ⓘ Godofredo de Harcourt, llamado le Boiteux, vizconde de Saint-Sauveur, mariscal de Inglaterra, muerto en combate en noviembre de 1356 cerca de Coutances, fue el ..

                                     

ⓘ Godofredo de Harcourt

Godofredo de Harcourt, llamado "le Boiteux", vizconde de Saint-Sauveur, mariscal de Inglaterra, muerto en combate en noviembre de 1356 cerca de Coutances, fue el instigador de la primera invasión inglesa de Normandía en el curso de la guerra de los Cien Años.

Godofredo de Harcourt fue hijo segundón de Juan III de Harcourt, vizconde de Châtellerault y de Saint-Sauveur, y de Alix de Brabante, nieta de Enrique III de Brabante y sobrina de la reina María de Brabante, esposa de Felipe III el Atrevido.

Fue armado caballero en 1326 y heredó el vizcondado de Saint-Sauveur en 1330.

En 1339, fue, con su hermano mayor el conde Juan IV de Harcourt, uno de los cincuenta barones normandos que se comprometió a ayudar al rey Felipe VI en una futura conquista de Inglaterra. La tentativa fue abortada con el aniquilamiento de la flota francesa en la batalla de la Esclusa, al finalizar la campaña de Flandes en la que Godofredo de Harcourt participó con seis caballeros y 30 escuderos. ​

                                     

1. Guerra privada contra los Tancarville y exilio en Brabante

Tratando de contraer matrimonio con Jeanne Bacon, hija de Roger V Bacon y única heredera del rico feudo de Molay Bacon, ​

Forzado al exilio, Harcourt se retiró a su tierras de Flandes donde fue acogido por su primo el duque Juan III de Brabante.

                                     

2. Alianza con Eduardo III de Inglaterra jusqu’à la bataille de Crécy

Sin esperanza de poder retornar a sus feudos normandos, pasó a Inglaterra donde se puso al servicio de Eduardo III a quien rindió homenaje como rey de Francia. Por cartas dadas en Westminster el 13 de junio de 1345, Eduardo III prometió procurarle tierras en Inglaterra en resarcimiento por las que había dejado en Brabante, y reponerle en la posesión de sus feudos en Normandía. ​

Godofredo de Harcourt habría convencido al rey Eduardo de desembarcar en Normandia, en tanto que este hubiera preferido atacar en Guyena, según el discurso que le atribuye Froissart:

Eduardo III le hizo comandante, junto con el conde de Warwick, de uno de los tres cuerpos de ejército que desembarcó en Saint-Vaast-la-Hougue el 12 de julio de 1346 y le nombró mariscal de Inglaterra.

Godofredo de Harcourt condujo al ejército de Eduardo III a través de Normandía y participó en la toma de Caen al término de la cual convenció al rey de Inglaterra de poner fin la masacre de la población. Provocó a continuación al rey de Francia haciendo quemar Saint-Cloud:

Fue uno de los protagonistas de la victoria inglesa en la batalla de Crécy, en la que su propio hermano el conde Juan IV de Harcourt, gobernador de Ruan, encontró la muerte luchando en las filas francesas. Al concluir la batalla él mismo reconoció el cuerpo de su hermano, y aun cuando había sido una de los principales artífices de la victoria inglesa, los remordimientos le llevaron a unirse al campo de su hermano de su hermano y su sobrino.

                                     

3. Vuelta al favor del rey de Francia

Godofredo obtuvo el perdón de Felipe VI, a quien probablemente no le quedaba otra opción dado el estado de debilidad en que se encontraba tras la derrota. En 1347 le nombró capitán-soberano de Ruan y de Caen, autorizado a reclutar tropas y cobrar impuestos. Ante el cambio de alianzas Eduardo III confiscó sus bienes en Inglaterra por cartas dadas el 5 de marzo de 1347. ​

                                     

4. Última revuelta

Cuando el delfín Carlos, duque de Normandía, convocó a sus vasallos en Ruan el domingo de Epifanía de 1355, Godofredo de Harcourt, que actuaba como jefe de filas de la nobleza normanda, se le presentó blandiendo la Carta a los Normandos por la que Luis X de Francia llamado el Obstinado reconocía los privilegios de los caballeros normandos, y le dijo: "Mi señor, he aquí la carta a los Normandos, si vos consentís jurarla y observar lo que en ella está contenido, yo estoy presto a rendiros homenaje". El delfín, sorprendido por esta audacia, no se comprometió a respetar la carta y el vizconde de Saint-Sauveur se fue sin prestarle homenaje. ​