ⓘ Vicente Genaro de Quesada. Al morir Fernando VII, el círculo político que aconsejaba la reina regente, no confiando en la lealtad de Quesada, considerándole afe ..

                                     

ⓘ Vicente Genaro de Quesada

Al morir Fernando VII, el círculo político que aconsejaba la reina regente, no confiando en la lealtad de Quesada, considerándole afecto la causa carlista que comenzaba a fraguarse, trató de alejarlo de la Corte, nombrándole capitán general de Andalucía. Quesada se opuso tenazmente a lo que consideraba un destierro y consiguió convencer al gobierno de Francisco Cea Bermúdez de su lealtad, siendo nombrado capitán general de Castilla la Vieja, con residencia en Valladolid. Sofocó las revueltas carlistas encabezadas por Jerónimo Merino en esta región, recibiendo como recompensa título de Castilla, eligiendo el de marqués de Moncayo, tomando este nombre al hecho de que poseía en Granada un mayorazgo así llamado.

A los pocos meses, en enero de 1834, fue nombrado virrey de Navarra y comandante en jefe del Ejército del Norte. Una vez allí tuvo problemas para contener a las fuerzas de Zumalacárregui, que, en abril, capturaron uno de sus convoyes y establecieron un bloqueo sobre Pamplona. La prensa liberal echó la culpa del fracaso a Quesada, que en junio fue relevado del mando. Tras los sucesos derivados del motín de La Granja de San Ildefonso, en agosto de 1836, trató de escapar de la capital refugiándose en casa de unos amigos en el pueblo de Hortaleza, al norte de Madrid. Pero fue descubierto y asesinado por una turbamulta antes de que los coraceros de la reina Isabel II pudieran arrestarle. ​