ⓘ Acción colectiva. El término acciones sociales apareció para designar determinadas formas de acción colectiva manifiestas a partir de la segunda mitad de los 60 ..

                                     

ⓘ Acción colectiva

El término acciones sociales apareció para designar determinadas formas de acción colectiva manifiestas a partir de la segunda mitad de los 60, las cuales eran difíciles de explicar y enmarcar desde las posturas prevalecientes hasta ese momento. Sería complicado precisar un momento de origen para la acción colectiva, puesto que, desde que el momento en el que el ser humano actúa como tal ya tendía a formar grupos para conseguir objetivos comunes. Acción colectiva se refiere a una acción donde tengas interacción con las demás personas que te rodean, con la sociedad.

Existen diferentes tipos de actores colectivos. Pese a esto, todos tienen una serie de características comunes:

  • Relativa estabilidad organizativa.
  • Buscan una serie de objetivos, intereses o ideas entre sus miembros.
  • Trabajan juntos para conseguir esos objetivos o fines. Esta línea de acción es coordinada y organizada.
  • Inciden políticamente para solucionar un conflicto social.
                                     

1. Ciencia política y economía

Teoría económica de la acción colectiva se ocupa de la provisión de los bienes públicos y otros de consumo colectivo a través de la colaboración de dos o más individuos y del impacto de las externalidades en el comportamiento de grupo. Es más comúnmente conocida como Teoría de la elección pública. El trabajo fundacional sobre la acción colectiva en el ámbito económico es el artículo de 1937 de Ronald Coase: The Nature of the Firm. En él, Coase introduce el concepto de costos de transacción para explicar el tamaño de las compañías y el problema del costo social en su artículo de 1960, The Problem of Social Cost

También es de importancia el libro de 1965 de Mancur Olson: The Logic of Collective Action: Public Goods and the Theory of Groups. La teoría de Olson explora las fallas de mercado en las cuales la racionalidad del consumidor individual y la búsqueda de ganancias de las compañías no llevan a una provisión eficiente de bienes públicos, i.e. cuando otro nivel de provisión proveería una utilidad a un costo menor. Es necesario destacar, sin embargo, que la teoría no desafía necesariamente el principio de la mano invisible de Adam Smith. Solo limita el dominio en el cual este principio se aplica: a los bienes puramente públicos en mercados competitivos, la búsqueda del interés propio es todavía eficiente.

Además de la economía, la teoría ha encontrado muchas aplicaciones en la ciencia política, sociología y antropología.

                                     

2. La lógica de la acción colectiva de Mancur Olson

En este libro, Mancur Olson aborda el tema de la acción colectiva, la lógica que sigue a las personas para unirse en grupos, las actuaciones y los aspectos negativos de la acción colectiva. A menudo se da por supuesto que si todos los miembros de un grupo de individuos o de empresas tienen determinado interés en común, el grupo manifestará una tendencia a satisfacerlo. Cada individuo podría estar en uno o varios grupos, ejerciendo una presión de diferente intensidad y explicando la presión ejercida los resultados políticos obtenidos después. También afirma que, pese a que en un principio las clases sociales que en teoría estaría formado por grupos de personas se piense que van a actuar por los intereses de sus miembros. ​

                                     

3. Coordinación y acción colectiva de Luis Miguel Miller Moya

Con este trabajo, Miller Moya pretende dar a conocer los problemas de coordinación que se dan en el estudio de la acción colectiva, así como los modos que se dan de interpretación para resolver los problemas de coordinación.

La lógica de la cooperación - lógica por la cual las personas se rigen la hora de buscar el beneficio - no siempre es fácil vincularla con las acciones colectivas. Un claro ejemplo de esto es el dilema del prisionero elaborado por Merrill M. Flood y Melvin Dresher. Con este juego demostraron que la no cooperación de dos personas se puede dar debido a que a una de ellas le interese no cooperar, pese a que la cooperación de ambas personas sea la segunda opción más interesante de forma individual y la más interesante de forma colectiva.

El autor distingue entre problema de cooperación y juego de coordinación. Con la primera cuando se da un problema de coordinación la respuesta dominante es la deserción, mientras que la segunda, la coordinación, es la opción que predomina. En un juego de coordinación se gana o se pierde de forma conjunta, por lo que deserción unilateral no la favorece. ​

Las normas de coordinación explica la aparente facilidad con la que las personas somos capaces de coordinar nuestras acciones. Una norma es capaz de regular y canalizar las expectativas de participantes anónimos, así como proporcionará el principio de continuidad que resolverá las posibles ambigüedades en la mayoría de situaciones futuras. También afirma que" existe un mayor nivel de articulación asociado con una norma que con una mera regularidad de comportamiento”. Estas deben de ser vistas como" un conjunto de sentencias normativas que prescriben una acción particular cada jugador en cualquier situación del juego perteneciente a una clase de juegos dada”.



                                     

4. El poder y la acción colectiva

Sidney Tarrow es otro autor que hablará sobre el poder de la acción colectiva la hora de modificar o influir en decisiones que son tomadas desde el gobierno. Gran importancia tendrá la marcha celebrada el 25 de abril de 1993 en Washington D.C. a favor de los derechos de los homosexuales. Se calcula que un millón de personas de gran diversidad pertenecientes a distintos grupos sociales participaron en la manifestación en defensa de un derecho individual por el cual muchas personas que participaron en esa marcha no le afectan de una forma directa. ​

Tarrow plantea que los movimientos dependen de sus entornos exteriores y especialmente de las oportunidades políticas para la coordinación y mantenimiento de las acciones colectivas. También abordará sobre Marx, Lenin, Gramsci y la acción colectiva, así como la forma que tenían los tres anteriores de entenderla.

Marx entendía que la sociedad capitalista se dividía en dos clases sociales; la burguesía quienes poseen los medios de producción y la clase trabajadora - o proletariado - quienes no poseen los medios de producción. La explotación del segundo crea o hace crecer la riqueza del primero. Marx defendía que la clase trabajadora debía de tomar conciencia como tal y, por medio de la acción colectiva acabar con el capitalismo e imponer el comunismo.

La acción colectiva ha sido la causante de avances en muchas poblaciones del mundo. Un ejemplo es el de Sudáfrica y Nelson Mandela. Este junto a los demás que lucharon por ello consiguió muchas mejoras para su pueblo, en un contexto histórico y social donde el hombre blanco era superior al hombre negro, pese a ser los negros los indígenas. Mediante la acción colectiva, manifestaciones, sabotajes y otras acciones tanto violentas como no violentas, Nelson Mandela consiguió una progresiva igualdad entre el hombre blanco y del hombre negro. Fue gracias la acción colectiva por la cual Mandela quién junto a otras personas la encabezó, pudo ganar las elecciones de 1990 y conseguir una igualdad social y jurídica sobre todo.