ⓘ Perales del Puerto. El término municipal de Perales del Puerto limita con: ​ Moraleja al sur. Gata al sureste; Acebo al norte; Hoyos al noroeste; Villasbuenas d ..

                                     

ⓘ Perales del Puerto

El término municipal de Perales del Puerto limita con: ​

  • Moraleja al sur.
  • Gata al sureste;
  • Acebo al norte;
  • Hoyos al noroeste;
  • Villasbuenas de Gata al este;
  • Cilleros al oeste;
                                     

1.1. Historia Ara dedicada a Júpiter

Ara de granito local, con coronamiento formado por tres molduras que corren por la cuatro caras. La parte superior está muy erosionada. Fue hallada formando parte de la pared de una finca en la Dehesa de Arriba. El texto ha sido retocado recientemente. Sin embargo las líneas 1 y 2 son evidentes: presentan una dedicación a Iuppiter Optimus Maximus. La 3 es más problemática puesto que en función del texto que sigue, Arcobrigenses, lo lógico sería pensar en unos vicani, aunque, no vemos en la pieza ningún rastro del primer trazo de la V. Acani podría interpretarse como un nominativo plural, un grupo étnico, los Acani. No sería la primera vez que aparece una referencia de este tipo relacionada con Arcobriga. En la inscripción rupestre de la Ponte do ídolo en Braga, se acepta comúnmente, que el término Ambimogidus designa la división étnica la que pertenecía Caecilius Fronto de la ciudad de Arcobriga que dedicó el monumento. También podría pensarse en unos Auli Cani, una familia que fuera originaria de Arcobriga, interpretación que resulta muy forzada. Así pues, preferiríamos corregir Acani en "vi"cani y de este modo desarrollaríamos: Io_v¬i / O_p¬timo Maximo / _vi¬cani Arcobri / genses / enses en el mismo Perales del Puerto. Tras estas dedicaciones a Júpiter podría ocultarse una divinidad indígena. La proximidad del lugar del hallazgo de esta ara al monte Jálama, situado al Norte de S. Martin de Trevejo, que identifican con el dios Salama, divinidad considerada por algunos como posible versión indígena de Júpiter, avalarían la hipótesis.

Ara dedicada a Júpiter Medidas: 37 x 57 x 20 Actualmente se conserva en un domicilio particular de Acebo.

                                     

1.2. Historia Arcóbriga

Arcóbriga es una palabra de origen celta formada por el lexema ARC que significa rey o piedra. La mayoría de los topónimos que comienzan por los lexemas ARCO, ARK o ARC tienen la particularidad de que se encuentran o sobre yacimientos arqueológicos de época romana o muy cerca de sus calzadas y vías. Estos topónimos se localizan especialmente en la Lusitania, Celtiberia y Bracarense, y todos están relacionados con la palabra piedra. Por otro lado, los topónimos terminados en BRIGA, en un principio, significaron elevación o altura; pero muy pronto adquirieron el significado de ciudad, castro, fortaleza o lugar fortificado. El sufijo BRIGA fue adoptado por los romanos como sufijo apelativo para referirse a ciudades fortaleza. Dejando a un lado la Arcóbriga celtibérica localizada en Monreal de Ariza, Zaragoza, hubo otras dos Arcóbrigas Lusitanas, ambas documentadas por Ptolomeo, pero no localizadas. Hubo una Arcóbriga no documentada textualmente, pero que sí aparece en la Epigrafía de la ciudad de Braga, según Ptolomeo estaba esta ciudad en la región celta de gletas, entre el Algarve y el Alentejo portugués. La que más nos podría interesar es la Arcóbriga capital occidental de la diócesis placentina, que reemplazó la población verata de Ambracia tras ser destruida ésta a causa de diversas invasiones allá por el año 400 d. C. A ella, quizás, pudiera referirse una lápida encontrada en Coria que obedece a un ACEMILIUS MARCELLUS.M.F. ARCOBRIGENSIS. O un ara votativa a dedicada a Júpiter, cuyos dedicantes eran VICIANI ARCOBRIGENSIS encontrada en Perales del Puerto.

Pues bien, la supuesta población de la Arcóbriga se encuentra en medio de una espesa vegetación que denominan el Valle de los Ascentros, en el término de Perales del Puerto. Al tratarse de un asentamiento fortificado habría que hablar de un Castro, construido en ladera, que podría tener una superficie aproximada de poco más de 1 Ha. Se conservan en pie varios sajurdones o chozos y parte del recinto amurallado con un ancho de muralla de media de unos 3 m. En los alrededores se observan diversos manantiales de agua, pozos y el cercano curso de un arroyo, además, se encuentra en una vía de comunicación privilegiada, próximo la vía Dalmacia, que unía Extremadura con la Meseta, y que discurría desde Coria hasta Ciudad Rodrigo.

En el entorno se han encontrado diversas piezas de origen romano, dos Aras y un Arula dedicadas al Dios Romano Jupiter tras es cual es muy posible que se escondiese una dedicación al Dios indígena Sálama y otra Ara dedicada al Dios indígena Palantico. Domingo Domené en su obra "Historia de Sierra de Gata" utiliza la existencia de éste Ara dedicada al Dios Palantico, como parte de una teoría que indicaría que los primeros pobladores de Sierra de Gata fueron los Ilirios, un pueblo indoeuropeo muy poco conocido pero que tuvo gran importancia en Europa Central. Años después, en torno al año 800 a.C., una crecida y diversa cantidad de esos nuevos indoeuropeos cruzó los Pirineos Occidentales y se extendió, poco a poco, por el interior de la Meseta. Uno de los grupos recién llegados fue el de los Vetones. La llegada de los Romanos supuso enfrentamientos, Vettones y Lusitanos lucharon juntos, por defender, que se reconocieran las demarcaciones de su territorio, así como sus derechos de mercado y pastoreo, como siempre habían hecho. Consumado el dominio Romano, el asentamiento pudo no verse afectado por la orden de Cesar, de bajar los Castros a los llanos, para tener un mayor control de los pueblos indígenas. Es de suponer que la decadencia llegase en la época medieval, cuando las Órdenes Militares tomaron el control del puerto de Perodiçola o Perales, sugiendo en sus inmediaciones un asentamiento que daría lugar la actual población de Perales del Puerto.

                                     

1.3. Historia Cruz de la Orden Militar de Alcántara

Alfonso VII, ante las dificultades para defender y repoblar Ciudad Rodrigo y su comarca por la proximidad de los musulmanes e incluso de los portugueses de quienes siempre podía esperarse un ataque, otorgó al salmantino don Suero Fernández Barrientos y a un grupo de caballeros del mismo origen un pereiro o campo de perales próximo la ermita de San Julián, junto al río Coa, a 45km al oeste de Ciudad Rodrigo, y a 22km de Sabugal.

En 1156 por consejo del ermitaño, que se llamaba Pedro Amando, los recién llegados se unieron en hermandad, imitando a los caballeros del Temple y del Hospital. El obispo residencial más próximo en el reino de León, don Ordoño, de Salamanca, les dio como regla religiosa la de san Benito, en su versión cisterciense. Los caballeros transformados en frailes freyres decían ellos, eligieron como prior a don Suero, edificaron una torre que les servía de defensa y convento y bautizaron el lugar con el nombre de San Julián del Pereiro. Haciendo gala de humildad, tomaron como escudo de armas un peral silvestre, pardo, sin hojas, y con las raíces descubiertas, sobre campo de oro.

Para animar a las órdenes militares a recuperar lo perdido, en 1181 Fernando II cedió la Orden del Hospital, en propiedad y con derechos de jurisdicción, el lugar de Villasrubias y al año siguiente dio la Orden del Pereiro los derechos de portazgo del puerto de Perodiçola, paso indispensable para los ganaderos trashumantes y por ello era una buena fuente de ingresos. El puerto cambió de nombre y pasó a llamarse del Pereiro, de donde devino a Perales y junto a él nace un asentamiento que daría origen la población de Perales del Puerto.

Años más tarde, como muestra de agradecimiento a los castellanos por la ayuda recibida en la conquista de Alcántara a los musulmanes en 1214, el rey hizo entrega de dicha población la Orden de Calatrava tres años más tarde; pero esta orden era esencialmente castellana y Alfonso IX estaba decidido a "leonizar" su reino en la medida de lo posible. El rey debió presionar para que Calatrava cediese la nueva propiedad la Orden del Pereiro; esa cesión tuvo lugar el 16 de julio de 1218; el Pereiro se obligaba a obedecer, nominalmente, al maestre de Calatrava. A partir de este momento, la Orden de San Julián del Pereiro, además de modificar el escudo con el peral sin hojas que habían adoptado los fundadores del Pereiro añadiéndole las trabas distintivas de la Orden de Calatrava, utilizando una cruz sinople similar pero en color verde en lugar del rojo, cambió de nombre para pasar a llamarse Orden de Alcántara.



                                     

2.1. Patrimonio Iglesia

Iglesia parroquial católica bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, en la diócesis de Coria. ​

                                     

2.2. Patrimonio Tumba de La Cama del Moro

La historia sobre las tumbas es corta, porque escasos o nulos han sido nuestros conocimientos sobre estas necrópolis; para la gente de los pueblos en la mayoría de los casos su nombre era: "Las tumbas de los moros". ¿Por qué las llamaban así? La razón habría que buscarla en la casi total ausencia de símbolos religiosos o profanos y en las relaciones que habrían tenido con el mundo musulmán. Cuando encontraron esos signos, eran tan exíguos, que no se atrevían a determinar que una simple cruz visigótica o griega, con un arco mozárabe de herradura, tuvieran relación con una historia de Repoblación, parecida la que nuestros mayores habrían iniciado unos siglos después. Por entonces el poderío musulmán estaba en expansión. Las racias de Almanzor llegaron ocupar la mayoría de la península ibérica, quedando a merced de dictador del califato omeya de Córdoba.

En la Edad Media, dentro del ámbito cristiano, se practicaron diferentes formas de enterramiento, con un ritual único, relacionado con la creencia en la inmortalidad del alma y en la resurrección del cuerpo. Aunque las costumbres ligadas a este ritual evolucionaron a lo largo de la época, con distintas normativas para hacer los enterramientos dentro o fuera de los templos y sus límites, sus características se mantuvieron constantes: inhumación, orientación de las tumbas al Este para "mirar" hacia el sol naciente por la sociación luz-Dios-resurrección, vinculación a los edificios religiosos, y ausencia de ajuar en la mayoría de los casos. Los tipos de enterramientos según la estructura pueden ser:

Tumbas excavadas en la roca: el hueco en la roca es trapezoidal, con fondo recto o en bañera. Las más evolucionadas resaltan los bordes de la tumba en un intento de imitar los sarcófagos. La cubierta se hace con una o varias losas. Su cronología, sin límites precisos, oscila entre los siglos VIII y XII.

Tumbas de lajas: es la manera más sencilla de enterramiento. La estructura se basa en una excavación en la tierra de forma trapezoidal o rectangular, la colocación de lajas o losas en posición vertical adaptadas a las paredes del hueco, con o sin mortero, y cubierta de losas horizontales apoyadas en las verticales. La mayoría carece de suelo, aunque algunas pueden tener losas, piedras planas o roca madre. La cabecera puede estar marcada por dos o tres piedras que proporcionan una estructura antropomorma. Su cronología, podría abarcar desde el siglo IX al siglo XVI.

Sarcófagos de piedra: su utilización estuvo limitada a las capas más pudientes de la sociedad. La caja suele ser trapezoidal y su interior antropomorfo. La cubierta varia entre la simple a dos aguas y la poligonal, sin decoración o con ella, incluyéndose inscripciones y heráldica. Aunque existen ejemplos anteriores al siglo XI, su uso se debió generalizar a partir del siglo XII.

Como complemento en el mundo funerario medieval, destacan las Estelas, sencillos monumentos de piedra que servían para indicar la situación de la tumba, colocadas en la cabecera a modo de lápida, y también posiblemente, para delimitar el recinto funerario. La Estela medieval más frecuente es en forma de disco, decorado generalmente con una cruz y motivos geométricos, con un pie liso para hincarlo en el suelo. Material: Granito Dimensiones: - Largo/Ancho: 185cm x 41-30cm - Profundidad: 36cm-34cm Orientación: W-E Forma: ovalada, de paredes curvas y fondo de bañera. Tiene forma antropomorfa en la base de la cabeza. No hay restos de la cubierta.

                                     

3. Festividades

Las principales fiestas son:

  • Fiestas en honor a San Andrés 30 de noviembre.
  • Fiestas del emigrante en honor de la Virgen de la Peña primer fin de semana de agosto.
  • Fiestas en honor de la Virgen de la Peña segundo lunes después del domingo de Resurrección.