ⓘ Juan de Juesa, cirujano natural de Valencia y vecino de Viver, fue albacea testamentario y asesor de Fernando de Aragón, duque de Calabria, tercer marido de Ger ..

                                     

ⓘ Juan de Juesa

Juan de Juesa, cirujano natural de Valencia y vecino de Viver, fue albacea testamentario y asesor de Fernando de Aragón, duque de Calabria, tercer marido de Germana de Foix y Virrey de Valencia. Hay constancia de que consideró Viver y lo propuso al duque de Calabria como lugar propicio para la ubicación del monumento que sería tumba y lugar de culto de la reina Germana. siendo tan a propósito Viver, y los Lugares de El Toro, Caudiel, y Novaliches, y ello por multitud de motivos: la tranquilidad del lugar, indispensable en un monasterio jerónimo, y las condiciones de salubridad de la zona, abundante en alimentos y aguas de calidad, clima templado, y próximo a las rutas naturales entre Aragón y Valencia, no hay duda que la propuesta era la elección correcta. Trascribimos las afirmaciones de Juan de Juesa, bajo juramento. dice que oyó decir al duque este testigo en Viver que estaba con cuydado a donde edificaría el Monasterio que la Serenísima Reyna Germana le avia dexado encomendado que hiciese edificar de sus bienes, y le respondió este testigo que para que cercava el lugar siendo tan a propósito Viver, por cuanto la dicha Villa, y los Lugares del Toro, Caudiel y Novaliches, que avia comprado a don Jerónimo, y doña Violante estaban vinculados a sus hijos, como a sus sucesores de los Zarçuelas, y le replicó este testigo, que hiziese firmar la venta a los hijos de dichos cónyuges, y le respondió el duque que Don Miguel Pérez avia ya firmado y que don Diego no avia firmado, y que aún no tenía edad para poder firmar, y que estando assí los negocios no quería edificar en tierra que no sabía lo que después avía de suceder, y que en dicho Monasterio por lo menos avía de gastar cien mil ducados.

Elegir lugar para establecerse siempre ha estado vinculado al marco geofísico clima, relieve y el marco biogeográfico cultivo, alimentación y ello orienta los elementos constructivos Vitrubio insistía en la importancia de la cercanía de alimentos y materiales, pero también en la del respeto la disposición de los vientos y huir de la humedad. Considerando las premisas citadas, elegir un lugar de asentamiento depende de la función a desempeñar, en este caso religiosa, y en un monasterio el deseo de reflexión espiritual y el de sacralización de un espacio fueron durante siglos los principales estímulos para ocupar lugares aislados y solitarios. 2

Sin embargo, los criterios expresados por la reina Germana iban en otro sentido, deseaba que su tumba fuera lugar de culto accesible y vinculado a altas dignidades, y su elección recayó en la huerta valenciana, en un lugar de gran belleza, próximo la ciudad de Valencia y al camino real que la comunica con Sagunto. Allí, sobre los cimientos de la abadía de San Bernat de Rascanya se comenzó a construir el actual Monasterio de San Miguel de los Reyes.

La elección se demostró errónea para los fines monacales de salubridad y tranquilidad, la ruta real debió ser desviada en 1549. dado el desasosiego que producían las gentes, carretas y bestias que passavan por el camino de Morviedro por estar contiguo la casa y pasar delante de la Iglesia 3., y aunque la huerta que lo circundaba le aportara una belleza indudable, estos lugares distaban de ser lugares saludables y siempre tuvieron problemas de humedad y carencia de agua potable de calidad. Las consecuencia fue un alto índice de mortalidad entre los monjes jerónimos que llamó la atención del duque que. andávales siempre preguntando como se hallavan en aquella tierra de salud 4.

Fuentes

1 ARV, Clero, libro 108, f.138v. También libro 927, f.138v y libro 1.366, f. 138v

2 Luis Arciniega García. El Monasterio de San Miguel de los Reyes. Volumen I. pág. 208 a 212

3 AHN, Códices, 493/B, f.21;223/B y 515/B. También en AHN, Clero, carpeta 3.339, exp.23

4 BE, &-II-22, f.221v