ⓘ Eudoxia Láscaris Asen, en griego Ευδοκία Λασκαρίνα Aσανίνα Eudoxia Laskarina Asanina. Princesa bizantina más conocida en la Corona de Aragón como Irene Láscaris ..

                                     

ⓘ Eudoxia Láscaris

Eudoxia Láscaris Asen, en griego Ευδοκία Λασκαρίνα Aσανίνα Eudoxia Laskarina Asanina. Princesa bizantina más conocida en la Corona de Aragón como Irene Láscaris.

                                     

1. Antecedentes familiares

Fue la cuarta hija del emperador de Nicea Teodoro II Láscaris y su esposa la princesa Helena de Bulgaria. Era hermana de la princesa María Láscaris y del futuro emperador Juan IV Ducas Láscaris, sucesor de su padre.

                                     

2. Nupcias y descendientes

Por orden del emperador bizantino Miguel VIII Paleólogo, se casó el 25 de julio de 1261 con el conde Guillermo Pedro I de Ventimiglia. La unión de ambos formó la poderosa familia Láscaris de Ventimiglia. Sus hijos fueron:

  • Violante, casada con Pedro de Ayerbe, un nieto de Jaime I de Aragón.
  • Jaime Láscaris de Ventimiglia.
  • Juan Láscaris de Ventimiglia, heredero universal del patrimonio familiar.
  • Beatriz, casada con Guillem de Montcada, Senescal de Cataluña y señor de Fraga.
  • Vatatzés, al servicio de la reina de Portugal Isabel de Aragón y Sicilia.
  • Otto Láscaris de Ventimiglia.
  • Lucrecia o Láscara, casada con Arnau Roger I de Pallars Sobirà, Conde de Pallars.
                                     

3. Biografía

Pasa la infancia con su familia como princesa de Nicea hasta que se casó con el conde de Ventimiglia. Antes de cumplir 30 años, fue repudiada por su marido. Entonces fue acogida, junto con sus cinco hijos y Constanza Augusta, en la corte de Jaime I, que le otorgó rentas en el Reino de Valencia y poderes sobre el Call de Barcelona.

Tenía la residencia en Játiva pero con frecuencia hacía estancias en Zaragoza y en Castellón, donde viajaba en misiones diplomáticas al servicio del rey Jaime II.

Cuando contaba aproximadamente 50 años, en 1296, fundó un convento de monjas clarisas y el Santuario de la Serra en Montblanch, donde ingresó en ella hasta el 1306. Antes de partir, sin embargo, dio una imagen italiana policromada de la Virgen que aún se puede admirar hoy en día en el mismo santuario.

Poco después murió y fue enterrada en el convento de dominicos de Zaragoza.