ⓘ Ernesto I de Sajonia-Gotha. Ernesto I, llamado Ernesto el Piadoso, fue un duque de Sajonia-Gotha y Sajonia-Altenburgo. Los ducados fueron más tarde fusionados e ..

                                     

ⓘ Ernesto I de Sajonia-Gotha

Ernesto I, llamado "Ernesto el Piadoso", fue un duque de Sajonia-Gotha y Sajonia-Altenburgo. Los ducados fueron más tarde fusionados en Sajonia-Gotha-Altenburgo.

Fue el noveno hijo, pero el sexto superviviente, de Juan II, duque de Sajonia-Weimar, y Dorotea María de Anhalt. Su madre era una nieta de Cristóbal, duque de Württemberg, y bisnieta de Ulrico, duque de Württemberg.

                                     

1. Biografía

Huérfano desde edad temprana su padre murió en 1605 y su madre en 1617, fue criado de manera estricta, y estaba dotado y era precoz pero físicamente no muy fuerte. Pronto mostró rasgos de la piedad de la época. Como gobernante, por su carácter y habilidad así como por la atención personal a los asuntos de estado, introdujo una edad de oro para sus súbditos después de la desolación de la guerra de los Treinta Años 1618-1648. Por una sabia economía, que no excluía generosidad o exhibiciones en ocasiones adecuadas, liberó a su tierra de las deudas, redujo los impuestos y dejó a su muerte una considerable suma en la tesorería. La seguridad pública y un sistema judicial incorruptible y eficiente recibió gran parte de su atención, y sus regulaciones sirvieron de modelo para otros estados.

No se elevó tanto respecto a su época como para prescindir de la tortura, pero la restringió, y en el siglo de los juicios por brujería se entregó al engaño colectivo, aunque por lo demás no se inclinó la superstición y fue enemigo de la alquimia. Prohibió los duelos e impuso la pena de muerte para un resultado mortal.

En 1640, según el tratado de partición con sus hermanos, Ernesto recibió Gotha y se estableció en la ciudad. En 1641/42 comenzó el trabajo para construir una nueva residencia, primero por el parque y seguido de la construcción del propio palacio en 1643. Al nombrar el lugar como castillo de Friedenstein literalmente roca-paz, Ernesto hacía una clara distinción entre él y la belicosa historia de su predecesor. Además, con la Guerra de los Treinta Años todavía en curso, el nombre también expresaba un deseo de paz después de décadas de guerra. Cuando se terminó en 1656, Friedenstein era la primera Residenz en estilo barroco construida en suelo alemán que fue completado en vida del gobernante que la ordenó. Para justificar el gasto de una edificación tan vasta, Ernesto se refirió explícitamente la necesidad de acomodar la administración para el nuevo Ducado.

Sus leyes no fueron concebidas en el espíritu de las ideas modernas sobre la libertad individual; impedían los compromisos secrtos intentó regular la vestimenta, y se extendía incluso al establo, la cocina y la bodega. A pesar de todo, sus regulaciones promovieron la agricultura, el comercio, la educación y el arte. Su palacio de Friedenstein en Gotha fue reconstruido, y sus colecciones deben su origen a Ernesto; la biblioteca se convirtió en una de las más grandes de Alemania. Se construyeron iglesias y por sus Schulmethodus de 1642 Ernesto se convirtió en el padre de los actuales institutos. Se decía que sus campesinos estaban más instruidos que los ciudadanos y los nobles de otros lugares, y a su muerte, se dice, nadie en su tierra era analfabeto. Hizo del gymnasium en Gotha una escuela modelo que atrajo a alumnos no sólo de toda Alemania sino también de Suecia, Rusia, Polonia, y Hungría. De manera semejante protegió la universidad de Jena, incrementando sus fondos y regulando sus estudios, con demasiado énfasis en la parte religiosa. El mismo fallo se da en sus esfuerzos en asuntos eclesiásticos, que le hicieron acreedor del apodo de "Ernesto el Rezador"; pero una excusa se encuentra en la tremenda desmoralización causada por la guerra. La Biblia fue su libro diario y luchó sin cesar para que su puebl fuera religioso según un modelo luterano estricto. La instrucción religiosa, consistente en ejercicios de catequesis sin historia bíblica, fue mantenida incluso en años avanzados y es lógico que esta rígida compulsión en algunos casos derrotaran su propósito. El sistema de Ernesto se ha mantenido de forma sorprendente; aún existe legalmente aunque algo modificado o ignorado.

Sus esfuerzos por el protestantismo no se limitaron a sus propias tierras. Intercedió ante el emperador por sus correligionarios austriacos, y quería establecerlos en Gotha. Se convirtió en benefactor de la Iglesia luterana evangélica de los alemanes en Moscú y entró en relaciones amistosas con el zar. Incluso envió una embajada para introducir el luteranismo en Abisinia, pero en esto fracasó. El gobierno de su familia es una reproducción en miniatura del de sus tierras; la disciplina más estricta prevalecía en la corte. Su vida fue simple e industrisa, regulada por todos lados por ejercicios religiosos. Hubo reglas sobre reglas. Ningún detalle fue ignorado siempre que pudiera promover el desarrollo espiritual y físico de sus hijos, y su educación religiosa fue llevada hasta el extremo. A pesar de todo, sus hijos salieron bien y Ernesto murió con el nombre de "padre y salvador de su pueblo". Oliver Cromwell lo contaba entre los más sagaces de los príncipes; en él se personificaba "la idea del príncipe patriarcal protestante y de un gobernados cristiano del Estado y la Iglesia que verdaderamente se preocupaba por ambos".

                                     

2. Matrimonio e hijos

En Altenburg el 24 de octubre de 1636, Ernesto se casó con su prima la princesa Isabel Sofía de Sajonia-Altenburgo. Como resultado de este matrimonio Sajonia-Gotha y Sajonia-Altenburgo se reunificaron, cuando el último duque de la línea el primo de Isabel murió sin hijos en 1672. Ernesto e Isabel Sofía tuvieron 18 hijos:

  • Sofía.
  • Dorotea María Gotha, 12 de febrero de 1654 - 17 de junio de 1682.
  • Bernardo I de Sajonia-Meiningen.
  • Alberto V de Sajonia-Coburgo.
  • Cristián Gotha, 23 de febrero de 1642.
  • Juana Isabel Gotha, 2 de septiembre - 18 de diciembre de 1660.
  • Juan Ernesto Weimar, 18 de septiembre - 27 de noviembre de 1638.
  • Juan Felipe Gotha, 1.º de marzo de 1657 - 19 de mayo de 1657.
  • Juan Ernesto IV de Sajonia-Coburgo-Saalfeld.
  • Juan Ernesto.
  • Juana.
  • Sofía Isabel Gotha, 19 - 23 de mayo de 1663.
  • Enrique de Sajonia-Römhild.
  • Cristián de Sajonia-Eisenberg.
  • Isabel Dorotea, se casó el 5 de diciembre de 1666 con Luis VI de Hesse-Darmstadt.
  • Juan Felipe Gotha, 16 de noviembre de 1661 - 13 de marzo de 1662.
  • Ernesto de Sajonia-Hildburghausen.
  • Federico I, duque de Sajonia-Gotha-Altenburgo.

Su hijo mayor, Federico fue el primero en heredar este título. Su nieta de este hijo, Ana Sofía de Sajonia-Gotha-Altenburgo, fue una antepasada directa matrilineal de Nicolás II de Rusia. Su hijo menor Juan Ernesto fue padre de Francisco Josías de Sajonia-Coburgo-Saalfeld.

                                     

3. Legado

Es retratado de manera positiva como una figura en la serie 1632 de ficción, también conocida como el 1632-verso o serie Anillo de Fuego, una serie de libros de historia alternativa, creada, principalmente coescrita, y coordinada por el historiador Eric Flint

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