ⓘ Gaspar Castaño de Sosa, fue un colono y administrador colonial español en el Nuevo Reino de León, esclavista reputado y líder de una expedición que intentó sin ..

                                     

ⓘ Gaspar Castaño de Sosa

Gaspar Castaño de Sosa, fue un colono y administrador colonial español en el Nuevo Reino de León, esclavista reputado y líder de una expedición que intentó sin éxito establecer en 1590-1591 una colonia en lo que hoy es el estado de Nuevo México. Al no contar con el permiso de las autoridades españolas, Castaño fue apresado en marzo de 1591 y condenado en 1593 al exilio en las islas Filipinas. Esa condena fue revertida, pero ya era demasiado tarde, ya que falleció en las islas Molucas, cuando los esclavos chinos que iban en su nave se amotinaron. ​

                                     

1. Antecedentes

Castaño de Sosa habría nacido alrededor de 1550 en Portugal. Se cree por muchas autoridades haber sido un cristiano converso o cripto-judío, un ostensible cristiano que continuaba practicando en secreto el judaísmo. ​

Gaspar Castaño de Sosa, temiendo ser también arrestado y desilusionado por lo improductivo de las minas de Almadén, al parecer, esperaba recuperar su fortuna estableciendo otra colonia más al norte en Nuevo México, lo que también pondría una mayor distancia entre él y las autoridades virreinales. Sabiéndose incapaz de obtener el permiso oficial para la expedición, partiría sin permiso: si tenía éxito, confiaba en ser perdonado y recompensado. Así, su viaje tenía características tanto de una escapada como de una exploración.

                                     

2. La expedición

La expedición salió de Almadén hoy Monclova, Coahuila el 27 de julio de 1590. Acompañando a Castaño iban los 170 habitantes españoles de la ciudad, también temerosos de ser arrestados y presumiblemente con la mayor parte o la totalidad del grupo de presuntos traficantes de esclavos. Los colonos potenciales llevaban con ellos un gran número de cabezas de ganado y pesados carros con sus pertenencias tirados por bueyes, lo que les hacía avanzar lentamente. A diferencia de la mayoría de las expediciones, ningún sacerdote católico acompañaba a Castaño. ​

                                     

3. El arresto de Castaño

Con notable velocidad, el virrey en la Ciudad de México al saber de la incursión de Castaño, ordenó al capitán Juan Morlette que reuniese a 40 soldados y un sacerdote y que partiese en pos de Castaño para arrestarlo, por la fuerza si fuera necesario. Morlette también recibió instrucciones para llevar a cabo la liberación de cualquier esclavo indio que encontrase. ​

                                     

4. Juicio y sentencia de Castaño

El 5 de marzo de 1593, Castaño de Sosa fue condenado por invasión de tierras habitadas por indios pacíficos, por reclutar tropas y por entrar en la provincia de Nuevo México. Fue condenado a seis años de exilio en las islas Filipinas y la realización de las funciones que pudiera ser requerido por el Gobernador allí, bajo pena de muerte si incumplía ese servicio. La sentencia de Castaño fue apelada ante el Consejo de Indias y finalmente fue revertida. Pero ya era demasiado tarde para él. Castaño había muerto en las islas Molucas, que se ubican al Norte de Australia, cuando los esclavos chinos que iban en su nave se amotinaron. ​