ⓘ Bartolomé de la Corte fue un militar argentino que participó en la Guerra Gaucha –fase de la guerra de la independencia de la Argentina ocurrida en la provincia ..

                                     

ⓘ Bartolomé de la Corte

Bartolomé de la Corte fue un militar argentino que participó en la Guerra Gaucha –fase de la guerra de la independencia de la Argentina ocurrida en la provincia de Salta– y fue durante tres años teniente de gobernador de Jujuy, territorio que en esa época pertenecía a Salta.

                                     

1. Biografía

Se dedicó en su juventud al comercio y la agricultura, y se enroló en el Ejército del Norte poco después de la Batalla de Suipacha. Participó en las batallas de Huaqui, Tucumán, Salta, Vilcapugio y Ayohuma. Fue el primer oficial patriota en ocupar la ciudad de Jujuy después de la retirada del general realista Joaquín de la Pezuela, en 1813.

Era tío segundo de Martín Miguel de Güemes. Combatió a sus órdenes en el Combate de Puesto del Marqués y lo acompañó cuando se retiró a Salta, donde fue elegido gobernador.

La ciudad de San Salvador de Jujuy se había opuesto la elección de Güemes como gobernador debido a que no había sido consultada para tal acto. El nuevo gobernador nombró para ser su comisionado a su tío, el capitán De la Corte. Llegado la ciudad, lideró el partido de quienes apoyaban a Güemes, mientras sus enemigos eran liderados por Mariano de Gordaliza, que hasta entonces había sido el teniente de gobernador de Jujuy y su jurisdicción; entre ambos partidos existía un grupo de moderados, de los cuales el más destacado era el coronel José Ignacio Gorriti. Con la colaboración de Gorriti, De la Corte logró un acuerdo por el que el partido de Gordaliza finalmente revalidó la elección de Güemes. A pesar de algunos roces con el gobernador, la ciudad de Jujuy apoyaría a Güemes al menos hasta la invasión realista de 1821.

Durante la invasión realista de enero de 1817, De la Corte comandó una partida de gauchos que logró una serie de pequeñas victoria en la zona de Los Alisos, al sur de la ciudad de San Salvador de Jujuy. Se destacó como jefe de guerrillas, lanzando breves ataques contra partidas secundarias de los realistas, de modo que estos sólo dominaban el terreno que pisaba el grueso de sus ejércitos. Se destacó en el Combate de San Pedrito y fue ascendido al grado de mayor. Por un tiempo logró mantener incomunicados a los realistas de Jujuy con los de Orán, pero fue derrotado. No obstante, acompañó como segundo jefe a las fuerzas de Gorriti, hasta lograr la retirada realista de Jujuy.

En enero de 1819, Gordaliza había adoptado una postura de franca oposición a Güemes, pero éste notó que no contaba con suficiente apoyo en Jujuy, por lo que lo reemplazó como teniente de gobernador por el teniente coronel Bartolomé de la Corte. Apenas asumido debió hacer frente a una nueva invasión, que fue repelida por medio de una serie de combates menores. Al año siguiente, Jujuy fue nuevamente invadida; la reacción De la Corte –con ayuda de Güemes y Gorriti– fue muy eficaz, pero tuvo serios problemas de disciplina con muchos de sus soldados, que en su furia pretendían atacar al enemigo de frente y también ejecutar a todos sus prisioneros.

En estas dos invasiones, De la Corte se vio obligado a evacuar la ciudad de Jujuy, pero se mantuvo en sus alrededores, hostilizando a sus enemigos. Tuvo una actuación destacada en el llamado Día Grande de Jujuy, de 1820, cuando la ciudad logró expulsar de su territorio a una nueva invasión sin apoyo jujeño, en una sola batalla. El comando militar estuvo en manos de Gorriti, mientras el teniente de gobernador enviaba todos los recursos humanos y físicos disponibles en la ciudad.

En mayo de 1821, una revolución en Salta depuso a Güemes durante una ausencia de la ciudad: estaba luchando en Tucumán contra el gobernador de ésta, Bernabé Aráoz. También fue depuesto en Jujuy el ya coronel De la Corte. Pese a que Güemes recuperó el gobierno a las pocas semanas, De la Corte no quiso volver a asumir la tenencia de gobernador.

Fue el comandante de las fuerzas que hostilizaron la invasión de mediados de 1821, durante la cual fue muerto el general Güemes. Tras la recuperación de Salta y Jujuy por los patriotas, el general Gorriti fue nombrado gobernador por el partido del fallecido caudillo. No obstante, se alineó rápidamente con los enemigos de Güemes; estos lograron el arresto De la Corte, que fue sometido a juicio por no haber dado cuenta de sus gastos. Durante meses alegó que no era posible controlar gastos en una ciudad que –solamente bajo su mandato– había sido invadida cuatro veces.

En junio de 1822 estalló una revolución en Jujuy, que fue tolerada por Gorriti para no hacerse de más enemigos. Los revolucionarios nombraron teniente de gobernador a De la Corte, pero éste no llegó a hacerse cargo del mando, ya que estaba muy enfermo y falleció pocos días después.