ⓘ Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, Valladolid. La iglesia San Julián y Santa Basilisa fue una pequeño templo parroquial católico edificado en Valladolid po ..

                                     

ⓘ Iglesia de San Julián y Santa Basilisa (Valladolid)

La iglesia San Julián y Santa Basilisa fue una pequeño templo parroquial católico edificado en Valladolid por los primeros repobladores astures, durante el reinado de Fernando I, situada cerca del primitivo alcázar o alcazarejo, que junto la también desaparecida parroquia de San Pelayo constituyó parte del pequeño núcleo histórico de la ciudad. Ambas parroquias representan el nacimiento y desarrollo de la ciudad de Valladolid. Se mantuvo en actividad como parroquia durante cerca de ocho siglos hasta que en 1777 se derribó su fábrica por considerarse vieja y ruinosa. La iglesia de San Julián forma parte del patrimonio perdido de Valladolid.

                                     

1. Contexto histórico

A finales del siglo XI, el rey Alfonso VI encomendó al conde Pedro Ansúrez la repoblación y mantenimiento de una buena extensión de las tierras de la Meseta cercanas al río Duero. Por entonces existían dos núcleos importantes de carácter defensivo ubicados estratégicamente que eran Cabezón de Pisuerga y Simancas. Ambos disponían de un puente sobre el río Pisuerga. Pero el conde Ansúrez se estableció en una pequeña aldea agrícola perteneciente la jurisdicción de Cabezón, llamada Valladolid, a medio camino entre Cabezón y Simancas. Cuando el conde llegó a este incipiente núcleo, la población contaba con una cerca, un alcazarejo y dos parroquias bajo las advocaciones de San Julián y San Pelayo y se organizaba mediante concejo abierto. ​

                                     

2. Historia de la iglesia

La iglesia de San Julián y Santa Basilisa fue una fundación del rey Fernando I; tenía una capilla destinada a los reyes. En la época del conde Ansúrez fue patrono de la capilla mayor Alfonso García de Torres, doncel y guarda mayor del rey Alfonso VI. Este personaje pertenecía la familia de la Casa de Torres, con solar en las cercanías de Espinosa de los Monteros, casado con María Ortiz, natural de Medina de Pomar. Sus descendientes siguieron la tradición del patronazgo y en tiempos del rey Juan II, otro Alfonso García de Torres que también fue doncel y guarda mayor de este rey, se ocupó del patronazgo de la capilla.

Tras la desaparición del mayorazgo de la casa Torres en el siglo XVI se hizo cargo del patronazgo de la capilla mayor la cofradía de Nuestra Señora de la Paz que aportó la imagen que custodiaban. En 1720 otra cofradía vino a instalarse en esta parroquia: Cofradía de San Aniano, compuesta por maestros de obra de viejo. Más tarde se instituyó la congregación de la Buena muerte y Corazón de Jesús, que ejerció gran influencia en la parroquia. ​