ⓘ Ana María Huarte. Ana María Josefa Ramona de Huarte y Muñiz, ​ más conocida como Ana Huarte de Iturbide fue emperatriz consorte de México como esposa de Agustín ..

                                     

ⓘ Ana María Huarte

Ana María Josefa Ramona de Huarte y Muñiz, ​ más conocida como Ana Huarte de Iturbide fue emperatriz consorte de México como esposa de Agustín I, Primer Emperador de dicho país.

                                     

1. Infancia y juventud

Ana María Huarte nació en la ciudad de Valladolid en Michoacán, considerada por los letrados de la época como el" jardín de Nueva España”, la noche del martes 17 de enero de 1786. Era la octava de los diez hijos concebidos en el matrimonio del acaudalado y notable comerciante, político, empresario, filántropo y arquitecto español Isidro Huarte 1744-1824 con su segunda esposa, Ana Manuela Muñiz Sánchez de Tagle 1749-1800, sobrina del obispo Pedro Anselmo Sánchez de Tagle y perteneciente la casa de los Marqueses de Altamira.

Su padre era un inmigrante navarro que llegó la Nueva España en busca de mejores oportunidades en la segunda mitad del siglo XVIII y se estableció en Valladolid, donde comenzó a amasar una enorme fortuna y a hacerse de varias fincas. En 1769 contrajo matrimonio con María Ignacia Escudero y Servín, unión de la cual no hubo descendencia.

Al enviudar, en 1771 contrae matrimonio en segundas nupcias con Ana Muñiz, originaria de Durango, habiendo procreado una numerosa descendencia. En 1772 la pareja concibió a su primer hijo José Antonio Ramón, ​

                                     

2. Matrimonio

Según los criterios de la época, se dice que Ana María era una mujer bella, con rostro de madona y poseía unos brazos blanquísimos y redondos. Desde sus tiempos de estudiante en el Colegio de Santa Rosa María, comenzó a dar muestras de poseer gracia, belleza y unos exquisitos modales.

Fue en su escuela donde conoció al joven Agustín de Iturbide, alférez en el Regimiento de Infantería Provincial de Valladolid. El frecuentaba mucho el Colegio, que fue el primer conservatorio de música en América, donde Ana María era una joven estudiante. Así nació el efímero noviazgo que culminó en matrimonio.

La catedral estaba lujosamente adornada para su boda, que fue un gran acontecimiento social. Las invitadas portaban sus mejores joyas y sus vestidos más suntuosos, mientras que los varones iban vestidos de rigurosa etiqueta.

El día de su boda, Ana María se había vestido como princesa austriaca, llena de encajes blancos y peinada con caireles. Iturbide era considerado apuesto y sabía lucir su gallardía, hijo de un rico inmigrante vasco avecindado en Michoacán, era por mucho considerado un buen partido.

Ana María llegó al matrimonio con una excelente dote 100 000 pesos, lo que le permitió la pareja comprar varias propiedades y aún guardar buena parte del dinero. Al poco tiempo de su boda, en 1806 Agustín tuvo que salir a Jalapa pues se ejecutarían maniobras militares en presencia del Virrey José de Iturrigaray. En 1808 Agustín regresó a Valladolid, y utilizando treinta mil pesos de la dote que su padre le dio en su boda, compró la hacienda de Apeo en el pueblo de Maravatío. Allí pensaban iniciar su vida en común pero la carrera militar de su esposo no lo permitió. Las guerras, luego las intrigas y finalmente sus deberes en diversos cargos, los distanciaron por largas temporadas.

                                     

3. Familia

Agustín de Iturbide y Ana María Huarte concibieron a un considerable cantidad de hijos, quienes fueron naciendo en diversas partes del territorio mexicano dependiendo siempre, del lugar donde Iturbide era necesitado por su cargo de militar. En casi dos décadas de matrimonio, la pareja concibió diez hijos: ​

                                     

4. Emperatriz de México

Aclamado por la soldadesca y el pueblo que se agolpó frente a su residencia, localizada en un antiguo palacete de la noble familia Moneada, Iturbide y Ana María fueron proclamados emperadores de México. La coronación se efectuó en la Catedral de la Ciudad de México el 21 de julio de 1822, Ana María fue coronada emperatriz en una elaborada ceremonia que fue presidida por los obispos de Puebla, Guadalajara, Durango, Oaxaca y oficiada por el Arzobispo de México Pedro José de Fonte. ​

                                     

5. Caída del imperio y destierro

Desde que comenzaron los problemas para su esposo y el Primer Imperio Mexicano, Ana María y sus hijos se refugiaron en un convento, pero después lo acompañaron al exilio cuando éste abdicó al trono el 19 de marzo de 1823 abrumado por la falta de recursos, el retiro de apoyo y las defecciones militares.

El 22 de marzo salió de la capital la gran comitiva custodiada por soldados leales a los emperadores y escoltada por el general Nicolás Bravo. En Veracruz Agustín, Ana María, nueve de sus hijos, su confesor, otros parientes, algunos amigos, secretarios, empleados y sirvientes abordaron el barco mercante Rowlins, que fue cargado con provisiones para la familia y su corte: ganado, treinta cajas de clarete, doce barriles de vino catalán, platería, joyas y obras de arte. ​

                                     

6. Después de Iturbide

El Congreso de México le dio autorización a ella y a sus hijos de marcharse la Gran Colombia, asignándole la familia una pensión anual de $8.000 pesos. Pero como no encontraron barco para que les llevara, se trasladaron a Estados Unidos, donde residiría Ana María por el resto de sus días. ​



                                     

7. Fallecimiento

La noche del jueves 21 de marzo de 1861, a los 75 años de edad, Ana María Josefa Ramona de Huarte y Muñiz viuda de Iturbide fallecía de hidropesía en su residencia de la calle Spruce en Filadelfia. Fue enterrada en la bóveda IX del Cementerio de la Iglesia de San Juan Evangelista, que ella adquirió en noviembre de 1849. Bajo una cruz, solo se grabó en ella: AMH