ⓘ Iglesia de Santiago Apóstol, Medina de Rioseco. La iglesia de Santiago Apóstol, a veces llamada de Santiago de los Caballeros, de Medina de Rioseco, es un templ ..

                                     

ⓘ Iglesia de Santiago Apóstol (Medina de Rioseco)

La iglesia de Santiago Apóstol, a veces llamada de Santiago de los Caballeros, de Medina de Rioseco, es un templo de culto católico de grandes proporciones construido entre los siglos XVI y XVII en una inusual amalgama de estilos, conjugándose un gótico muy tardío con los renacimientos plateresco, clasicista y herreriano, presentes en la fábrica exterior y el alzado interior, y el barroco, que caracteriza las cubiertas abovedadas y el monumental Retablo Mayor. Bien de Interés Cultural, es Monumento Histórico-Artístico Nacional desde 1964. En 2011 acogió las Edades del Hombre, que se celebraron en Medina de Rioseco y Medina del Campo, desde mayo hasta noviembre de ese año.

                                     

1.1. Descripción Arquitectura exterior

Su construcción la inició en 1533, en plena época plateresca, en un gótico muy postrero el insigne arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón, en una etapa de juventud la que seguiría una de madurez en la que ya diseñaría todas sus construcciones en estilo renacentista. la muerte del maestro en 1577 el templo estaba inconcluso, faltando de erigir el cierre por los pies. Fue entonces cuando se involucró en las obras Alonso de Tolosa, arquitecto seguidor del estilo renacentista herreriano, que trabajaba por entonces en la Catedral de Valladolid, y que diseñó las trazas para la fachada principal de poniente. De su ejecución se encargó Juan de Hermosa, hombre de su confianza, y de larga y dilatada obra en Medina de Rioseco.

El hastial, de rectilínea severidad y monumental porte, se articula en tres pisos y tres calles, destacándose hacia fuera la central. Las calles laterales son, en realidad, los cuerpos bajos de las torres campanarios, de las que sólo se llegó a terminar la orientada al sur, que sigue el modelo de las proyectadas por Juan de Herrera para la seo vallisoletana: grandes prismas con pilastras pareadas en los extremos. La calle central se compone de dos entablamientos superpuestos, sostenidos por columnas corintias pareadas. Sorprende la armonía de proporciones del cuerpo bajo en contraste con la desproporción del alto, que se prolongó en altura más de lo debido para dar solución al cierre de las naves ya construidas. ​