ⓘ Vicente Guerrero. Vicente Ramón Guerrero Saldaña, conocido como Vicente Guerrero, fue un político y militar mexicano, militante y uno de los jefes de la insurge ..

                                     

ⓘ Vicente Guerrero

Vicente Ramón Guerrero Saldaña, conocido como Vicente Guerrero, fue un político y militar mexicano, militante y uno de los jefes de la insurgencia en la etapa de Resistencia de la guerra de Independencia de México.

Tras varios enfrentamientos con el general Agustín de Iturbide entre diciembre de 1820 y enero de 1821 en los cuales Iturbide no puede derrotar al caudillo, Iturbide cambia de bando y le propone a Guerrero una alianza por la independencia en el conocido Abrazo de Acatempan. Guerrero acepta la propuesta, y el 24 de febrero se promulga el Plan de Iguala con el cual se unen los ejércitos insurgente y realista formando así al Ejército Trigarante. Finalmente, el 27 de septiembre, el Ejército Trigarante entra la Ciudad de México, consumándose así la independencia mexicana.

Fue miembro del Supremo Poder Ejecutivo 1823-1824, Ministro de Guerra y Marina 1828 y ocupó la presidencia de México del 1 de abril al 17 de diciembre de 1829.

Por Decreto del 16 de noviembre de 1833, fue declarado Benemérito de la Patria, y en 1849 se creó, en su honor, el estado de Guerrero.

                                     

1. Primeros años

Pasó sus primeros años haciendo labores con su padre y tíos en los oficios y negocios de su familia. Existe un desacuerdo acerca del origen étnico de Guerrero, se le ha tratado en diversas biografías de mestizo, indígena y mulato. ​ Tixtla a fines del siglo XVIII era una ciudad mayoritariamente indígena. De Guerrero no se conocen retratos que se le hayan hecho en vida por lo cual los retratos, pinturas, grabados y dibujos póstumos a su muerte pueden dar imágenes muy variadas y quizás erróneas de cómo era Guerrero físicamente. José María Morelos y Pavón quien lo conoció en 1811 lo describe físicamente de la siguiente forma.

Ignacio Manuel Altamirano, originario de Tixtla también, relata de Guerrero.

Guerrero fue arriero, un oficio que en sus tiempos era bastante próspero. A principios del siglo XIX, su natal Tixtla era uno de los centros más poblados y productivos del Sur de México y durante la época virreinal, el ser arriero de oficio y bien establecido permitía privilegios como el de poseer animales de carga caballos y mulas, portar armas para protegerse de los salteadores de caminos, ejercer el comercio y tratar directamente con los comerciantes más ricos. Así pues, la prosperidad de su padre como campesino, arriero, comerciante, y armero, la posición de su tío Diego Guerrero dentro de la milicia española, y el empeño de su familia le permitió una educación de lo más completa para la época a través de profesores particulares.

Su padre, Juan Pedro Guererro Soriano, y dos de sus hermanos, Juan Pedro y Manuel, se dedicaban la armería, por lo que Guerrero aprendió a manejar, dar mantenimiento, reparar y forjar armamento como espadas, fusiles y cañones. Era también responsabilidad de los armeros almacenar el armamento del ejército regional. Su tío y uno de sus hermanos ambos llamados Diego pertenecían la milicia española, bajo las órdenes del Capitán Antonio Galeana, de Tecpán y del subteniente Víctor Bravo, de Chilpancingo. Esto permitiría a los jóvenes Guerrero desenvolverse entre ejercicios de tiro y combate cuerpo a cuerpo, revistas de armamento y prácticas de maniobras militares. Por el negocio de arriería de su padre, se convirtieron además en hábiles jinetes. Por la arriería llegarían también a conocer a detalle todo el sur y suroeste incluido el camino hacia Ciudad de México, a coordinar y movilizar hombres y carga, y a sobrevivir al aire libre, en los montes y bosques. Aprendieron también a leer y a escribir y a manejar los números y las matemáticas básicas, además de adquirir algunos conocimientos rudimentarios de mecánica práctica necesarios para realizar sus oficios. No adquirieron la formación de un jurista, un literato, un teólogo o un militar burgués, ni estaban acostumbrados a los tratos de la vida urbana - razón por la cual posteriormente se etiquetaría frecuentemente a Guerrero como carente de educación -, sin embargo su preparación de campo era de las más formales de la época, pues adquirieron habilidades que no estaban al alcance de la mayoría de la población del virreinato.

Las habilidades adquiridas durante su juventud le servirían para combatir a los realistas durante la Guerra de Independencia. Guerrero no solo era hábil con la espada, el sable, la pistola, el fusil y la bayoneta tanto a pie como a caballo, sino también con la lanza, la reata y el machete, armas que en manos de los insurgentes surianos llegarían a ser temidas por los realistas. El conocimiento del territorio suriano también llegaría a ser una ventaja importante en las futuras batallas, al igual que la habilidad de Guerrero para construir fortines provisionales sobre cerros y tierras altas para defender los poblados y posiciones bajo su control. La artillería sería también otra novedad con la que los realistas se toparían en el suroeste: los insurgentes llegaron a fundir campanas y máquinas de sus haciendas para construir cañones y fusiles, además de utilizar aquellos que tomaban de los realistas. Guerrero establecería una fundición para forjar armamento y una casa de moneda, fabricando también pólvora y municiones.

Aunque de familia considerada a menudo humilde, su padre, Pedro Guerrero, era bien conocido y respetado, llegando el gobierno virreinal a indultar a prisioneros insurgentes por intervención suya. Los Guerrero mantenían relaciones comerciales con los agricultores y hacendados importantes del sur, como los mismos Bravos y Galeanas.

Contrajo matrimonio con Guadalupe Hernández, con quien tuvo una hija, Dolores Guerrero. Fue abuelo del político, intelectual y militar mexicano Vicente Riva Palacio.

                                     

2.1. Independencia de Nueva España Primeros Años de Lucha

Tras estallar la guerra de independencia, fue testigo del arribo de las tropas de José María Morelos e Isidoro Montes de Oca a Técpan, siendo convencido ahí mismo de unirse al movimiento. Comenzó su carrera militar en 1810 bajo las órdenes directas de Hermenegildo Galeana. Debido al carácter aguerrido, arrojo y valor que caracterizaba a ambos, dicha mancuerna sería después conocida por su liderazgo, tras dirigir y participar en furiosas cargas de caballería y feroces embates de infantería. Su incorporación y la de los demás combatientes del Sur produjo un cambio en la estrategia militar de los insurgentes, ya que los surianos preferían el ataque frontal al enfrentar a los contingentes realistas y daban preferencia la formación de cuerpos militares bien organizados. ​ el Ejército Trigarante entra la Ciudad de México desde diferentes rumbos, formando una columna al frente de la cual iba Agustín de Iturbide, terminando así la guerra de Independencia de México.

                                     

3. Imperio

Iturbide accedió al trono como Emperador y Guerrero fue nombrado Capitán General del Ejército Imperial, Jefe Político Superior de la Provincia del Sur y Mariscal de Campo, así como Caballero de la Gran Cruz de la Orden de Guadalupe. Aunque en un principio Guerrero reconoce a Iturbide como emperador de México, lo desconoce después de que este disolviera el Congreso y rompiera con acuerdos establecidos en el Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba. Después de huir de la Ciudad de México en compañía de Nicolás Bravo, se unió al Plan de Veracruz promulgado por Antonio López de Santa Anna, en favor del régimen republicano, a través de la promulgación del Plan de Casa Mata. la caída del emperador Agustín I, fue elegido miembro suplente del Supremo Poder Ejecutivo del 1 de abril al 10 de octubre de 1824, cuando el Gral. Guadalupe Victoria asumió el cargo de primer presidente de México.

                                     

4. República

Tras la caída del Primer Imperio, Guerrero participó en la vida política a través de las logias masónicas del Rito de York. ​ Sin embargo, los levantamientos en Texas no ocurrieron sino hasta después de que Santa Anna llegó al poder, ya que el mismo Stephen F. Austin, el llamado Padre de Texas, reconoció las virtudes del Gobierno de Guerrero:

                                     

4.1. República Golpe de estado de conservadores, centralistas y "hombres de bien", y la rebelión en el Sur

Para enfrentar la crisis económica, la división política, y fortalecer las capacidades de defensa del país ante otro intento de reconquista española, Guerrero obtuvo poderes extraordinarios del Congreso Ferrer Muñoz, Op. Cit. Muy pronto fue acusado por el grupo conservador llamado los "hombres de bien" de violar la Constitución y actuar de manera ilegal. El vicepresidente Anastasio Bustamante, encabezó en diciembre de 1829 una rebelión en contra del presidente cobijándose en el Plan de Jalapa, cuyos argumentos principales eran saldar cuentas por la destitución de Goméz Pedraza y combatir la rebelión centralista en Campeche, de la cual culpaban injustificadamente a Guerrero. Lorenzo Zavala calificaría la rebelión de Bustamante y los "hombres de bien", la cual conduciría al asesinato de Guerrero, como "la venganza de la Colonia".

Miembros leales a Guerrero dentro de su gobierno y milicia, habían advertido a este de la mala fe de Bustamante y su partido. Sin embargo, Guerrero ignora las advertencias, dudando de una traición por parte de Bustamante y confiando en su palabra: al recordarle Guerrero de la importancia del cargo que recién le asignaba al mando de las Reservas de Jalapa, y cuestionarle sobre sus lealtades, Bustamante llegaría a decir

Guerrero deja su puesto de presidente el 16 de diciembre de 1829 para combatir a los rebeldes, mientras tanto, conservadores y centralistas toman el Congreso. Alamán, Luis Quintanar y José Ignacio Esteva, el gobernador del Distrito Federal, procederían a tomar Palacio Nacional y obligar al presidente interino, José María Bocanegra, a renunciar. Por otra parte, el vicepresidente, Anastasio Bustamante, echaría mano del ejército para tomar el poder y someter al resto del congreso, apalear y embargar la prensa que lo apoda entonces Brutamante, perseguir y arrestar a muchos liberales, y establecer un gobierno conservador y centralizado. Es entonces cuando Guerrero decide dirigirse al sur, donde había combatido durante sus años de lucha independentista, creándose así una nueva guerra civil. Sin embargo, Guerrero propondría tregua varias veces a Bustamante, ofreciendo dejar formalmente la presidencia si se convocaba a nuevas elecciones, lo cual el vicepresidente rechazaría.

Una vez en el poder, Bustamante militariza el congreso, permitiendo que sus tropas insulten y amenacen a los diputados y senadores opositores. Varios congresistas son además atacados en plena calle por el ejército de Bustamente. Debido a las hostilidades y medidas represivas, muchos diputados dejan de asistir al congreso por temor.

En ese ambiente, y por sugerencia de Alamán, los conservadores declaran a Guerrero imposibilitado para gobernar para así dar legitimidad al gobierno de Bustamente, echando mano de una ley que establecía que "en caso de imposibilidad física o moral del presidente, todas las facultades y prerrogativas de éste" recaerían sobre el vicepresidente. Dicha medida la extendieron después a los liberales y seguidores de Guerrero, a quienes expulsarían de Ciudad de México, basándose en la tesis de los "hombres de bien" de que solo la clase conservadora, acomodada y propietaria, debía elegir y ser elegida como representantes, ya que se consideraban los únicos con la capacidad de hacerlo. Para este fin, el nuevo gobierno modificó la Ley del Distrito Federal para depurar el proceso de elección de representantes, permitiendo el acceso a las candidaturas solo a las élites, contemplando que después, el resto de los Estados, una vez en manos de los conservadores, seguirían el ejemplo. Con este fin, durante 1830, el nuevo gobierno atacaría la soberanía de los Estados: Alamán promovería la destitución de varios gobernadores y lograría el derrocamiento de 11 legislaturas estatales, Jalisco, Michoacán, Querétaro, Durango, Tamaulipas, Tabasco, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Chiapas y el Estado de México; siendo algunos de los opositores exiliados no solo de Ciudad de México sino del país. Para septiembre de ese año, por ley, los votantes eran solo aquellos con ganancias mínimas de 250 pesos al año y propiedades con un valor mínimo de 800; los electores personas con ganancias propias superiores a 1000 pesos año y propiedades con un valor mínimo de 2000 pesos, y los legisladores eran todos "hombres de bien" y propietarios acomodados. Por un lado, los conservadores intentan ordenar la hacienda pública, y promover la economía y la educación, pero por otro sugieren establecer requisitos mínimos para ser considerado ciudadano, bastante reminiscentes de los que existían durante la época colonial.

Hostigado por las fuerzas bustamantistas, Guerrero se había retirado a Tixtla. Su nueva rebelión, llamada entonces "la Guerra del Sur", cobraría fuerza en Michoacán, tras instigar Lucas Alamán el derrocamiento militar del gobernador de dicho estado, lo cual provocó levantamientos populares en contra de lo que se reconoció como opresión del gobierno central. Guerrero, junto con Juan N. Álvarez y Gordiano Guzmán tomaron entonces control de la Tierra Caliente de Michoacán y del hoy Estado de Guerrero con el apoyo de los habitantes de la región, una de las pocas que los realistas no habían podido nunca controlar. Los surianos logran derrotar definitivamente a Armijo, quién había sido enviado a sofocar la rebelión popular. Sin embargo, la "Guerra del sur" terminaría con el secuestro y asesinato de Guerrero, no capturado en batalla, sino a través de una intriga y traición planeada por Bustamante y sus allegados.



                                     

5. Últimos años y muerte

El 15 de enero de 1831, en la playa Tlacopanocha, en Acapulco, Vicente Guerrero recibió la invitación a almorzar con el capitán del bergantín Colombo, Francisco Picaluga, mercenario genovés. Una vez a bordo, él y sus colaboradores fueron aprehendidos sorpresivamente. De inmediato, el barco levaría anclas. La traición ocurrió a cuenta de 50 000 pesos, que había ofrecido el ministro de Guerra José Antonio Facio, por indicaciones del vicepresidente, Gral. Anastasio Bustamante, líder de la sublevación en contra del presidente Guerrero. Sobre la reacción de Guerrero, el historiador Juan de Dios Arias comentaría lo siguiente:

Guerrero fue transportado al puerto de Santa María de Huatulco, fue entregado a cuatro oficiales que esperaban el arribo de la embarcación en la playa que desde entonces se denomina La Entrega ; entre ellos, se encontraban el capitán José Miguel González, el teniente Fuentes y el alférez Maciel del 4° de Caballería. ​ Guerrero fue condenado la pena de muerte. Fue fusilado el 14 de febrero de 1831 en Cuilápam, Oaxaca.

En 1833, Bustamante y miembros de su gabinete son llevados ante la justicia por el asesinato de Guerrero. Juan N. Álvarez, quien intentó evitar el asesinato de Guerrero, acusa a Bustamante de haberle obligado a tomar las armas en defensa propia y para defender las instituciones. Asimismo, José Antonio Barragán acusa a Bustamante por "haber hecho la guerra a muerte" a los patriotas que sostenían a las instituciones y los derechos de Guerrero como presidente. Asimismo, tres legisladores de Oaxaca solicitan el cambio de nombre de Cuilápam a "Ciudad Guerrerotitlán", para honrar y reivindicar la memoria del insurgente. Bustamante y sus aliados niegan los cargos, alegando que pagaron a Picaluga para adquirir su barco, y que fue una casualidad que este decidiera entregarlo en la playa en la que aguardaban las fuerzas que aprehenderían a Guerrero. Por otra parte, los bustamantistas hacen desaparecer los archivos concernientes a las órdenes recibidas por las fuerzas aprehensoras y a los tratos con Picaluga. Sin embargo, testigos a bordo del Colombo, de ambos bandos, declararían después que Guerrero fue hecho prisionero en un camarote bajo doble guardia armada, y que varios de sus acompañantes fueron inmovilizados con cuerdas y grilletes.

Lucas Alamán, campeón de la ideología conservadora y supremacista español y uno de los eruditos del país, es llevado a juicio por el Congreso como autor intelectual del asesinato de Guerrero. Alamán velaba por los intereses de los descendientes de Hernán Cortés en México fungiendo como apoderado de los Duques de Terranova y Monteleone; además, su familia apenas había logrado escapar de los ejércitos de Miguel Hidalgo al inicio de la Guerra de Independencia, por lo que el conservador guardaba especial rencor hacia los insurgentes, a quienes equipara con los aztecas, independientemente de su lugar de procedencia. De Guerrero, llegó a decir que sus luchas tenían "el carácter de las invasiones que hacían los pueblos bárbaros del norte sobre la provincia romana". Alamán fue absuelto por la corte en 1835, previa intervención de Santa Anna, quien le permitió dirigir su propia defensa. Sin embargo, antes de morir, Alamán declararía que el ministro de Guerra José Antonio Facio y el ministro de Justicia José Ignacio Espinosa Vidaurre habían votado por la muerte, mientras que el ministro de Hacienda Rafael Mancini y el ministro de Relaciones Lucas Alamán por el destierro, y que el vicepresidente Anastasio Bustamante tomó la decisión final.

Después de derrocar a Guerrero, y también después de su ejecución, se permite la entrada a muchos españoles que habían sido expulsados por conspiración y otros cargos mayores. La muerte de Guerrero fue festejada públicamente por sus enemigos, lo cual provocó gran malestar tanto entre los liberales y partidarios de Guerrero como en la mayoría de la población. Varios congresistas y liberales responsabilizan entonces también a los españoles de la muerte de Guerrero, acusándolos de atentar desde un principio contra el orden democrático y republicano. Bustamante y sus seguidores cercanos serían después expulsados del país.

El asesinato de Guerrero se convirtió en un escándalo internacional. Tras proceso, el gobierno de Génova declara a Picaluga "bandido de primero orden", y le dicta sentencia de muerte; el gobierno de Centroamérica pide que se hunda el Colombo ; en México, los militares que participaron en el proceso en su contra fueron expulsados del ejército.

Los restos de Vicente Guerrero reposaron en el Panteón de San Fernando, junto a su hija y yerno hasta 1925, cuando fueron trasladados la Columna de la Independencia en la Ciudad de México y ahí descansaron hasta el 30 de mayo del 2010, fecha en que fueron trasladados al Museo Nacional de Historia para su conservación, análisis, autentificación y exhibición durante los festejos del bicentenario de la independencia, al final del cual regresaron al monumento ya mencionado.



                                     

6. Legado

Vicente Guerrero es un héroe nacional, Benemérito de la Patria, consumador de la Independencia y fundador de México, en 1849 se nombró en su honor el Estado de Guerrero, varias escuelas, calles y hospitales llevan su nombre hoy en día, también se encuentra inscrito con letras de oro en el Muro de Honor del Palacio Legislativo de San Lázaro junto con su célebre frase: "La patria es primero".

                                     

6.1. Legado Patriotismo y Estado nombrado en su honor

La frase Mi Patria es Primero es el lema del estado de Guerrero, nombrado en su honor.

                                     

6.2. Legado Himno Nacional

Se ha sugerido también, que las estrofas VIII y IX de la versión original del Himno Nacional Mexicano hacían sutil referencia a Vicente Guerrero, los Bravo, y a los insurgentes en general. Su autor Francisco González Bocanegra fue sobrino de José María Bocanegra, ministro de Relaciones Interiores y exteriores durante el gobierno de Guerrero y nombrado presidente interino por este el 18 de diciembre de 1829, tras solicitar licencia para salir a combatir a los sublevados al mando de Bustamante.