ⓘ Henry Charles Carey fue un economista estadounidense, uno de los principales representantes de la escuela americana de economía política, en el siglo XIX. Fue e ..

                                     

ⓘ Henry Charles Carey

Henry Charles Carey fue un economista estadounidense, uno de los principales representantes de la escuela americana de economía política, en el siglo XIX. Fue el principal asesor económico del presidente Abraham Lincoln.

                                     

1. Vida

Era hijo de Mathew Carey 1760-1839, irlandés, también economista, que publicó en 1822 de Ensayos sobre economía política, un tratado en favor de las ideas de proteccionismo y fomento industrial expuestas años antes por Alexander Hamilton. Mathew influó decisivamente en el pensamiento de su hijo.

Cuando Henry tenía 28 años, sustituyó a su padre como miembro de la sociedad editorial Carey & Lea, la cual, por mucho tiempo fue la más famosa de Estados Unidos. En 1835, Henry Carey fue cofundador de la famosa compañía de seguros contra incendios Franklin Fire Insurance Company of Philadelphia.

Para dedicarse de tiempo completo a los estudios económicos, se retiró del negocio y de sus actividades como empresario en 1838, después de publicar su Ensayo sobre la cuota de salarios 1835 ​ publicados también en tres tomos, entre 1858 y 1860 y traducidos al castellano en 1888.

                                     

2. Concepciones económicas

Su teoría fundamental se refiere la distinción entre riqueza y valor. Las riquezas de la naturaleza y la tierra en sí misma no tienen un valor. ​

                                     

3. Crítica

La influencia determinante que la obra de Carey tuvo en Estados Unidos, contrasta con las críticas abiertas de los economistas europeos, especialmente los librecambistas. John Stuart Mill dijo que Principios de ciencia social era "el peor libro de economía política que jamás he leído". ​

Actualmente, el debate sobre el proteccionismo se repite en gran escala, para dilucidar si a los "países jóvenes" les convienen no las políticas y tratados de libre comercio y si ellas son un estímulo para las formas de trabajo más serviles y mal pagadas.