ⓘ Cristo de los Favores. El Santísimo Cristo de los Favores, cuya distinción honorífica fue concedida por la ciudad de Granada en el año 2003 con la medalla de or ..

                                     

ⓘ Cristo de los Favores

El Santísimo Cristo de los Favores, cuya distinción honorífica fue concedida por la ciudad de Granada en el año 2003 con la medalla de oro de la ciudad.

                                     

1. Historia

Fue en 1640 cuando los vecinos del Realejo costearon la construcción de una cruz monumental para ser colocada en una de sus plazas, una práctica devocional muy extendida en la Granada de la Edad Moderna. como demuestra la amplia difusión que tuvo la imagen a través de grabados, como el fechado en 1788 conservado en el Museo Casa de los Tiros. Se trata del único monumento público de devoción, junto al de la Inmaculada del Triunfo que se reprodujo de esta manera.

                                     

2. Iconografía

El monumento está configurado por una base de decoración vegetal la que sigue una delicada urna en cuyas cuatro caras son representados los cuatros Evangelistas, en relieves de no demasiada calidad. Sobre ella una moldura con decoración geométrica al gusto del barroco inicial, que sirve de base la cruz. Como elemento singular cabe señalar algunos restos de policromía, que evidencian el hecho de que la cruz hubiera sido policromada.

Es comúnmente aceptada la teoría de su construcción en dos momentos distintos fundamentalmente; el primero de ellos, el inicial corresponde a 1640 fecha en la que el estilo barroco en Granada aún no se ha desarrollado plenamente y por tanto se conservan algunas de las características propias del manierismo escultórico y de los inicios del naturalismo de la primera mitad del XVII. A este periodo se debe la construcción de la cruz y de la estructura que la soporta. El segundo periodo corresponde con el traslado de la escultura en el año 1682; en esta fecha debió de añadirse la escultura de Cristo, y algunas de las decoraciones.

Tradicionalmente el conjunto había sido atribuido a Alonso de Mena, por comparación con la cruz erigida en el atrio de la ermita del Santo Sepulcro del Sacromonte donde concluía el Vía Crucis costeado por la Orden de Terciarios Franciscanos en 1636, también atribuida a Alonso de Mena. Ambas cruces tienen las mismas características en cuanto su composición con ligeras variantes como el orden del pedestal y la cornisa volada. Sin embargo y comparando las esculturas de los crucificados se aprecian notables diferencias. Se debe por tanto considerar el crucificado del Señor de los Favores como una obra de finales del siglo XVII, del mismo estilo de Mena, pero en este caso bastante más refinado y cercana la escultura del hijo de Alonso, Pedro de Mena. A lo largo del siglo XX se ha iluminado el monumento de distintas maneras, a tenor de las fotografías, aunque siempre han estado presentes los cuatro faroles de las esquinas de la reja, o próximos al monumento antes del pavimentado y cambios de nivel del Campo del Príncipe. En la fotografía de Torres Molina, junto la cruz aparecen dos faroles, sobre soporte de hierro para lámparas de aceite, una tradicional iluminación que aún conservan sin uso cruces como la de la ermita del Santo Sepulcro, la de la Plaza de San Miguel Bajo o la de la Rauda, y que ya en los años setenta no acompañaba al Cristo de los Favores. En esta fotografía también se aprecia que en cada esquina de la cornisa de la moldura aparece un soporte con tres bombos que debieron estar alimentados eléctricamente y que también aparecen en el paso procesional construido a imagen del monumento en 1928-29. Estos soportes fueron sustituidos por cuatro simples faroles, que se aprecian perfectamente en la fotografía en la que aparece Machín, ya de los años setenta, en cada una de las esquinas de la cornisa y eliminados también durante la restauración, confiriendo al Cristo de los Favores la imagen que actualmente tiene.