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ⓘ Causa Ernestina Herrera de Noble sobre sustracción de bebés

La causa penal Ernestina Herrera de Noble sobre sustracción de bebés, en Argentina, trata sobre la mencionada empresaria, fallecida en junio de 2017, viuda de Roberto Noble y una de las principales propietarias del Grupo Clarín. La causa, que terminó con su sobreseimiento, ​

Tuvo innumerables dilaciones y derivó en la destitución del juez Roberto Marquevich decidida por un Tribunal de Enjuiciamiento por considerar que el magistrado había procedido en forma arbitraria al ordenar la detención de Herrera de Noble y denegarle la excarcelación. ​

                                     

1. Antecedentes

Ernestina Herrera de Noble solicitó el 13 de mayo de 1976 en el Juzgado de Menores Nº 1 de San Isidro, por entonces a cargo de la jueza Ofelia Hejt, la adopción de una niña que dijo haber encontrado once días antes en una caja de cartón dejada en la puerta de su casa, ofreciendo como testigos a su vecina Yolanda Echagüe de Aragón y a Roberto García, su chófer, a quien presentó como el cuidador de la finca de Yolanda Echagüe de Aragón. La jueza murió en 1978. ​

                                     

2. La causa penal

En 1995 una persona, cuyo esposo era ese mismo día condenado por estafa procesal cometida en un juicio contra Herrera de Noble, realizó contra esta una primera denuncia penal que resultó desestimada, al igual que otras dos posteriores, una de 1997 de la misma denunciante y otra por Guillermo Patricio Kelly de 2000. ​ por lo cual a partir de ese momento sólo quedó pendiente el tema relativo al examen de histocompatibilidad.

                                     

3. Las pruebas de histocompatibilidad

Días después de ser liberada, Ernestina Herrera de Noble emitió su primera y única declaración pública sobre el tema:

El 11 de agosto de 2004, apenas Marquevich fue apartado del caso, Marcela y Felipe Noble Herrera pidieron que se les realizara un examen de ADN, para poder confrontarlo con las dos familias querellantes y determinar si guardan vínculo biológico con ellas. El tribunal determinó que dicha "peritación genética" debería realizarse en el Banco Nacional de Datos Genéticos y respecto de las mencionadas familias. ​

                                     

4. Fallo de la Cámara de Casación Penal

El 2 de junio de 2011 la Sala II de la Cámara de Casación Penal ordenó que Marcela y Felipe Noble Herrera se sometieran "la extracción directa, con o sin consentimiento, de mínimas muestras de sangre, saliva, piel, cabello u otras muestras biológicas" que les pertenezcan de "manera indubitable" para poder determinar si son hijos de desaparecidos. El tribunal aceptó así a un reclamo de Abuelas de Plaza de Mayo; en la misma resolución dispuso que la comparación de los perfiles genéticos obtenidos se realizara solamente con el ADN de las familias de personas detenidas o desaparecidas con certeza" hasta el 13 de mayo de 1976, en el caso de Marcela, y hasta el 7 de julio del mismo año en el de Felipe. Sobre esta resolución opinó Estela de Carlotto:

                                     

5. Conformidad con la extracción de muestras

El 17 de junio de 2011 el fiscal Raúl Plée, una de las familias querellantes y las Abuelas de Plaza de Mayo recurrieron el fallo de la Sala II de Casación, en tanto los abogados de Marcela y Felipe Noble Herrera solicitaron la jueza Arroyo Salgado" cuanto antes” se les hicieran nuevas extracciones de sangre para confrontar su ADN con todo el Banco Nacional de Datos Genéticos BNDG, tal cual era reclamado por los querellantes. Los abogados de los hermanos explicaron que con su decisión Marcela y Felipe buscan" llevarle paz y tranquilidad a su madre, la que por su edad y estado de salud, no quieren exponer a nuevos agravios y sufrimientos durante el plazo que puede durar una apelación ante la Corte”. ​

                                     

6. Cotejos en el Banco Nacional de Datos Genéticos

El 11 de julio de 2011 se informó que el examen realizado en el Banco Nacional de Datos Genéticos BNDG reveló que Marcela y Felipe Noble Herrera no son hijos de las dos familias querellantes, Miranda-Lanoscou y García-Gualdero, que reclamaban la paternidad de los dos jóvenes. El BNDG arribó a esta primera conclusión mediante un procedimiento informatizado. En el trámite estuvieron Arroyo Salgado, la fiscal Rita Molina y los peritos de las partes.

El 15 de julio de 2011 concluyó el segundo examen en el que se comprobó que no son hijos de personas desaparecidas en 1975 y 1976, año este último en que nacieron los hermanos. Este estudio es el más importante de los tres ordenados por la jueza, porque el cotejo consistió en comparar los perfiles genéticos de Marcela y Felipe ―que nacieron a comienzos de 1976 y fueron entregados en guarda, respectivamente, en mayo y julio de ese año―, con el de familiares de personas que desaparecieron en los 24 meses más próximos a aquellas fechas. ​



                                     

7. Debates políticos y mediáticos

El caso de Marcela y Felipe Noble Herrera ha dado lugar a un fuerte debate mediático y político que, más allá de este caso en particular, se refiere en general la obtención del ADN y la negativa mantenida hasta cierta fecha por los presuntos hijos secuestrados a entregar muestras biológicas.

El periodista Mempo Giardinelli afirmó en una nota que los jóvenes "Marcela y Felipe Noble Herrera son los herederos de una fortuna de 1000 millones de euros y de un gigantesco poder, el cual perderían en caso de probarse otras filiaciones. Y esto también dejaría al Grupo prácticamente acéfalo, toda vez que el matrimonio entre Roberto Noble y Ernestina Herrera no tuvo descendencia natural". ​

                                     

8. Sobreseimiento

El 30 de diciembre de 2015 la jueza Arroyo Salgado dictó el sobreseimiento de Herrera de Noble, al entender que en la causa no existía evidencia alguna que probase los hechos por los cuales fuese acusada. "En atención al resultado negativo que arrojó el peritaje de ADN a los fines de establecer vínculo biológico con los grupos familiares de personas desaparecidas durante la última dictadura militar que integran el Archivo Nacional de Datos Genéticos, no existe motivo de sospecha", sentenció la jueza. ​