ⓘ Antigua Aduana de Barcelona. La Antigua Aduana de Barcelona o Gobierno Civil es un palacio neoclásico que hay en el Plano de Palacio del céntrico distrito barce ..

                                     

ⓘ Antigua Aduana de Barcelona

La Antigua Aduana de Barcelona o Gobierno Civil es un palacio neoclásico que hay en el Plano de Palacio del céntrico distrito barcelonés de la Ciudad Vieja. Es una obra protegida como bien cultural de interés local.

                                     

1. Historia

El edificio recibe también el nombre de Aduana Nueva puesto que sustituyó un edificio anterior que había en su lugar, devastado por el fuego, que la vez fue fruto del traslado de la aduana previa ubicada en la Jala de los Trapos. En época de la Generalitat republicana alojó las dependencias del Departamento de Gobernación. Bien pronto el edificio alojó el Gobernador Civil de Barcelona y cuando este se reconvirtió en la Delegación del Gobierno de España, en virtud de la Constitución Española de 1978, siguió haciendo esta función.

En 2008, cuando Joan Rangel era el delegado del gobierno, se emprendieron unas reformas de restauración detectándose déficits estructurales que hicieron replantear las operaciones. Debido la crisis financiera española se hicieron mínimas reformas para garantizar la seguridad del edificio, posponiéndose las obras mayores por carencia de fondo. Desde entonces las instalaciones permanecen cerradas, estando las oficinas de la delegación en el Palau Montaner en el Ensanche. En 2015 el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, propietario de las instalaciones, vuelve a plantear la posibilidad de realizar dichas reformas. ​

                                     

2. Descripción

El edificio, exento, hoy en el paseo de Marqués de la Argentera, cerca de la Estación Término o de Francia, fue construido entre 1790 y 1792 bajo la dirección del Conde de Roncali, entonces Ministro de Hacienda. La obra logró un coste de unos cinco millones de reales de vellón de la época. El edificio, según la descripción que hacen Pino y Arimon, es de planta rectangular con una longitud de 85 varas y 52 de ancho. ​ En este piso tenía la residencia el Gobernador Civil de Barcelona.

El edificio tiene un patio central rodeado de varias dependencias para el almacenamiento de productos, oficinas de administración, estas ya eran tildadas por Pino y Arimon de insuficientes debido la pujanza comercial de la ciudad a mediados de siglo XIX. Para mitigar este inconveniente Pino constata un cierto proyecto para construir un edificio anejo al lado izquierdo del edificio, proyecto que no prosperó por falta de financiación. La fachada principal del primer piso es de orden dórico. Sobre la puerta central hay cuatro columnas apareadas con un balcó a su medio con una balaustrada que imita el mármol. A lado y lado del balcón central otros cuatro más modestos con barandillas de hierro adornados con espumillones y ventanas con rejas al piso inferior que están adornadas con palmes. Sobre las puertas laterales hay cuatro pilastras que enmarcan sendas balconadas con barandilla de hierro que descansa sobre la cornisa del piso inferior, de la que se eleva un frontispicio en el tímpano del cual hay esculpidos cajones, eslabones, sacas y otros útiles del comercio. Corona el edificio una elegante balaustrada. En el centro de la puerta principal, sobre la cornisa dórica, hay un cuerpo ático, con un escudo real al centro. Remata la obra una imagen de la Fama pregonando la inscripción sobre el escudo: "Reinando el señor don Carlos IV, año de 1790".