ⓘ Sucesos de Castilblanco. Se conoce como sucesos de Castilblanco al enfrentamiento habido en la localidad española de Castilblanco, el 31 de diciembre de 1931, e ..

                                     

ⓘ Sucesos de Castilblanco

Se conoce como sucesos de Castilblanco al enfrentamiento habido en la localidad española de Castilblanco, el 31 de diciembre de 1931, entre unos campesinos de la localidad y la guardia civil, que acabó con el linchamiento de cuatro miembros de ese cuerpo. Fue el inicio de una "semana trágica" en el primer bienio de la Segunda República.

                                     

1. Sucesos

El invierno era la estación del año de menor trabajo para los jornaleros de Extremadura y Andalucía, lo que hacía que fuera un momento de gran tensión social. El 20 de diciembre de 1931 en Castilblanco, un pueblo relativamente grande de la provincia de Badajoz, la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra FNTT convocó una manifestación pacífica para pedir trabajo, pero la guardia civil la disolvió aunque no hubo víctimas alegando que era ilegal. La FNTT convocó entonces una huelga general de dos días cuyo objetivo era conseguir el traslado del jefe local de la Guardia Civil, al que acusaban de apoyar a los propietarios y caciques frente la legislación social recién implantada. ​

                                     

2. Repercusión

La conmoción que provocaron estos hechos en el país fue enorme. El general José Sanjurjo, director general de la Guardia Civil, comentó que ni siquiera en la cabilas más primitivas de Marruecos había visto cadáveres tan salvajemente mutilados ​ Dos días después, el 5 de enero, tenían lugar los hechos más trágicos: los sucesos de Arnedo.

                                     

3. Relación con los sucesos de Arnedo

La tensión generada por los sucesos de Castilblanco probablemente influyó en el trágico final de los llamados sucesos de Arnedo, ocurridos cinco días después, el 5 de enero de 1932. En esa localidad riojana se produjo otro choque con la Guardia Civil, cuando un grupo de trabajadores acompañaba a una delegación que acudía a una reunión con los patronos para negociar el fin de una huelga convocada por la Unión General de Trabajadores. Cuando la Guardia Civil se acercó a los trabajadores reunidos, estos comenzaron a increparlos y atacarlos. Quizá aterrorizados por lo sucedido en Castilblanco, los agentes abrieron fuego contra la multitud, matando a once personas –entre ellas un niño y cinco mujeres– e hiriendo a treinta. Estos sucesos causaron un enorme escándalo. Si tras los sucesos de Castilblanco la opinión pública se solidarizó mayoritariamente con la Guardia Civil, en esta ocasión sucedió lo contrario. Las Cortes pidieron la destitución del jefe de la Guardia Civil, el general Sanjurjo. El Gobierno de Azaña se negó a hacerlo; pero un mes más tarde lo sustituyó por Miguel Cabanellas y lo nombró jefe de los Carabineros. ​