ⓘ Vilumilla fue el Toqui mapuche elegido en 1722 a encabezar la Rebelión Mapuche de 1723 durante la Guerra de Arauco en Chile. ..

                                     

ⓘ Vilumilla

Vilumilla fue el Toqui mapuche elegido en 1722 a encabezar la Rebelión Mapuche de 1723 durante la Guerra de Arauco en Chile.

                                     

1. Inicio de la rebelión

Desde la batalla de Curanilahue 1661 la frontera del Biobío había vivido en una paz relativa bastante estable, se habían llevado a cabo varios parlamentos, entre ellos el de Malloco 1671 donde se crearon los llamados capitanes de amigos, oficiales encargados de negociar con los araucanos y proteger a los misioneros. Así los españoles no realizaron más expediciones al sur de la frontera y solo mantuvieron los fuertes de Arauco, Purén y Valdivia. ​ Ante la proximidad de la fuerza española Vilumilla se retiró. Salamanca reforzó la guarnición con doscientos soldados y volvió a Concepción para organizar un ejército con que acabar con los alzados.

                                     

2. Batalla de Duqueco

Después de este fracaso Vilumilla reunió 4000 guerreros y empezó a realizar malones al norte de la frontera hasta que decidió acampar en la confluencia entre el Biobío y el río Duqueco. ​ Pero cuando parecía que los españoles serían incapaces de tomar el fuerte sonaron las trompetas que anunciaban la llegada de un pequeño destacamento al mando del capitán Juan Ángel de la Vega quién atacó el campamento desde el otro extremo. Los araucanos temiendo ser rodeados rompieron filas y huyeron al Duqueco cruzándolo a nado los que pudieron.

                                     

3. Fin de la rebelión

A pesar de esto los indios siguieron lanzando incursiones, pusieron bajo sitio todos los fuertes al sur de la frontera. Estos tenían guarniciones considerables y resistieron todos los intentos de asalto. ​

                                     

4. Parlamento de Negrete

Tras esto el gobernador Cano y Aponte decidió abandonar los fuertes al sur del Biobío y restablecer dicho río como la frontera. A fines de octubre una división de 600 soldados al mando del experimentado Rafael de Eslava por el camino costero. Este fue enviado a Valdivia como su gobernador con la misión de retirar las guarniciones de Colcura, Tucapel y Arauco, demoler los fuertes y transportar a Concepción armas, tropas y sus familias. ​ Entre lo acordado estaba que los indios deponían las armas y se reconocían vasallos del Rey de España, se prohibía la esclavitud de araucanos, para cruzar, fuera español o mapuche, hacia el norte o el sur, se debía pedir permiso a los jefes de las guarniciones fronterizas o a los caciques locales, los caciques ganaban el derecho de presentar sus quejas directamente ante los comandantes militares o el mismo gobernador y se establecerían cuatro ferias cada año para regular el comercio fronterizo.