ⓘ Moraleja del Vino es un municipio y localidad española de la provincia de Zamora, en la comunidad de Castilla y León. Las fiestas en honor a Santa María Magdale ..

                                     

ⓘ Moraleja del Vino

Moraleja del Vino es un municipio y localidad española de la provincia de Zamora, en la comunidad de Castilla y León.

Las fiestas en honor a Santa María Magdalena se celebran el 22 de julio. Moraleja del Vino es la cuna del reconocido escultor Eduardo Barrón González.

                                     

1. Topónimo

El topónimo Moral, según Riesco Chueca, ​

"Del Vino" es, como en muchas localidades de la zona, la concreción geográfica que en este caso se hace necesaria para diferenciarlo de otros pueblo como Moraleja de Sayago en la misma provincia de Zamora.

                                     

2. Símbolos

Escudo

Escudo partido. 1.º de plata racimo de uvas de azur con tallo y hojas de sinople. 2.º de gules, libro abierto de plata. Al timbre Corona Real cerrada.

Bandera

Bandera rectangular de proporciones 2:3 formada por nueve franjas horizontales, siendo rojas las exteriores y la central de proporciones 3/16 y 1/4, y azules fileteadas de blanco, las intermedias en relación 3/32 y 3/64 respectivamente. ​

                                     

3. Historia

Durante la Edad Media la localidad de Moraleja del Vino quedó integrada en el Reino de León, siendo repoblada. Posteriormente, en la Edad Moderna, Moraleja formó parte del Partido del Vino de la provincia de Zamora, tal y como reflejaba en 1773 Tomás López en Mapa de la Provincia de Zamora. Así, al reestructurarse las provincias y crearse las actuales en 1833, la localidad se mantuvo en la provincia zamorana, dentro de la Región Leonesa, ​

                                     

4. Patrimonio

Destaca en la localidad la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, de estilo renacentista, con la nave central datada en el XVI, mientras las laterales se añadieron a finales del XVIII. Dispone de arcos torales que sostienen la cúpula mientras el retablo mayor es grande, barroco y en tonalidad madera. Estuvo rematado con las imágenes de San José y la Magdalena, aunque esta última se encuentra ahora en la sacristía. Dos retablos laterales - también barrocos - y dos cornucopias pequeñas guardadas en la sacristía, se unen la conservación de dos casullas bordadas de finales del siglo XV.

Además de algunas casas señoriales repartidas por el casco del pueblo y varios ejemplos de arquitectura tradicional en adobe, en el cementerio hay una ermita del siglo XIX, que aloja en el interior un interesante crucifijo del XVI.

                                     

5. Gastronomía

Una especial afición por la paella y las fiestas de tortilla caracterizan a un pueblo que combina platos típicos de la capital como el arroz la zamorana, con el tradicional cocido, sin olvidar los productos de matanza, y los huertos que abastecen a particulares de productos naturales para autoconsumo como verduras y hortalizas.

                                     

6. Moralejanos ilustres

  • Eduardo Barrón. Escultor nacido en 1858 en una familia humilde, pero que llegaría a contar con reconocimiento internacional como un insigne escultor de la mitad del siglo XIX. Entre sus obras está "Viriato", en Zamora capital, Hernán Cortés en la ciudad mejicana de Medellín o la estatua salmantina de Cristóbal Colón.


                                     

7. Fiestas

A finales del mes de julio - en torno al 22 - se celebran las fiestas patronales de la Magdalena, con un programa intenso que incluye el 25 de julio, con lo que se festeja también Santiago Apóstol. Son días de gran oferta de actividades que compatibilizan juegos infantiles, tradicionales o de mesa, torneos deportivos, conciertos musicales, actividades folklóricas, espectáculos taurinos, así como verbenas y degustaciones gastronómicas populares de gran afluencia.

A lo largo del año se mantienen también las tradicionales fiestas de quintos cuando se planta el mayo, las de águedas y candelas, así como el carnaval, o una semana cultural que suele organizarse en agosto coincidiendo con la masiva presencia de emigrantes.