ⓘ Eleuterio Blasco Ferrer. El motivo de que hoy pueda verse un legado de la obra de Blasco Ferrer en Molinos, entre otras causas, es por ser éste el pueblo de su ..

                                     

ⓘ Eleuterio Blasco Ferrer

El motivo de que hoy pueda verse un legado de la obra de Blasco Ferrer en Molinos, entre otras causas, es por ser éste el pueblo de su madre con quien mantuvo siempre muy buena relación y por encontrar en él el apoyo que necesitó, cuando ya mayor, quiso acercarse a su tierra, tras una vida de éxitos e infortunios, de viajes y de importantes relaciones con lo más granado del mundo artístico parisino. La idea de dedicarle allí un museo se empezó a plantear en los años ochenta, cuando se creó en Molinos uno de los primeros ecomuseos de España, y coincidiendo con otras iniciativas de museos monográficos que tanto en Aragón como en el resto de España se generaron para honrar a otros artistas, entre ellos algunos otros escultores de la Escuela de París18. En el nº 1 de la Revista d`Ambasaguas editada por la Asociación Cultural Amigos de Molinos" Pueyo d`Ambasaguas” en diciembre de 1984 se establece como uno de los objetivos de la asociación para el año 1985 la creación de un museo local en Molinos y para ello solicita al Ayuntamiento la aprobación en Sesión Plenaria de la creación del Museo de Molinos y la dotación de un presupuesto inicial para iniciar las gestiones para la constitución del Patronato del Museo de Molinos, obtención y habilitación de un local, documentación necesaria para su funcionamiento y el comienzo en la obtención de las piezas.

En ese mismo año Eleuterio Blasco es nombrado hijo adoptivo de Molinos en reconocimiento a su labor artística y al gran cariño que siente por la tierra de sus antepasados. El artista por su parte dona al museo tres esculturas y un óleo; un busto en bronce de su madre, el Don Quijote hecho con herraduras, una de sus bailarinas y un óleo que representa un paisaje de Molinos, El Pozo del Salto. Además promete a Molinos alrededor de un centenar de dibujos, algunos óleos y forjas que contribuirán a enriquecer el futuro museo. Desde la localidad francesa de Pierrela, donde solía pasar algunas temporadas en el campo en casa de uno de sus hermanos, aprovechando para pintar, hacer esculturas de barro y dibujos de proyectos de esculturas en hierro, en el mes de mayo de 1985, envía una carta a sus primos pidiéndoles que comuniquen a Orencio Andrés el entonces alcalde de Molinos lo siguiente:

. no tengo nada de nada y desde luego pueden contar conmigo y mirar, si hacen el museo, de hacer donación de algunas esculturas más y muchos dibujos de diferentes épocas mías, y si puedo llevarme mis cuadros de aquí también les daré algunos más. Yo no lo hago con ningún interés, no tienen que hacerme ningún elogio, lo hago porque mi madre era de Molinos y ya sabes que estábamos muchas veces en ese pintoresco pueblo, y siento una gran simpatía por todos de Molinos y tengo muchos recuerdos de mi niñez y me siento como si estuviera en Foz - Calanda, donde nací. No creo que pueda ir ya a París pues enfermo y sin nadie no se que será de mi vejez en España, esto me hace pensar mucho.