas fueron quemadas también posteriormente tales como Villarreal, Ares del Maestre y Lérida.