ⓘ Provincia jesuítica de Chile. La provincia jesuítica de Chile fue una de las provincias de la Compañía de Jesús en Sudamérica antes de la expulsión de los jesui ..

                                     

ⓘ Provincia jesuítica de Chile

La provincia jesuítica de Chile fue una de las provincias de la Compañía de Jesús en Sudamérica antes de la expulsión de los jesuitas del territorio del Imperio español en 1767. La sede del padre provincial se encontraba en la ciudad de Santiago de Chile.

La viceprovincia jesuítica de Chile fue creada en 1625 al ser separada de la provincia jesuítica del Paraguay, pasando a depender de la provincia jesuítica del Perú hasta su establecimiento como provincia en 1683. ​

                                     

1. Antecedentes

La provincia jesuítica del Perú fue creada en 1568, quedando comprendida en ella el Reino de Chile, pero los primeros jesuitas llegaron a Chile 25 años después. A solicitud del virrey Lope García de Castro el rey Felipe II dispuso solicitar al general de la orden que algunos jesuitas pasasen a Chile, pero la orden no se cumplió ya que el virrey les dio otros destinos. El 11 de febrero de 1579 el rey volvió a disponer el envió de más misioneros para Chile, pero tampoco llegaron a esa gobernación. Por gestión del padre Juan Román, enviado a España por el provincial del Perú, en 1590 el rey volvió a disponer el envío de jesuitas a Chile, ordenando por reales cédulas del 12 y 19 de septiembre y del 3 de octubre, que el virrey del Perú les suministrara los recursos que fuesen necesarios. Inmediatamente un grupo de 8 misioneros partió de España, pero al llegar al Perú el provincial Juan Sebastián de la Parra decidió remplazarlos por misioneros con experiencia en América.

El primer grupo partió en el barco San Francisco Javier desde el Callao el 9 de febrero 1593, compuesto por los sacerdotes Luis de Estrella, Luis de Valdivia, Hernando de Aguilera, Gabriel de la Vega, y dos hermanos coadyutores Miguel Teleña y Fabián Martínez, siendo el rector el sacerdote septuagenario catalán Baltasar de Piñas. Juan de Olivares se hallaba en Potosí y partió después en otro barco. Aguilera y Olivares habían nacido en Chile y conocían el idioma mapudungún. El grupo arribó La Serena el 12 de marzo y desde allí llegaron por tierra a Santiago el 12 de abril de 1593. ​

                                     

2. Acción de la Compañía en Chile

La Compañía de Jesús creó en Santiago los colegios Máximo San Miguel (futura Universidad Pontificia Colegio Máximo de San Miguel ​

                                     

3. La misión de Chiloé

Después de la batalla de Curalaba en 1598, en que los mapuches vencieron y mataron al gobernador de Chile, Chiloé quedó separado del resto de las posesiones españolas porque todas las ciudades entre el río Biobío y el canal de Chacao fueron abandonadas o destruidas. En 1609 llegaron a Chiloé los primeros jesuitas, Melchor Venegas y Juan Bautista Ferrufino, quienes se establecieron en Chequián, en la isla Quinchao. En 1612 fundaron la primera iglesia en Castro para evangelizar a los nativos, para posteriormente continuar construyendo capillas por todo el archipiélago, la mayoría a través de la utilización del sistema indígena de trabajo llamado minga, alcanzando el número de 79 capillas en 1767. ​

En 1660 Jerónimo de Montemayor y Cosme Cisternas se dirigieron en dalcas hasta el estrecho de Magallanes.

                                     

4. Expulsión

El 2 de abril de 1767 el rey Carlos III de España firmó en El Pardo el decreto conocido como Pragmática Sanción de 1767, cuyo título es "Pragmática sanción de su Magestad en fuerza de ley para el estrañamiento de estos Reynos a los Regulares de la Compañía, ocupación de sus Temporalidades, y prohibición de su restablecimiento en tiempo alguno, con las demás prevenciones que expresa". Siguiendo lo hecho en Portugal 1759 y Francia 1763, el rey dispuso que en todos los territorios sujetos a su jurisdicción fueran aprehendidos y luego expulsados los jesuitas y su patrimonio incautado. ​

El rey justificó su accionar expresando que lo hacía por causas urgentes, justas y necesarias que reservo en mi real ánimo.

El gobernador de Chile, brigadier Antonio Guill y Gonzaga, dio cumplimiento al decreto de expulsión entre la noche del 31 de marzo y hasta la mañana del 2 de abril de 1767. Los 380 jesuitas aprehendidos en Chile 235 eran sacerdotes sin oponer resistencia fueron embarcados hacia España, arribando la mayoría a Cádiz en 1768. Desde allí fueron enviados a Imola en Italia, en la jurisdicción de los Estados Pontificios. Mediante la breve apostólico Dominus ac Redemptor el papa Clemente XIV dispuso la supresión de la orden en 1773.

Las misiones que debieron abandonar los jesuitas fueron continuadas por otras órdenes religiosas.