ⓘ Salto estratosférico. El salto estratosférico se refiere a saltar desde un globo aeroestático que haya ascendido a una altura de entre 20 y 50 kilómetros, es de ..

                                     

ⓘ Salto estratosférico

El salto estratosférico se refiere a saltar desde un globo aeroestático que haya ascendido a una altura de entre 20 y 50 kilómetros, es decir desde la estratósfera, para después abrir un paracaídas a una relativamente baja altitud y aterrizar a salvo. ​ Por el contrario, prácticamente todos los saltos del paracaidismo tradicional, tanto de tipo S civil como militar, se realizan en la tropósfera, es decir por debajo de los 20 kilómetros de altitud.

                                     

1. Algunas especificidades

Aunque técnicamente no realizada desde el espacio exterior propiamente dicho la denominada línea Kármán, se trata de la definición internacionalmente aceptada respecto de que el espacio exterior comienza exactamente por definición a los 100 kilómetros de altitud sobre el nivel del mar.

Esta definición es aceptada por la Federación Aeronáutica Internacional Fédération Aéronautique Internationale, FAI, la cual es el organismo mundial que regula las plusmarcas o los récords aeronáuticos y astronáuticos. No obstante, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos USAF usa una altura de 80 kilómetros aproximadamente equivalentes a unas 50 millas para condecorar con sus" alas de astronauta” astronaut wings.

El primer caso de un ser humano que saltó desde la estratósfera fue el de Joseph Kittinger, quien el 16 de agosto de 1960 saltó desde un globo de helio que estaba a una altura de unos 31.300 metros 102.800 pies. ​

                                     

2. Desafíos a vencer para poder realizar saltos estratosféricos seguros

Existen varios requerimientos técnicos y desafíos para poder realizar saltos estratosféricos. El traje del paracaidista que decidiese saltar desde semejantes alturas debería tener que proteger contra las temperaturas y presiones hostiles, además de contrarrestar la falta de oxígeno. A las alturas involucradas, la excesivamente baja presión involucrada causaría el denominado síndrome de descompresión.

Además, dependiendo del peso del paracaidista y debido al reingreso suborbital el traje también debería ser probablemente ignífugo para permitir sobrevivir al gran calor provocado por un eventual reingreso la atmósfera terrestre. Si bien no existe una" capa de fuego” en la atmósfera, no obstante la velocidad de la órbita terrestre está en el orden de los miles de kilómetros por hora, la que produce una onda de compresión que recalienta el aire y podría hacer que el traje se recalentase hasta los 200 grados centígrados.

Las múltiples fuerzas G eventualmente involucradas son también un desafío. A medida que el cuerpo del paracaidista atraviese la fina capa atmosférica inicial hasta el aire más denso que se encuentra en la parte de la atmósfera más cercana la superficie terrestre, podría desacelerarlo tan súbitamente que podría llegar a experimentar fuerzas G positivas o negativas que oscilen entre los valores 2 y 8 8, posiblemente contribuyendo a causar eventuales desmayos u otras posibles complicaciones relacionadas con la presión. Además, el hecho de que el paracaidista pueda llegar a dar una gran cantidad de giros o rotaciones sobre su propio eje podría hacer que se acumule una excesiva cantidad de sangre en sus extremidades, posiblemente causando hemorragias o pérdida de la conciencia.

Por su parte, el fallecido autor de ciencia ficción estadounidense Robert Heinlein, autor de la clásica novela de 1959 Starship troopers y quien además fuese un antiguo diseñador de trajes espaciales, concibió un sistema ficticio de reingreso que involucra múltiples capas y paracaídas que se irían gradualmente desprendiendo a altas temperaturas. Los requerimientos del mismo serían facilitados hasta cierto punto de alguna manera cuando se realizase un salto desde una menor altitud, donde el calor generado por el reingreso sería considerablemente menor que el de un salto en la órbita terrestre.