ⓘ Esgrafiados de la parroquial de Vallanca. Los Esgrafiados de la parroquial de Vallanca constituyen la decoración parietal interna de la iglesia de Nuestra Señor ..

                                     

ⓘ Esgrafiados de la parroquial de Vallanca

Los Esgrafiados de la parroquial de Vallanca constituyen la decoración parietal interna de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles de Vallanca, en el Rincón de Ademuz, provincia de Valencia.

Los esgrafiados son de finales del Seiscientos siglo XVII, principios del Setecientos, siglo XVIII.

                                     

1. Antecedentes históricos

La dezmería vallanquera es una de las más antiguas del arciprestazgo ademucero, actualmente dentro de la diócesis de Valencia, junto con la de Ademuz y la de Castielfabib, pues se halla entre las iglesias parroquiales creadas tras la conquista cristiana de la zona en 1210 por Pedro II de Aragón. ​

                                     

2. La técnica del esgrafiado

El término esgrafiado procede del italiano sgraffiare =hacer incisiones o rascar con el grafio. El proceso de esgrafiado sobre un muro, cual es el caso de la iglesia parroquial de Vallanca, tiene características y terminología propias. En líneas generales, su elaboración se basó en extender un rebozo oscuro negro sobre la pared y dejándolo secar. Cuando estuvo seco, fratasado y áspero, para que agarrase el enyesado, se extendió sobre el primer rebozado otra capa fina del mismo color. Y antes de que secase del todo, se extendió sobre la segunda otro estrato de color más claro blanco, de grosor variable, según el relieve que se pretendió obtener. Pasado un tiempo se procedió al estarcido, estampando los dibujos sobre la superficie, mediante unas plantillas de papel u otro material, sobre el que se pasó una brocha.

Como los dibujos se hallan perforados en la línea que los define, al pasar el cisquero o muñequilla por la plantilla los dibujos quedan punteados sobre la pared. Después se procedió a hacer el rascado y las incisiones oportunas, desprendiendo la capa superior contra-trepa y quedando al descubierto las capas inferiores trepa, más oscuras. El resultado es la bellísima solución decorativa que actualmente tenemos, perfectamente apreciable, pese a actuaciones posteriores poco acertadas.

                                     

3. Descripción de los esgrafiados de Vallanca

Precisamente, al entrar en la iglesia de Vallanca lo que más llama la atención es la profusa decoración que posee. Ornamentando la cúpula de medio cañón del presbiterio y parte alta del testero, así como en las pilastras que miran la nave central, frontis y cúpulas de algunas capillas laterales e intradós =superficie interior o cóncava de los arcos de aquellas; asimismo, en la porción plana, por debajo del saliente de la cornisa que recorre la parte alta de la nave, de la cabecera a los pies. ​

                                     

4. Remodelación de las decoraciones

Recientemente 2007 se han repuesto las molduras doradas que engalanaban antaño los arcos de las capillas laterales, sacando moldes de aquellas que todavía se conservan en algunos altares.

Los trabajos de rehabilitación y remodelación se han completado con la inclusión de pinturas nuevas, ajenas la historia del edificio. Se trata de varios medallones dispuestos en los tramos de la bóveda de la nave central, con distintos motivos marianos: desde la cabecera a los pies, el primero representa una Anunciación, el segundo una Virgen con Niño y el tercero una Asunción. Fueron compuestos en el taller del valenciano José A. Espinar el mismo artista que inventó la pintura de la bóveda del presbiterio en la iglesia arciprestal de Ademuz recientemente. Para ello se utilizó una base de fibra de vidrio y una técnica mixta de pinturas al óleo y acrílico. Las figuras recrean el estilo renacentista, desafortunadamente ajeno al tono barroco del templo, siguiendo modelos existentes en la basílica de San Pedro de la Ciudad del Vaticano, y su fondo imita el mosaico, utilizando pan dorado. ​