ⓘ Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1944. Las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1944 tuvieron lugar el martes 7 de noviembre del mencion ..

                                     

ⓘ Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1944

Las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1944 tuvieron lugar el martes 7 de noviembre del mencionado año, siendo la cuadragésima elección presidencial cuadrienal desde la independencia del país, así como la cuarta del período histórico conocido como Quinto Sistema de Partidos. El Colegio Electoral a cargo de elegir al presidente y al vicepresidente estaba compuesto por 531 miembros, necesitándose el voto de 266 electores para ganar las elecciones. ​

Estos comicios tuvieron lugar durante la última etapa de la Segunda Guerra Mundial. Mientras que en 1940, la postulación del presidente en ejercicio Franklin D. Roosevelt a un tercer mandato consecutivo había sido objeto de una sonada controversia, para 1944 existían pocas dudas de que se presentaría por cuarta vez. Roosevelt no enfrentó una gran oposición dentro del oficialista Partido Demócrata y obtuvo la nominación con facilidad. Sin embargo, insinuaciones tardías de que Roosevelt estaba enfrentando problemas de salud condujeron a que el partido le negara la reelección al vicepresidente Henry A. Wallace, considerado una figura demasiado izquierdista, debido la sorpresiva posibilidad de que llegara la presidencia. En su lugar, el candidato demócrata fue Harry S. Truman. El opositor Partido Republicano presentó a Thomas E. Dewey, quien en 1942 había obtenido una histórica victoria en las elecciones para gobernador de Nueva York, estado natal de Roosevelt, con John W. Bricker su competidor en las primarias, como compañero de fórmula. ​ Si bien la ruidosa campaña de Roosevelt ayudó a disipar los rumores sobre su salud, estos resultaron ser en última instancia proféticos: el presidente falleció el 12 de abril de 1945, a pocos meses de iniciar su cuarto mandato, y fue reemplazado por Truman.

                                     

1.1. Candidaturas Partido Demócrata

El presidente Roosevelt era ampliamente popular como líder en la guerra y enfrentó una escasa oposición formal. Aunque muchos demócratas del sur desconfiaban de las políticas raciales de Roosevelt, su administración en conjunto con la guerra habían incrementado notoriamente la actividad económica en su región, hasta entonces considerada marginal. Algunos delegados segregacionistas intentaron impulsar la precandidatura alternativa de Harry F. Byrd, senador por Virginia, pero este se negó a hacer campaña contra Roosevelt y no contó con suficientes delegados para representar una competencia real que amenazar las posibilidades del presidente de una cuarta postulación. La evidente disminución física en la apariencia del presidente, así como los rumores de problemas secretos de salud, llevaron a muchos delegados y líderes del partido a oponerse firmemente la reelección del vicepresidente Henry A. Wallace. La oposición a Wallace vino especialmente de los líderes católicos en las grandes ciudades y sindicatos. Wallace, quien había sido vicepresidente de Roosevelt desde enero de 1941, era considerado por la mayoría de los conservadores como demasiado izquierdista y personalmente excéntrico para ser el próximo en la presidencia si Roosevelt moría en el cargo. Se había desempeñado tan mal como coordinador económico que Roosevelt tuvo que sacarlo de ese puesto. ​

Con tan solo cuarenta y dos años al momento de su proclamación como candidato, Dewey se convirtió en el primer candidato presidencial estadounidense nacido en el Siglo XX.

                                     

2. Campaña

Consciente de los rumores sobre su mala salud, Roosevelt realizó una campaña vigorosa, a diferencia de sus intervenciones discretas en las dos anteriores elecciones, realizando recorridos prolongados en automóvil por varias ciudades. El presidente se centró en destacar la necesidad de fortalecer la naciente Organización de las Naciones Unidas que se inauguraría poco después de su muerte, en destacar las políticas llevadas a cabo hasta el momento y en la necesidad de mantener el mismo liderazgo de cara la etapa final de la guerra. La oposición acusó a Roosevelt y su administración de corrupción doméstica, ineficiencia burocrática, tolerancia al comunismo y errores militares. Dewey instó a buscar una economía más pequeña y criticó al New Deal. No obstante, la continua popularidad de Roosevelt fue el tema principal de la campaña.

La campaña de los demócratas contó con la película Hell-Bent For Election, un cortometraje animado producido por United Productions of America con numerosas referencias la política estadounidense. En ella, la competencia electoral es representada por dos trenes que buscan llegar hasta Washington D. C., uno con el rostro de Roosevelt y otro con una versión deformada del rostro de Dewey. El tren de Roosevelt se llama "Win the War Special" en español: Especial Ganar la Guerra, y transporta numerosas armas de guerra, mientras que el tren de Dewey se llama "Defeatist Limited" Derrotista Limitado, está numerado como 1929 y transporta viviendas pobres para los trabajadores de guerra, un carro fúnebre para la legislación laboral, un pequeño carro de dos ruedas con solo unas pocas manzanas adentro para el seguro de desempleo, y finalmente un furgón llamado "Jim Crow". ​

                                     

3. Encuestas de opinión

La vigorosa campaña de Roosevelt mantuvo a gran parte de la opinión pública escéptica con respecto la idea de que estuviera mal de salud, lo que llevó a que su posterior muerte fuera una sorpresa. Durante la campaña, la fórmula Roosevelt-Truman lideró todas las encuestas, aunque siempre por márgenes mucho más estrechos. ​

                                     

4.1. Resultados Elección general

El resultado final fue una victoria bastante cómoda para Roosevelt sobre Dewey. El presidente en ejercicio obtuvo el 53.39% de los votos populares contra el 45.89% de su oponente republicano, recibiendo además 432 votos en el Colegio Electoral contra 99 de Dewey, imponiéndose en treinta y seis de los cuarenta y ocho estados. De acuerdo con los análisis y las encuestas de la época, la mayoría de los votantes estadounidenses concluyeron que deberían retener al partido gobernante, y particularmente al presidente que lo representaba. También sintieron que era inseguro cambiar el gobierno en "tiempos de guerra", en vista de los crecientes desacuerdos internos.

A pesar de lo anterior, Dewey obtuvo el mejor resultado de cualquiera de los cuatro oponentes republicanos que Roosevelt enfrentó: el porcentaje de voto popular y electoral fue inferior para el presidente en ejercicio, tal y como en 1940. Del mismo modo, Dewey obtuvo la satisfacción personal de haber ganado tanto en la ciudad natal de Roosevelt Hyde Park, Nueva York como en la ciudad natal de Truman Independence, Misuri. De hecho, solo una coalición con el Partido Liberal de Nueva York y el Partido Laboral Estadounidense, que presentaron una boleta separada de la fórmula Roosevelt-Truman, permitió al presidente ganar en su estado de origen, del cual Dewey era gobernador y sería posteriormente reelegido para dicho cargo.

De los 3.095 condados y ciudades independientes que había en el país en ese momento, Roosevelt obtuvo la victoria por voto popular en 1.751 56.58%, mientras que Dewey se impuso en 1.343 43.39%. La boleta sin candidato de demócratas sureños contrarios a Roosevelt, los Regulares de Texas, obtuvo la victoria en el condado texano de Washington 0.03%. Aunque Roosevelt repitió su victoria en el estado por amplio margen, su resultado en Texas fue relativamente inferior al de otras elecciones, con el 71.42% de los votos. Su porcentaje de votos más bajo fue en Kansas 39.18%, y el más alto en Misisipi 93.56%. Mientras que el resultado más alto de Dewey fue en Kansas 60.25% y el más bajo en Carolina del Sur 4.46% donde quedó por detrás de los demócratas contrarios a Roosevelt. ​