ⓘ Número imaginario. En matemáticas, particularmente en álgebra, un número imaginario es un número complejo cuya parte real es igual a cero, por ejemplo: 3 i {\di ..

                                     

ⓘ Número imaginario

En matemáticas, particularmente en álgebra, un número imaginario es un número complejo cuya parte real es igual a cero, por ejemplo: 3 i {\displaystyle 3i\ } es un número imaginario, así como i {\displaystyle i\ } o − i {\displaystyle -i\ } son también números imaginarios. En general un número imaginario es de la forma z = y i {\displaystyle z=y\,i}, donde y {\displaystyle y} es un número real.

                                     

1. Definición

Los números imaginarios pueden expresarse como el producto de un número real por la unidad imaginaria i, en donde la letra i denota la raíz cuadrada de -1, es decir:

z = y i {\displaystyle z=y\,i}

En raíz cuadrada los números imaginarios son el residuo de una raíz negativa, es decir: i: la raíz cuadrada de -1 2 3 4,etc.

                                     

2. Aparición y usos

Historia y origen

El género de los números complejos/imaginarios los inventó Raffaelle Bombelli, un matemático e ingeniero italiano del siglo XVI. El término de números imaginarios fue creado por René Descartes, en su tratado Geometría, en oposición a las teorías de Bombelli. ​

Fue en el año 1777 cuando Leonhard Euler le dio a − 1 {\displaystyle {\sqrt {-1}}} el nombre de i, por imaginario, de manera despectiva dando a entender que no tenían una existencia real. Gottfried Leibniz, en el siglo XVII, decía que − 1 {\displaystyle {\sqrt {-1}}} una especie de anfibios entre el ser y la nada ".

En ingeniería eléctrica y campos relacionados, la unidad imaginaria a menudo se indica con j para evitar la confusión con la intensidad de una corriente eléctrica, tradicionalmente denotada por i.

                                     

3. Interpretación geométrica

Geométricamente, los números imaginarios se representan en el eje vertical del plano complejo y por tanto perpendicular al eje real que es horizontal, el único elemento que comparten es el cero, ya que 0 = 0 i {\displaystyle 0=0i}. Este eje vertical es llamado el "eje imaginario" y es denotado como i R {\displaystyle i\mathbb {R} }, I {\displaystyle \mathbb {I} }, o simplemente ℑ {\displaystyle \Im }. En esta representación se tiene que:

  • una multiplicación por –1 corresponde a una rotación de 180 grados sobre el origen.
  • Una multiplicación por i {\displaystyle i} corresponde a una rotación de 90 grados en el sentido "positivo" en el sentido antihorario, y el cuadrado de la ecuación i 2 = − 1 {\displaystyle i^{2}=-1} puede interpretarse como efectuar dos rotaciones de 90 grados sobre el origen, equivalente a una rotación de 180 grados, − 1 {\displaystyle -1}.
  • Una rotación de 90 grados en la dirección "negativa" sentido horario satisface también esta interpretación, ya que − i {\displaystyle -i} es también una solución de la ecuación x 2 = − 1 {\displaystyle x^{2}=-1}.

En general, multiplicar por un número complejo es lo mismo que sufrir una rotación alrededor del origen por el argumento del número complejo, seguido de un redimensionamiento a escala por su magnitud.



                                     

4. Propiedades

Todo número imaginario puede ser escrito como i b {\displaystyle ib} donde b {\displaystyle b} es un número real e i {\displaystyle i} es la unidad imaginaria.

Cada número complejo puede ser escrito unívocamente como una suma de un número real y un número imaginario, de esta forma:

a + b i {\displaystyle a+bi\,\!}

Al número imaginario i se le denomina también constante imaginaria.

Estos números extienden el conjunto de los números reales R {\displaystyle \mathbb {R} } al conjunto de los números complejos C {\displaystyle \mathbb {C} }.

Por otro lado, no podemos asumir que los números imaginarios tienen la propiedad, al igual que los números reales, de poder ser ordenados de acuerdo a su valor. ​ Es decir, es correcto afirmar que 1 > 0 {\displaystyle 1> 0}, y que − 1 < 0 {\displaystyle -1 − 0 > 0 {\displaystyle 1-0> 0} y − 1 − 0 < 0 {\displaystyle -1-0 a = 2 > 0 {\displaystyle a=2> 0}, b = 3 > 0 {\displaystyle b=3> 0}, por lo tanto, a b = c > 0 {\displaystyle ab=c> 0}, entonces tenemos que 2 3 = 6 {\displaystyle 23=6}, y obviamente 6 > 0 {\displaystyle 6> 0}.

Por otro lado, supóngase que i > 0 {\displaystyle i> 0}, entonces tenemos que − 1 = i > 0 {\displaystyle -1=ii> 0}, lo cual evidentemente es falso.

Y de igual manera, hagamos la errónea suposición de que i < 0 {\displaystyle i − i > 0 {\displaystyle -i> 0}. Por lo tanto tenemos que − 1 = − i − i > 0 {\displaystyle -1=-i-i> 0}. Lo que es, igualmente que la suposición anterior, totalmente falso.

Concluiremos que esta suposición y cualquier otra de intentar dar un valor ordinal a los números imaginarios es completamente errónea.

                                     

5. Aplicaciones

  • Igualmente las raíces cuadradas de un número imaginario son números complejos, donde una de ellas, es de la forma k cos π/4 + i senπ/4 donde k es un número real cualquiera.
  • La unidad imaginaria puede ser usada para obtener formalmente las raíces cuadradas de números negativos.
  • En física cuántica la unidad imaginaria permite simplificar la descripción matemática de los estados cuánticos variables en el tiempo.
  • En teoría de circuitos y corriente alterna la unidad imaginaria se usa para representar ciertas magnitudes como fasores, lo cual permite un tratamiento algebraico más simple de dichas magnitudes.