ⓘ José de Jáudenes y Nebot. Hijo de Emilia Nebot y Antonio de Jáudenes y Amat, fue acreditado el 21 de mayo de 1785 por Carlos III de España como plenipotenciario ..

                                     

ⓘ José de Jáudenes y Nebot

Hijo de Emilia Nebot y Antonio de Jáudenes y Amat, fue acreditado el 21 de mayo de 1785 por Carlos III de España como plenipotenciario del embajador Diego de Gardoqui ante el gobierno de George Washington en la entonces capital de los Estados Unidos, Filadelfia. El séquito de Diego de Gardoqui incluía a los encargados de negocios José Ignacio de Viar y José de Jaúdenes y Nebot, hoy considerados los embajadores sucesores de Gardoqui en el recién nacido país. Continuó con la labor iniciada por Gardoqui a las órdenes del Ministro de Asuntos Exteriores, el Conde de Floridablanca, quien fue el mando superior de Gardoqui desde antes de la independencia de aquellas tierras y la autoridad máxima de estos tres primeros embajadores. Estos emitieron permisos de transporte comercial por las aguas y tierras controladas entonces por España que se extendía desde Florida y todo el golfo de México hasta Canadá y desde el río Misisipi hasta todas las costas del Pacífico, cuando los enormes territorios reservados a los indígenas iban desde los Apalches hasta el río Misisipi y los recién nacidos Estados Unidos eran unas pequeñas colonias en la costa nordeste conocida como Nueva Inglaterra.

Jaudenes casó con Louisa Carolina Matilda Stoughton y Fletcher en 1794 en la iglesia de San Pedro de Nueva York, única iglesia católica en aquel nuevo y todavía pequeño país. La iglesia, semejante a otras que pueden verse por muchos países de América fue construida con los fondos de España; fue derribada tras un incendio y sustituida por una iglesia de estilo neoclásico. José de Jáudenes y Nebot y su esposa Matilda vivieron en Filadelfia en una casa propiedad de John Leamy, un empresario irlandés que al igual que su suegro John Stougton ocasionalmente comerciaban extensamente por aquellos mares. ​

Estos dos extraordinarios retratos de los Jaudenes Stoughton fueron pintados en tamaños iguales para que fueran contemplados uno junto al otro. Ella mirando hacia la derecha y el hacia la izquierda. Los cuadros estuvieron en España y en propiedad de los descendientes de ambos hasta después de 1920 cuando fueron adquiridos por el Museo Metropolitano de Nueva York donde hoy se exhiben. Tuvieron ocho hijos y todos ellos vivieron siempre en España.