ⓘ Gascas de Alarcón es una antigua localidad española en la provincia de Cuenca. Quedó anegada por la construcción del Pantano de Alarcón, que se inició en 1946 p ..

                                     

ⓘ Gascas de Alarcón

Gascas de Alarcón es una antigua localidad española en la provincia de Cuenca. Quedó anegada por la construcción del Pantano de Alarcón, que se inició en 1946 por iniciativa de los regantes valencianos para regular el curso del río Júcar, terminándose las obras en 1970. El pueblo había sido ya abandonado antes de 1951.

Se pueden ver sus restos cuando baja el nivel del agua: el trazado de las calles y los muros, y un muro de piedra con un arco, resto de una casa particular.

En su término nacía el arroyo de Gascas, tributario del Júcar, que ahora también está bajo el nivel del pantano.

Gascas era un pueblo ribereño, uno de los pocos de la provincia con huertas de regadío. Su economía se basaba en la explotación de las huertas situadas en la ribera del arroyo de Gascas y del río Júcar, estos proveían de agua a los terrenos con un estricto sistema de turnos de riego para cada parcela. Los productos de la huerta hortalizas y frutas se vendían luego en los demás pueblos de la provincia.

                                     

1. Historia

Gascas se erigía sobre la ribera izquierda del Júcar y debía su nombre al hecho de haber sido fundado por gascones, caballeros y soldados que acompañaron a Alfonso VIII de Castilla en la campaña de conquista de Cuenca. Alfonso, casado con Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania, había recibido el condado de Gascuña en dote, y al planear la campaña, llevó soldados gascones. En la recién conquistada ciudad de Cuenca, instaló durante un tiempo su corte y como recompensa por su ayuda, dio tierras a algunos de estos gascones, que se asentaron en las tierras de Gascas y fundaron el pueblo.

En su territorio se encontraron lápidas con inscripciones romanas. ​ Entre 1946 y 1950, el pueblo fue despoblándose, a medida que el nivel de las aguas se acercaba al pueblo. El término municipal que quedó sin anegar pasó al de Olmedilla de Alarcón.

Desde 2010, el primer sábado de agosto tiene lugar en Olmedilla de Alarcón una fiesta en homenaje a los gasqueños y sus descendientes. La inauguración de un monolito en aquel año, en el punto de la orilla del pantano más cercano al pueblo, originó un encuentro que, desde entonces, se viene repitiendo por iniciativa del ayuntamiento de Olmedilla, donde se instalaron algunos de los gasqueños cuando marcharon del pueblo.