ⓘ Elecciones presidenciales de Argentina de 1951. Las elecciones presidenciales de Argentina de 1951 se llevaron a cabo el 11 de noviembre para elegir a las perso ..

                                     

ⓘ Elecciones presidenciales de Argentina de 1951

Las elecciones presidenciales de Argentina de 1951 se llevaron a cabo el 11 de noviembre para elegir a las personas que serían presidente y vicepresidente de la Nación durante el período 1952-1958. Fueron las primeras elecciones en que las mujeres pudieron ejercer su recién adquirido derecho al voto, ​ La elección se realizó bajo el texto constitucional resultante de la reforma de 1949 que estableció el voto directo y la posibilidad de reelección del presidente.

Triunfó y fue reelecto Juan Domingo Perón con un 63.40% de los votos, como candidato de los partidos Peronista y Peronista Femenino. Como vicepresidente fue elegido Juan Hortensio Quijano, siendo la primera reelección presidencial inmediata de la historia argentina. Estas elecciones se caracterizaron porque la fórmula vencedora obtuvo el mayor porcentaje de sufragios desde que se instaló el voto secreto en 1912. En segundo lugar salió Ricardo Balbín de la Unión Cívica Radical con 32.28%, mientras que ninguno de los demás candidatos superó el 3% de los sufragios.

Quijano no pudo asumir su segundo mandato como vicepresidente ya que falleció el 23 de abril de 1952, permaneciendo vacante la vicepresidencia hasta que se celebró una elección especial para cubrir el cargo en 1954, siendo ganada por el peronista Alberto Teisaire. Perón tampoco pudo finalizar el mandato constitucional debido a que fue derrocado por un golpe de Estado el 16 de septiembre de 1955.

                                     

1. Antecedentes

Una vez como presidente, luego de ganar la elección de 1946, Perón comenzó un programa de nacionalización de industrias clave para el desarrollo de una economía rentista fincada en el excedente de las exportaciones argentinas. Se nacionalizó el Banco Central, la industria ferrocarrilera con el fin de reorganizar desde el gobierno la distribución y transportación de materias primas a los puertos importantes del país bajando los costos de transportación, y creó el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio IAPI, que tenía por fin centralizar el comercio exterior y crear el excedente económico entre el precio que el Instituto fijaba y al que se compraba en Europa, para luego ser redistribuido entre los distintos sectores económicos de la Argentina. ​

                                     

2. Reglas electorales

Las reglas electorales fundamentales que rigieron la elección presidencial fueron establecidas en el texto constitucional entonces vigente Reforma constitucional de 1949, realizada durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón, la Ley Sáenz Peña de 1912 y la Ley del Voto Femenino de 1947. Las reglas derivadas de la reforma constitucional, serían dejadas sin efecto cuando la dictadura que derrocó al gobierno presidido por Juan Domingo Perón abolió la Constitución vigente en 1956.

Las principales reglas electorales establecidas por la Ley Sáenz Peña fueron:

  • Sufragio obligatorio;
  • Sufragio secreto;

Las principales reglas electorales establecidas por la Ley 13.010 de Voto Femenino de 1947 fueron:

  • Sufragio femenino;
  • Derecho de las mujeres a ser elegidas en las mismas condiciones que los varones.

Las principales reglas electorales derivadas de la reforma constitucional de 1949 fueron:

  • Una sola vuelta electoral mediante simple pluralidad de votos;
  • Voto directo en un solo distrito abarcando todo el país la reforma modificó en este aspecto la Constitución de 1853, que preveía el sufragio indirecto mediante colegios electorales por provincia y la Ciudad de Buenos Aires;
  • Mandato presidencial de seis años con posibilidad de reelección indefinida. ​
                                     

3. Candidaturas

Partido Peronista

Durante la primera mitad de 1951 no era claro si Juan Domingo Perón optaría por la reelección. El 25 de julio de ese año, la Confederación General de Trabajadores hizo público su deseo de que el presidente participara en las elecciones de noviembre. Una semana después, la CGT también incluyó a Evita Perón en su fórmula presidencial, como vicepresidenta. La primera dama expresó de inmediato su rechazo la propuesta política de la Confederación. Sin embargo, en el" Cabildo abierto del justicialismo”, que se celebró el 22 de agosto en las avenidas 9 de julio y Belgrano de Buenos Aires, con la presencia de más de dos millones de personas. ​

                                     

4. Campaña

El período previo a las elecciones, desde aproximadamente enero de 1950 hasta la mitad de 1951, estuvo marcado por una fuerte represión contra varios sectores del antiperonismo. Una convención parlamentaria bicameral, presidida por el diputado José Emilio Visca, fue creada en 1949 con el propósito de investigar violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, la comisión, conocida como Comisión Visca, se encargó en realidad de cerrar medios de prensa contrarios al gobierno, con excusas vagas y simples como "razones de seguridad, higiene y moralidad". ​

                                     

5. Jornada electoral

El 11 de noviembre, día del comicio, inició el día con un clima húmedo y posteriormente se desataron lluvias torrenciales en la provincia de Buenos Aires, que sin embargo, no parecieron afectar el ánimo del electorado, en especial el femenino. La jornada electoral comenzó a las 8:00 de la mañana con una enorme afluencia de votantes. Los medios de comunicación destacaron que al principio de la jornada, en los centros donde votarían tanto mujeres como varones aunque con padrones y mesas separadas, la concurrencia femenina prácticamente "doblaba" la masculina. ​

                                     

6. Resultados

Las elecciones resultaron en una aplastante victoria para el Movimiento Peronista tanto el PP como el PPF, siendo reelegido Perón con más del 63% de los votos la mayor victoria electoral de un candidato presidencial argentino desde la instauración del voto secreto contra el 32% de Ricardo Balbín. Ningún otro candidato superó el 3% de los votos. ​



                                     

6.1. Resultados Resultados por distrito

Perón obtuvo mayoría absoluta de votos en todos los distritos del país, fenómeno que no ha vuelto a repetirse en la historia electoral argentina. En las elecciones de septiembre de 1973 las últimas de las tres que ganó Perón, triunfaría de nuevo en todos los distritos pero en Capital Federal y Entre Ríos solo por mayoría simple. Los resultados más estrechos para el peronismo fueron en Córdoba 52.72% y Capital Federal 55.90%. En todos los demás distritos, el peronismo obtuvo más del 63% de los sufragios. Superó el 80% de los votos en dos provincias: Presidente Perón, donde con 83.38% logró su mejor desempeño, y Neuquén, ambos territorios provincializados durante su mandato. Hasta el 87.39% logrado por Adolfo Rodríguez Saá en la provincia de San Luis en 2003, nunca más un candidato presidencial argentino superó el 83% de los votos en ningún distrito.

                                     

7. Elecciones para Gobernadores de Provincia

El peronismo triunfó por amplio margen en todas las provincias, obteniendo la totalidad de las gobernaciones en disputa. Por su parte, el radicalismo logró capitalizar exitosamente el voto antiperonista, logrando el monopolio de la segunda fuerza en todos los distritos y siendo, por lo tanto, el único partido opositor representado en todas las legislaturas provinciales aunque el Partido Demócrata Nacional consiguió representación en algunas. Córdoba fue la única provincia que registró una competencia coherente, con el candidato peronista Raúl Lucini triunfando con menos del 52% de los votos ante el radical Arturo Umberto Illia, que consiguió poco más del 43%. En todas las demás provincias, la mayoría peronista fue superior a los quince puntos.

                                     

8. Consecuencias

La aplastante victoria peronista, aunque afianzó la institucionalidad del gobierno, terminó de convencer a una mayoría de la oposición de que una salida electoral no era posible. Antes de las elecciones, grupos opositores habían previsto un desgaste progresivo del gobierno cuando el modelo económico se agotara, situación que finalmente no se dio. De hecho, el arrollador triunfo, sumado la manipulación de los distritos electorales uninominales, que dio al oficialismo una mayoría del 90% de las bancas en la Cámara de Diputados, consagró la estabilidad del gobierno por un tiempo más, y las señales de desgaste que conducirían al golpe de estado de septiembre de 1955 no se empezarían a notar hasta 1953. ​