ⓘ Carlos José de Austria fue un Archiduque de Austria, séptimo hijo de los emperadores María Teresa de Austria y Francisco I. ..

                                     

ⓘ Carlos José de Austria

Carlos José de Austria fue un Archiduque de Austria, séptimo hijo de los emperadores María Teresa de Austria y Francisco I.

                                     

1. Primeros años

El archiduque Carlos José nació el 31 de enero de 1745 en el Palacio de Schönbrunn, como el séptimo pero segundo hijo varón de la emperatriz María Teresa I y el emperador Francisco I. Desde su nacimiento fue uno de los hijos predilectos de los emperadores.

A diferencia de su hermano mayor, el archiduque Joséfuturo emperador José II, Carlos tenía un carácter abierto, bromista y afectuoso que lo llevaba a ganarse el afecto de todos, incluso el de su cuñada Isabel, la primera esposa de su hermano José.

                                     

2. Relación con su hermano

María Teresa vio el cinismo y el pesimismo de su hijo mayor y sucesor con desconfianza, y se volcó más a su otro hijo, cuyo elegante comportamiento e ingenio podían esperarse de un excelente futuro gobernante. La preferencia de Carlos por parte de María Teresa no pasó desapercibida y despertó la rivalidad entre los hermanos. José envidiaba a su hermano menor por su inteligencia y por su habilidad para atraer a las personas con su encanto y comportamiento; el sentimiento era mutuo, ya que Carlos también odiada a su hermano mayor.

Carlos se burló de él por su soberbia y pensó en sí mismo como alguien más digno para la corona del Sacro Imperio Romano, sosteniendo que él era el primogénito de Francisco durante su reinado como emperador. Se dice que Carlos a menudo tenía la intención de competir con su hermano por la corona imperial.

                                     

3. Muerte

La rivalidad entre los hermanos terminó con su muerte, causada por la viruela, la prematura edad de quince años, dos semanas antes de su decimosexto cumpleaños. Mientras su madre estaba sentada junto a su cama llorando, Carlos José le dijo:

La muerte de su hijo favorito llevó la emperatriz a un estado de profunda depresión y preocupación por el resto de su prole. La viruela le había robado además otros hijos, por lo que para ella fue siempre la "enemiga hereditaria de la familia imperial".

Su hermano José no se dignó a hacerle ninguna visita a Carlos en su lecho de muerte, y sucedió a sus padres, pero no dejó herederos. El trono austríaco habría caído entonces en Carlos José si hubiera vivido, lo que habría hecho muy feliz a María Teresa que no siempre estuvo de acuerdo con su hijo mayor.