ⓘ Congregación de Jesús y María. La sociedad de los eudistas fue fundada el 25 de marzo de 1643 bajo el título de Congregación de Jesús y María, por el Sacerdote ..

                                     

ⓘ Congregación de Jesús y María

La sociedad de los eudistas fue fundada el 25 de marzo de 1643 bajo el título de Congregación de Jesús y María, por el Sacerdote francés Juan Eudes, natural de Ri, cerca de Argentan, como su hermano el célebre Francisco Eudes de Mecerac. Nació el 14 de noviembre de 1601 y murió en Caen el 19 de agosto de 1680.

Los miembros de la Congregación de Jesús y de María fueron generalmente llamados eudistas. Fueron muy conocidos y muy recomendables en Normandía y en Bretaña, donde los obispos les confiaron la dirección de sus seminarios y de sus colegios. La reputación de los eudistas se extendió más allá de las dos provincias donde sus profesores formaron buenos discípulos. En 1735, una casa de eudistas se estableció en París.

Estos eclesiásticos modestos tuvieron por rivales a los jesuitas hasta la supresión de la Compañía de Jesús; sin embargo, sostuvieron honrosamente la concurrencia, como lo hicieron también contra los oratorianos. Al principio el P. Eudes tuvo muchas dificultades para fundar su congregación, aun cuando se limitaba a solicitar el establecimiento de una casa en Caen, para disponer allí a los sacerdotes al estado eclesiástico, pero sin ningún designio de formar un nuevo instituto. Este era, sin embargo, un pretexto para llegar a su fin, triunfando sobre la autoridad que desde mucho tiempo estaba asustada por aquella multiplicación de conventos y de frailes bajo tantos colores, costumbres y nombres diferentes, casi todos fundados por hombres que querían tener la gloria de unir su nombre a estas instituciones parásitas. Mecerac no pasará seguramente por haber sido demasiado cáustico respecto a su hermano mayor, cuando aseguró que el fundador de los eudistas había tenido el valor de escribir en tres lomos en 4.° una Vida de María de los Valles, fanática, loca y ridícula, que era hija de un pobre aldeano de la Baja Normandía; pesada producción, que si se hubiera impreso, se hubiese puesto al lado de la famosa Vida de la venerable madre Margarita María la de la Cáscara, y hubiera hecho la edificación de las viejas devotas.

Los eudistas tuvieron sucesivamente nueve superiores generales, habiendo sido el último Francisco Luis Hebert de la Berriere, que murió después de la revolución francesa. En esta época los eudistas solo eran propietarios de la casas de Caen, de Coutances y de París.

He aquí lo que respecto a los eudistas dice un sacerdote alemán colaborador inteligente del Diccionario Enciclopédico de la Teología Católica. Hablando de Juan Eudes dice: