ⓘ Cirilo de Alameda Brea. Entró con doce años en la Orden Franciscana y tras alcanzar el sacerdocio prosiguió con su formación. Su gran influencia en la orden rel ..

                                     

ⓘ Cirilo de Alameda Brea

Entró con doce años en la Orden Franciscana y tras alcanzar el sacerdocio prosiguió con su formación.

Su gran influencia en la orden religiosa la que pertenecía le permitió acercarse la Corte de Fernando VII donde ejerció una notable influencia. De 1817 a 1824 fue ministro general de su Orden. Fue elegido Arzobispo de Santiago de Cuba el 30 de septiembre de 1831 y recibió la consagracón en la Catedral de Sevilla el 12 de marzo de 1832.

Se le atribuye haber mediado ante el Rey Fernando para salvar la vida de Rafael del Riego y otros liberales, sin embargo, sus posiciones absolutistas le hicieron ser considerado un peligro para la causa liberal en 1837, después de que el motín de la Granja de San Ildefonso permitiese la derogación del Estatuto Real de 1834 y la restitución de la Constitución liberal gaditana.

Huyó de Cuba para terminar en Francia apoyando en la guerra civil al pretendiente carlista al trono de España, Carlos María Isidro de Borbón frente la reina Isabel II. No obstante, el triunfo isabelino en la guerra, se le consideró reintegrado la sociedad española y fue propuesto por la reina Isabel para ser arzobispo de Burgos en 1849, siendo elegido senador vitalicio. Más tarde fue igualmente propuesto y elevado a arzobispo primado de las Españas en Toledo en 1857.

Volvió a apoyar la causa carlista con ocasión de la intentona de San Carlos de la Rápita, aunque no se actuó contra él, pero eso le impidió que prosperase su pretensión de alcanzar el cardenalato de Santiago de Compostela.