ⓘ Sabino de Spoleto, también llamado San Sabino de Spoleto y San Sabino de Asís, fue un obispo italiano de una parroquia de la diócesis de Asís. En 303 fue captur ..

                                     

ⓘ Sabino de Spoleto

Sabino de Spoleto, también llamado San Sabino de Spoleto y San Sabino de Asís, fue un obispo italiano de una parroquia de la diócesis de Asís. En 303 fue capturado, ejecutado en Spoleto el 7 de diciembre y enterrado el 10 de diciembre a dos leguas de la ciudad de Spoleto. Su festividad se celebra el 30 de diciembre. Como mártir, se le recuerda los días 7 ​

                                     

1. Hagiografía

No se conoce nada de su vida antes de su martirio, salvo que era obispo de una comunidad en Asís, que estaba amenazada de persecución. Algunos relatos indican que fue el primer obispo de Faenza, más tarde se retiró a vivir una vida eremítica en el bosque de Liba y por último fue nombrado obispo de Spoleto, y en este cargo fue objeto de martirio.

En 303 compartían el cargo de emperador Diocleciano y Maximiano. Diocleciano firmó un edicto de persecución, que desencadenó la que sería la última y más brutal persecución contra los cristianos. Venustiano, prefecto de Tuscia y Umbría, llevó a cabo la detención de Sabino y de sus diáconos Marcellus y Exusperantius, junto a otros religiosos.

A lo largo de los siguientes días, durante la vista de la causa, Sabino se permitió entablar con Venustiano un inteligente enfrentamiento verbal, de tal manera que el prefecto, finalmente, le puso en la disyuntiva de ofrecer sacrificios a los dioses romanos o morir torturado. Sabino contestó que deseaba morir martirizado como lo había sido su Señor Jesucristo, de modo que pudiese resucitar como aquel. Entonces le ofreció al prefecto enseñarle lo insignificantes que eran los dioses roamanos. Tomó una estatua de Júpiter y la lanzó con cierta violencia contra el suelo, quedando hecha añicos. la vista de este sacrilegio, el prefecto, espantado y temeroso, mandó cortar las manos de Sabino. A continuación, mandó que los diáconos Marcellus y Exsuperantius fueran también torturados hasta morir agónicamenta. mientras invocaban a Jesucristo se ejecutó el martirio de ambos.

Sin embargo, la condena de Sabinus se aplazó. Fue visitado en la prisión y curado por una piadosa viuda llamada Serena, ya entrada en años. A su nieto Priscianus lo cegaron, pero fue curado por Sabinus. También Venustiano padecía de dolores oculares y pidió a Sabinus que le diera medicinas para su cuerpo y para su alma. El obispo, pasados unos días, le instruyó en las creencias cristianas y con sus mutiladas manos le impuso el sacramento del bautismo. Curado de sus dolores, el prefecto hizo bautizar también a su esposa y a sus dos hijos. Llegado esto a oídos del emperador Maximiano envió a Asís al tribuno Lucius con el propósito de que decapitara al prefecto y a su familia. Finalmente, llevó a Sabinus a Spoleto para la vista de la causa. Se le flageló hasta la muerte. La viuda Serena lo hizo enterrar a dos leguas de la ciudad. La hermana de Sabino llevó sus restos a Fusignano donde había hecho vida eremítica y donde se conserva el sarcófago de su enterramiento aquí. Posteriormente, Astorgio Manfredi y el hermano Federico, obispo de Faenza, llevaron en secreto sus restos mortales a Faenza donde fueron inhumados en la catedral.

                                     

2. Culto

Sabino fue venerado desde muy pronto. Su culto temprano por la Iglesia está bien atestiguado, pues en el s. V ya estaba edficado el lugar de su enterramiento. Su tumba fue un lugar de peregrinación importante y fue uno de los santos más queridos en el centro de Italia. Aparece representado en Rávena en mosaicos de principios del s. VI. En la Edad Media las reliquias fueron trasladadas a numerosas ciudades en las que había obispos y ermitaños, por ejemplo, a Asís y a Fermo, como acredita la tradición, y fueron conservadas por el papa Gregorio Magno, lo que se desprende de una carta escrita por él al, por entonces, obispo de Fermo. Las reliquias de Sabino visitaron también Windberg Alemania en 1191. ​ En realidad, el santo protector contra las inundaciones es Sabino de Plasencia Savino di Piacenza en italiano, que, por otra parte, no fue mártir. Esta aparente contradicción no parece explicada.

                                     

3. Atributos

Suele presentársele como obispo con varios atributos: la mitra, el báculo, un ídolo roto y una o ambas manos cortadas en un plato o a sus pies. ​

                                     

4. Mártires de nombre Sabino

El Martirologio Romano cita a seis santos de nombre "Sabino". Tres de ellos fueron obispos. Los otros dos obispos fueron Sabino de Canossa, celebrado el 11 de diciembre. ​