ⓘ Pedro de Mena y Medrano, fue un escultor del barroco español. Pedro de Mena se dedicó principalmente la realización de imaginería religiosa, oficio al que tambi ..

                                     

ⓘ Pedro de Mena

Pedro de Mena y Medrano, fue un escultor del barroco español.

Pedro de Mena se dedicó principalmente la realización de imaginería religiosa, oficio al que también se había dedicado su padre, Alonso de Mena, y de quien heredó un taller en Granada. Además, tuvo otro taller instalado durante treinta años en Málaga, a donde se había dirigido para participar en una de sus obras más reconocidas, la sillería del coro de la Catedral de Málaga. En esta ciudad ejecutó gran cantidad de encargos, especialmente para órdenes religiosas. ​

                                     

1. Trayectoria humana y profesional

Fue bautizado el 29 de agosto de 1628 en Granada en la parroquia de San Andrés. Sus padres fueron Alonso de Mena, famoso escultor, y su segunda esposa Juana de Medrano. Sus primeros años de aprendizaje los pasó con su padre junto con otros aprendices de taller entre los que se encontraba Pedro Roldán. Al fallecimiento de su padre en 1646, Pedro, con dieciocho años, se hizo cargo del taller, que compartió a partir de 1652 con Alonso Cano - cuando este regresó a Granada desde Madrid, para actuar de racionero en la catedral -, ​ Durante estos últimos años de vida, se cree que la participación de Mena en los trabajos del taller se limitó a dibujar y hacer bocetos, ya siempre con modelos repetidos, pero que cumplían los encargos solicitados al taller. Recibió sepultura, como había deseado, en el convento del Císter el 14 de octubre de 1688.

En 1876, la abadía cisterciense de Santa Ana de Málaga fue derribada y se localizaron sus restos en una caja de pino, entonces fueron trasladados la iglesia del Santo Cristo de la Salud, hasta su nuevo traslado en 1996 la actual iglesia del Císter, muy cerca de la casa donde vivió y murió, donde sigue enterrado en una pequeña capilla con los bustos de la Dolorosa y el Ecce Homo, que había realizado y donado para tal fin.

                                     

2. Estilo

En sus primeras obras se aprecia perfectamente el estilo de su padre que va transformando poco a poco, según autores como Antonio Palomino ​ Mena se dedicó sobre todo a tallas generalmente pequeñas, con temas como el Niño Jesús, Santos, Inmaculadas, Dolorosas y Ecce Homo, con sólo un Crucificado, desaparecido. De tamaño mayor que el natural es el Cristo de la Buena Muerte del convento de Santo Domingo, las restantes obras de Cristos son también de tamaño menor.

En su primera etapa de trabajo se ocupaba él mismo del acabado de sus imágenes y de la aplicación de la policromía. Con el tiempo dejó esta labor en manos de un pintor especialista que lo realizaba siempre bajo su supervisión. También aquí se advierte la influencia de Alonso Cano. En sus primeros tiempos la policromía empleada era con estofado de ricos motivos y bordes con cenefas y carnaciones tostadas. A partir de su colaboración con Cano, fue dejando las estofas y prefiriendo los tonos lisos con colores contrastados y el realismo en las austeras estameñas del hábito de los santos franciscanos. Las carnaciones se hicieron más claras, añadiéndose los postizos frecuentes de la época: pelo natural, pestañas, dientes de marfil y ojos de cristal.

                                     

3. Período de Granada

Entre sus primeras obras realizadas en el taller de su padre en Granada, se encuentra un San Francisco Solano, encargado por los marqueses de Priego en el año 1647 para el convento franciscano de Montilla. Se trata de una talla de tamaño natural con los atributos propios del santo: una concha para bautizar y un crucifijo en la otra mano, que se conserva en la parroquia de Santiago, de dicha ciudad. ​

                                     

4. Periodo de Málaga

Pedro de Mena fue un hombre con inquietudes y ambición. Aceptó con diligencia la invitación de asumir el proyecto de la ejecución de la sillería alta del coro de la Catedral de Málaga propuesta por el obispo Martínez Zarzosa, coincidiendo con la estancia de Cano otra vez en Madrid, con la intención de volver a su ciudad natal una vez realizado el encargo. Pero la gran popularidad y prestigio que consiguió con esta obra y la poca competencia que había en la ciudad de Málaga, así como con el aumento ininterrumpido de encargos, le hicieron montar taller y permanecer en ella hasta su muerte. ​

                                     

5. Estancia en Madrid

Se trasladó a Madrid y Toledo durante los años 1662-1663 para conocer la obra de la etapa madrileña de Cano, además de la de otros artistas y, aconsejado por este, para darse a conocer en la corte. Poco después, regresó a Málaga, donde había dejado la familia, con encargos nuevos y dejando representante en Madrid para futuras obras.

                                     

5.1. Estancia en Madrid San Francisco de Asís

En la sacristía de la Catedral Primada de Toledo se encuentra la imagen de San Francisco de Asís de 83 cm, una obra de imaginería magnífica, que a pesar que ya Palomino hablaba de ella, dando como autor a Pedro de Mena, estuvo mucho tiempo durante el siglo XIX atribuida al propio Alonso Cano. La iconografía que representó fue la momia del santo, tal como se describe cuando fue contemplada hacia 1449 por el papa Nicolás V en la basílica inferior de San Francisco de Asís, en su sepultura, puesto de pie, cubierto con capucha, mirando al cielo con las manos ocultas en las mangas y mostrando el pie descalzo con la llaga. Este hallazgo fue ampliamente difundido y llegó a España dónde diversos artistas lo representaron, como Zurbarán a través de la pintura y Gregorio Fernández y Alonso Cano en escultura, incluso Mena ya lo había tratado en la sillería de la catedral de Málaga. ​ Muy complacidos quedaron con su obra, por lo que le nombraron maestro mayor de escultura de la catedral de Toledo a instancias del cardenal Moscoso y Sandoval. El tema de San Francisco de Asís fue uno de los más frecuentes dentro de su producción, con ligeras variantes como del Museo de la Ciudad de Antequera y el de la iglesia de San Martín de Segovia.



                                     

6.1. Obras de madurez María Magdalena penitente

Pedro de Mena es especialmente reconocido por sus esculturas de María Magdalena en situación suplicante, que ha sido denominada como Magdalena Penitente.

La Magdalena de Mena es una mujer joven aunque demacrada por la penitencia, con la cara ovalada y que muestra un gran sentimiento con una espiritualidad que refuerza la nariz afilada, la boca pequeña entreabierta y la mirada triste; una gran cabellera, más escueta que la de Fernández, le cae sobre los hombros. El dramatismo se aprecia en la mano derecha abierta sobre su pecho y siguiendo la mirada de la imagen hacia el crucifijo que sostiene en la mano izquierda; cubre su cuerpo con un tejido de estera de palma hasta los tobillos, atado con una soga formando un gran nudo la cintura. Se encuentra de pie; asomando por debajo del sayo los pies descalzos y tiene el izquierdo adelantado como en acción de echar un paso. ​

En 1676, seguramente al ver las anteriores imágenes, se le encargó a Mena la realización de otra pareja real, también orantes, para la capilla de la Virgen de los Reyes de la catedral de Málaga, perteneciente la Hermandad de los Racioneros. Las esculturas son de tamaño más reducido que sus homónimas de la catedral de Granada, se muestran más humildes en sus vestiduras y las cabezas de los monarcas están ladeadas hacia arriba para orar en dirección de la imagen de la Virgen con el Niño que se encuentra en un plano superior.



                                     

7. Obras

  • Busto de Dolorosa. Sacristía de la Catedral de Cuenca.
  • La Soledad. Parroquia de San Pablo destruido en 1931
  • Los Reyes Católicos. Catedral de Granada.
  • Santa Ana. Parroquia de San Felipe Neri destruido en la quema de conventos de 1931
  • Virgen de la Sangre 1672, Hermandad de la Vera Cruz. Rute Córdoba atribución.
  • Dolorosa de las Servitas. Parroquia de San Felipe Neri destruido en la quema de conventos de 1931
  • Dolorosa de la Catedral de la Encarnación de Málaga.
  • La Dolorosa, en el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid.
  • San Pedro de Alcántara. Museo Nacional Colegio de San Gregorio Valladolid.
  • San Elías. Iglesia de la Encarnación. Alcaudete Jaén
  • San Diego. Museo de Arte de San Diego, San Diego California.
  • Virgen de las Lágrimas. Iglesia de los Santos Mártires Málaga|Parroquia de los Mártires destruido en la quema de conventos de 1931
  • Los Reyes Católicos. Catedral de Málaga.
  • Cristo de la Buena Muerte y Ánimas Cristo de Mena. Iglesia de Santo Domingo destruido en la quema de conventos de 1931; parte de una pierna no quemada completamente de la escultura original se exhibe en el museo del Palacio Episcopal, y el pie lo guarda la Congregación de Mena
  • Magdalena penitente. Real Iglesia de San Miguel y San Julián de Valladolid.
  • Magdalena penitente. Museo Nacional Colegio de San Gregorio Valladolid.
  • Bustos en pareja de "Ecce Homo y Dolorosa". Iglesia de San Pedro Apóstol. Budia Guadalajara
  • Magdalena penitente. Iglesia de la Magdalena de Valladolid.
  • Inmaculada Concepción. Museo de Arte Sacro San Antolín, Tordesillas, Valladolid.
  • Dolorosa. Basílica y Real Santuario de Santa María de la Victoria Málaga.
  • Bustos en pareja de Ecce Homo y Dolorosa. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York.
  • Inmaculada. Seminario de Málaga, recientemente descubierta.
  • Soledad y Quinta Angustia. Cabra Córdoba atribución.
  • Bustos en pareja de Ecce Homo y Dolorosa. Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid.
  • San Juan Bautista Niño, 1674, Museo de Bellas Artes de Sevilla.
  • San Antonio, Convento de San Antonio Montefrío Granada
  • Busto de Dolorosa. Convento de San José de Málaga, similar la Dolorosa de Cuenca. destruido en la quema de conventos de 1931
  • San Pedro de Alcántara. Iglesia de los Santos Mártires destruido en la quema de conventos de 1931
  • San Francisco de Asís en la Catedral de Toledo.
  • Bustos en pareja de Ecce Homo y Dolorosa. Museo del Císter, Málaga.
  • Sillería alta del coro de la Catedral de la Encarnación de Málaga.
  • San Juan de Dios. Parroquia de Santiago Apóstol destruido en la quema de conventos de 1931
  • Inmaculada. Iglesia de San Nicolás de Bari Murcia.
  • Niño en la cuna. Museo del Císter, Málaga.
  • Bustos de jesuitas. Parroquia de Santiago Apóstol destruido en la quema de conventos de 1931
  • San Pascual Baylón. Museo catedralicio de Málaga.
  • San Joaquín. Parroquia de San Felipe Neri destruido en la quema de conventos de 1931
  • Dolorosa. Museo Fitzwilliam, Cambridge Reino Unido.
  • María Santísima de la Esperanza. Pontificia y Real Archicofradía del Dulce nombre de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza Coronada. Basílica de la Esperanza Málaga
  • Aparición de la Virgen a San Antonio de Padua. Museo de Bellas Artes de Málaga.
  • Grupo escultórico del Sagrado Lavatorio. Ermita de Dios Padre de Lucena.
  • Inmaculada. Museo del Císter, Málaga.
  • Virgen de Belén. Iglesia de Santo Domingo destruido en la quema de conventos de 1931
  • Bustos en pareja de Ecce Homo y Dolorosa. Museo de Bellas Artes de Málaga.
  • Dolorosa. Iglesia de San Agustín destruido en la quema de conventos de 1931
  • Inmaculada concepción Alhendín
  • Ecce homo y Dolorosa. Parroquia del Carmen destruido en la quema de conventos de 1931
  • San José. Parroquia de San Felipe Neri destruido en la quema de conventos de 1931