ⓘ Solán de Cabras. El lugar se encuentra en el municipio español de Beteta, en la provincia de Cuenca, a 3 km de Puente de Vadillos y a más de 10 km de Beteta. El ..

                                     

ⓘ Solán de Cabras

El lugar se encuentra en el municipio español de Beteta, en la provincia de Cuenca, a 3 km de Puente de Vadillos y a más de 10 km de Beteta. El Sitio del Solán de Cabras, que está a más de 900 msnm, ocupa el fondo de un inmenso anfiteatro pinariego, ​ Paisaje de valle, flanqueado de altos riscos que sobrevuelan aves como el buitre leonado.

                                     

1. Historia del Real Sitio de Solán de Cabras

El manantial, en el Valle de Solán, es conocido desde tiempo de los romanos. Existen testimonios escritos que recuerdan la curación de la artritis de Julio Graco, en el año 182 a. C. Según la tradición, las propiedades curativas de estas aguas las descubrió un pastor que observó como las cabras enfermas sanaban después de bañarse en ellas, curaban de sarna cuando ponían su piel enferma en contacto con la corriente. Serían los pastores prerromanos los que la utilizaron con éxito para curar sus reses, lo que dio lugar al apelativo primero de "sólo para cabras", del que procede, sin duda, su nombre actual.

Saltando al siglo XVIII, en 1746, Pedro Gómez de Bedoya 1699-1776 aporta datos que indican que este lugar se había convertido en centro de peregrinación para la sanación de multitud de enfermedades. Bedoya, médico y escritor, es el primero que publica en España una relación, ordenada alfabéticamente, de los términos municipales en que se encontraban las aguas medicinales, minerales y termales conocidas en aquella época. ​ El viaje entre Guadalajara y Beteta, 145 km, era muy dificultoso en 1826; discurría por caminos de tierra poco utilizados, llenos de piedras y polvo, con un traqueteo incesante, bajo el sol veraniego y bastante calor. Se cuenta la anécdota, que algunos aplican al trayecto de los Baños de Sacedón, que en cierto momento del viaje el rey soltó: -Me parece que de este viaje vamos a salir todos preñados. ¡Todos… menos la reina!. De los paseos que daba María Amalia y el rey por las sendas de aquellos riscos quedan los llamados Mirador de la Reina y Mirador del Rey. La reina no se embarazó, suceso que no puede achacarse a las aguas de Solán de Cabras. Por encargo del rey, el pintor de la corte, Fernando Brambila 1763-1864, dejó para la posteridad paisajes de los reales sitios, Solán entre ellos.

En la cultura popular se alude a las aguas de Solán, en el capítulo XXXVI de la novela corta El sombrero de tres picos 1874, de Pedro Antonio de Alarcón 1833-1891. Frasquita, la protagonista, habla de "tomar los baños en Solán de Cabras".

                                     

2. Solán de Cabras, historia reciente

Baldomero Sanz y Sanz 1887-1975 fundó la empresa que en los años 1920 adquirió el balneario. Junto con su hija María de los Ángeles Sanz, ​ que, por tanto, se hace con la empresa Solán de Cabras.

                                     

3. El agua de la fuente

Entre el primer análisis que se conoce de tiempos de Carlos III, en 1786 y los más recientes, el agua no ha presentado alteración alguna. El agua mineral, que surge a razón de 5.410 litros por minuto en el fondo de una arqueta dieciochesca de sillería, es bicarbonatada, cálcico-magnésica, de mineralización débil y oligometálica. Emerge a 20º de temperatura constante. Está indicada para combatir el reumatismo y las alteraciones del aparato digestivo, especialmente los cálculos renales. También es adecuada para dietas pobres en sodio y para la preparación de alimentos infantiles. Se han realizado estudios con la técnica del Carbono 14 para determinar el tiempo de permanencia del agua en el acuífero que se supone muy largo. Su composición química es la siguiente: