ⓘ Salvatore Mancuso Gómez, conocido también por los alias de el Mono Mancuso, Santander Lozada o Triple Cero, es un paramilitar en Colombia, narcotraficante y exj ..

                                     

ⓘ Salvatore Mancuso

Salvatore Mancuso Gómez, conocido también por los alias de el Mono Mancuso, Santander Lozada o Triple Cero, es un paramilitar en Colombia, narcotraficante y exjefe militar colombo-italiano, comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia ; desmovilizado en 2005 y extraditado a Estados Unidos en 2008.

Mancuso ha reconocido su participación en por lo menos 300 asesinatos ​

                                     

1. Biografía

Mancuso nació en Montería, la capital del departamento septentrional colombiano de Córdoba, en la Región Caribe. Hijo de un inmigrante italiano, Salvatore Mancuso, y una monteriana, Gladys Gómez, es el segundo de seis hermanos. En Bogotá estudió algunos semestres de ingeniería civil en la Pontificia Universidad Javeriana y Administración agropecuaria en la Escuela de Formación Técnica Agrícola, sin haber culminado ninguna de estas carreras universitarias. En la Universidad de Pittsburgh, Pensilvania estudió inglés. ​

Más tarde se consolidó como un importante e influyente hacendado del departamento de Córdoba. Posteriormente integró el grupo paramilitar denominado "Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá" junto a Carlos Castaño, siendo su segundo al mando.

Tras la articulación de un mando conjunto del paramilitarismo colombiano en torno a lo que se denominó como las "Autodefensas Unidas de Colombia" bajo la sigla AUC, fue promovido por sus propios compañeros incluidos los hermanos Vicente y Carlos Castaño como jefe del estado mayor negociador de las AUC. Tras la misteriosa desaparición de Castaño, que después fue confirmado como asesinado por un ajuste de cuentas dentro de dicho movimiento, Mancuso se mantuvo en su cargo como el principal y más importante vocero de las AUC frente al proceso de desmovilización propuesto por el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez.

Su nombre ha estado involucrado en la conducción de al menos ocho grupos paramilitares que perpetraron numerosas masacres como la de Mapiripán.

También ha sido acusado de tráfico de drogas tanto por el gobierno de Colombia como por el de los Estados Unidos, quien solicitó su extradición. Mancuso estaba tan despreocupado por la orden de extradición que asistió la ceremonia de desarme del Bloque Bananero el 24 de noviembre de 2004. La solicitud fue en principio aprobada por Bogotá, pero posteriormente suspendida condicionalmente dentro del marco de las negociaciones de desmovilización de las AUC. Mancuso se desmovilizó con el Bloque Catatumbo el 10 de diciembre del 2004 Tras su sometimiento al proceso de Justicia y Paz, fue extraditado el 13 de mayo de 2008 a Estados Unidos junto con otros 13 jefes paramilitares porque según el gobierno no cumplió con los compromisos establecidos por dicha ley.

                                     

2. Contexto

El departamento de Córdoba hace parte de una rica región colombiana conocida por la fertilidad de sus tierras y sus valles exuberantes bañados por los ríos Sinú y San Jorge, la cual incluye también una parte de las sabanas del departamento de Sucre. Como su nombre lo indica, la Sabana es una rica planicie de plantaciones y ganadería que ha estado tradicionalmente en manos de latifundistas los cuales fueron objeto de ataques por parte de las guerrillas comunistas, especialmente del Ejército Popular de Liberación. El largo conflicto colombiano del siglo XX que debilitó las instituciones del Estado, generó profundos vacíos de autoridad civil en regiones ricas como la Sabana de Córdoba y Sucre, pero además de una riqueza objeto de las ambiciones de los diversos frentes en contienda. Urabá por ejemplo, un territorio que rodea al Golfo de Urabá, es el eje bananero más importante del país y las exportaciones de este producto generan un 30% sin contar con las divisas generadas por el café. ​

Los ataques de las guerrillas del EPL a los latifundistas de la región tuvo como consecuencia la conformación de grupos armados al margen de la ley, pero que la vez tenían la simpatía y el respaldo de algunos sectores del Estado como miembros de las fuerzas de seguridad y del Ejército de Colombia.

Uno de estos latifundistas que jugaría un papel determinante en la historia de la conformación de las Autodefensas Unidas de Colombia sería precisamente Salvatore Mancuso quien, como él mismo asegura, se unió en 1995:

Estos dos argumentos, el de defenderse de las agresiones de la guerrilla y ante la debilidad institucional del Estado ", serán desde entonces el principal discurso que presentarán como justificación a sus acciones.

                                     

3. Proceso de paz

El gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez sancionó la Ley 975 de 2005, conocida como "Ley de Justicia y Paz" y aprobada por el Congreso de la República de Colombia. El propósito de la Ley 975 era el de crear un marco jurídico viable para adelantar un proceso de desmovilización paramilitar y, eventualmente guerrillero. Aunque la Ley tuvo numerosas objeciones por parte de grupos nacionales como aquellos representados por la izquierda colombiana y por observadores internacionales como las organizaciones del monitoreo de los derechos humanos, la Ley fue aprobada en el congreso sin embargo más tarde sería enmendada por la Corte Constitucional con modificaciones que exigían confesión plena a los paramilitares y una mayor compensación a las víctimas de sus acciones militares. En este contexto, el 16 de agosto de 2006 la policía adelantó los respectivos procesos de captura de 14 jefes de la cúpula militar de las AUC entre los cuales se encontraba Salvatore Mancuso, quien se entregó la justicia colombiana para recibir los beneficios que de la Ley derivan. En ese entonces se encontró recluido en la Cárcel de Máxima Seguridad de Itagüí junto a otros miembros de la cúpula militar de dicha organización.



                                     

4. Fosas comunes

El proceso se abrió a un nuevo capítulo con la revelación de las fosas comunes en diferentes puntos de la geografía nacional, encontradas por la confesión de los mismos paramilitares acogidos al proceso de paz bajo la Ley 975. Las fosas comunes son sepulturas colectivas en donde los perpetradores de masacres depositaban los cadáveres de sus víctimas - un número promedio de 100 personas por fosa, según los registros de las mismas. Por ejemplo, en Mapiripán fue encontrada una fosa con 78 cadáveres, entre ellos había dos menores de edad, según reporte de El País. ​ Tan sólo en esa región Mapiripán, un municipio del Departamento del Meta, se espera la localización de al menos 400 cadáveres, lo que convierte la zona en un auténtico campo de exterminio y genocidio.

                                     

5. Confesión

El 19 de diciembre de 2006, Mancuso confesó 87 actos criminales y 336 víctimas, ​ El 13 de junio de 2007, la moción fue votada en el congreso siendo favorable para Santos después de que el Partido Cambio Radical, revirtiera su decisión de apoyar la moción.

                                     

6. Comunicados

Salvatore Mancuso dirigía desde la cárcel una página web permanentemente actualizada que era su principal medio de comunicación para entrar en contacto con la opinión pública y que era fuente permanente no sólo de información sino de estudio para comprender la psicología de los grupos paramilitares del país suramericano. ​

Otro obstáculo evidente es la falta de credibilidad que las políticas del presidente Uribe tiene entre los intelectuales de izquierda en Colombia y la cual Mancuso señala:

Por su parte, la posición del senador Gustavo Petro al respecto es que el presidente Uribe está polarizado en el conflicto a favor de los paramilitares:



                                     

7. Extradición

En horas de la madrugada del martes 13 de mayo de 2008, el Gobierno colombiano ordenó la extradición de Mancuso y otros 12 jefes paramilitares y un narcotraficante a Estados Unidos, todos ellos acusados por tráfico de drogas.

Entre los extraditados estaban Rodrigo Tovar Pupo alias Jorge 40, Diego Fernando Murillo alias Don Berna, Hernán Giraldo Serna alias Pablo Sevillano y Ramiro Cuco Vanoy.

El listado también incluía a Eduardo Enrique Bengoechea y Francisco Javier Zuluaga alias Gordolindo.

Según el gobierno colombiano los paramilitares habían incumplido los compromisos de la Ley de Justicia y Paz, en particular la entrega de bienes para la reparación de sus víctimas. Además, han dicho que todos han mentido en sus versiones libres ante las autoridades.