ⓘ Senarica. Los primeros asentamientos humanos en Seranica se remontan la época la pre-románica. Según la tradición, a finales Edad Media, parece que Seranica se ..

                                     

ⓘ Senarica

Los primeros asentamientos humanos en Seranica se remontan la época la pre-románica. Según la tradición, a finales Edad Media, parece que Seranica se encontraba bajo la protección de la República de Venecia. Senarica también fue un feudo de Acquaviva de Atri.

Senarica obtuvo la libertad en el año 1343, cuando la reina Juana I de Nápoles le garantizo la aldea un área independiente como recompensa la fiera oposición que hicieron sus habitantes frente a las tropas enemigas del Ducado de Milán, comandadas por Luchino I Visconti.

Su escudo de armas y símbolo del Estado fue, sobre un fondo color sable, un león plateado arañando un serpiente del mismo color. Estas armas aparecían sobre un Gonfalón estandarte dorado. ​

Según el escritor Guglielmo Magnifico, los soberanos de Nápoles también le concedieron un estatuto de gobierno, fechado el 11 de junio de 1357, justo un año después de la elección del primer dux Jacinto Cicintò I. Dicho estatuto preveía la creación de un Consejo de Notables, como un órgano deliberativo, y la figura de un Canciller, titular del poder ejecutivo.

El último de los 35 dogos que gobernó Senarica fue Bernardino Cicintò I entre el 5 de junio de 1769 al 15 de julio de 1775. Este transmitió la tierra a su hija Francesca y su hijo Segismundo de Nordangelis 1775-1797.

El rey de Nápoles, Fernando IV no creía en la existencia de esta singular república y envió por los funcionarios de Senarica para ser interrogados. Impulsado por el primer ministro Bernardo Tanucci ordenó la intervención de Senarica en 1775. Luego el mariscal Joaquín Murat finalmente acabó con la libertad de la aldea.

                                     

1. Aspectos arquitectónicos

El pueblo ha conservado su encanto original a lo largo de toda la trama urbana, con calles angostas y salas dignas, es interesante la iglesia de SS. Proto y Jacinto, con estatuas de madera de calidad, donde los Dogos tomó el juramento y fueron enterrados.