ⓘ Iglesia de San Biagio, Montepulciano. La iglesia de San Blas, llamada también por su monumentalidad, el Templo de San Blas, es un lugar de culto católico en Mon ..

                                     

ⓘ Iglesia de San Biagio (Montepulciano)

La iglesia de San Blas, llamada también por su monumentalidad, el Templo de San Blas, es un lugar de culto católico en Montepulciano, en la provincia de Siena, sede de la parroquia homónima perteneciente la diócesis de Montepulciano-Chiusi-Pienza. ​

La iglesia, de Antonio da Sangallo el Viejo, ejemplo de la arquitectura renacentista toscana del siglo XVI, se encuentra a las afueras del centro histórico de la ciudad, en un lugar algo aislado. ​

                                     

1. Historia

El edificio, compendio del arte renacentista, presenta una planta de cruz griega, común en los edificios de culto católico de la época. Fue construido por Antonio da Sangallo el Viejo, quien utilizó como referencia la basílica de Santa Maria delle Carceri en Prato, diseñada una generación antes por su hermano Giuliano da Sangallo. La misma planta, derivada de algunos trabajos de Filippo Brunelleschi, se aplicó al proyecto original de Bramante y Michelangelo Buonarroti para la basílica de San Pedro o la iglesia de Santa Maria della Consolazione de Todi, de origen incierto. ​

La construcción del templo duró hasta 1545 y las obras fueron dirigidas, después de la muerte del arquitecto, por otros superintendentes. La institución que construyó la iglesia fue la Ópera de San Blás, hoy fusionada en la Fabbriceria delle Oplesiastiche Riunite de Montepulciano.

                                     

2. Descripción

Exterior

La fachada principal, cuyo esquema de composición se repite con alguna variante ornamental, en los dos laterales que constituyen las paredes terminales del crucero, está dividida en dos alturas con un marcado entablamento, desde el friso hasta los triglifos y metopas que atraviesan el perímetro del templo. En el nivel inferior hay un pórtico donde está grabado el año de fundación del templo, y en el superior, con una ventana en el centro, la superficie está amenizada por cinco espejos rectangulares. En el centro del segundo nivel, encontramos un gran frontón triangular que a su vez, en el centro, tiene un pequeño ojo de buey. ​