ⓘ Manuel Álvarez, escultor renacentista. Manuel Álvarez fue un escultor español del Renacimiento, considerado uno de los más importantes maestros de la escuela ca ..

                                     

ⓘ Manuel Álvarez (escultor renacentista)

Manuel Álvarez fue un escultor español del Renacimiento, considerado uno de los más importantes maestros de la escuela castellana del siglo XVI. Destacó sobre todo en el campo de la retablística.

                                     

1. Vida y actividad artística

Se cree que nació en la localidad palentina de Castromocho hacia 1517. Debió iniciarse en los rudimentos del arte como discípulo de Alonso Berruguete, figura central en la escultura hispana renacentista. Estuvo también muy relacionado con Francisco Giralte, con cuya hermana Isabel contrajo matrimonio. Hay constancia de que ambos artistas, que quizá coincidieron en el taller de Berruguete, colaboraron en varios proyectos, y sus estilos son semejantes hasta el punto de confundirse en ocasiones.

Obtenida la maestría, Álvarez se instaló en la ciudad de Palencia, recibiendo numerosos encargos, en su mayoría para la iglesia local, el entonces grande y poderoso obispado de Palencia. Destacó como hábil artífice de trabajos en alabastro, material no muy frecuente en Castilla, donde siempre predominó la madera policromada en la escultura.

En la década de 1580 se trasladó con su taller la ciudad de Valladolid, que se estaba convirtiendo por aquel entonces en un centro artístico y político de primer orden. La última noticia que tenemos de él es un poder a favor de su hijo Adrián Álvarez, que también fue un destacado escultor. Poco después debió producirse su fallecimiento.

Su obra se inscribe en la órbita de los seguidores de Berruguete, quien había llevado las novedades estilísticas de Italia a Castilla adaptándolas a su temperamento, en ocasiones marcadamente anticlásico; Álvarez sigue huella berruguetesca, aunque se muestra menos original y más apegado al clasicismo. Sus retablos muestran elementos renacentistas típicos, como la columna abalaustrada, candelieri, tondos, flameros. y un acertado empleo del relieve stiacciato, casi siempre ricamente policromado y dorado.

Algunos estudiosos distinguen varias etapas en su evolución artística, con una progresivo viraje hacia el Romanismo o Renacimiento tardío desde su inicial formación berruguetesca; tendencia que se vería acentuada a partir de su estancia en Valladolid, donde pudo conocer las últimas novedades artísticas de primera mano. ​

                                     

2. Obras

Entre su abundante producción, podemos destacar las siguientes obras:

  • Sepulcro de Fadrique de Acuña, V conde de Buendía. Realizado entre 1558 y 1560 en el panteón de este linaje situado en el altar mayor de la iglesia de Santa María de la Asunción de Dueñas Palencia por deseo del conde, quien mandó enterrarse en una bóveda que manda construir bajo el coro pero establece la realización de este sepulcro, a manera de cenotafio, para cerrar el conjunto del panteón. El sepulcro, construido a cierta altura en el muro de la Epístola, se trata de un arcosolio enmarcado por dos columnas jónicas que cobija una escultura orante del difunto orientada hacia el retablo mayor y acompañada por un paje, ambos vestidos con ricas vestimentas cortesanas.
  • Retablo del Descendimiento, conservado en el Museo Diocesano de Palencia. Se trata de un pequeño retablo ricamente dorado y policromado, con banco, un solo cuerpo y remate semicircular, de original traza. El tema central es un relieve con poco resalte, de efecto casi pictórico, en el que las sagradas figuras que desclavan a Cristo de la cruz se mueven rítmicas y nerviosas. ​
  • Retablo mayor de Nuestra Señora de la Asunción en Tudela de Duero. Realizado entre 1573 y 1586. La autoría la comparte con Juan de la Maza. Todo él es obra de los dos escultores y sus talleres respectivos a excepción de las esculturas del tabernáculo y del relieve de la Anunciación obras de Gregorio Fernández.