ⓘ Torres de la catedral de Valladolid. El arquitecto del siglo XVI Juan de Herrera había concebido para la catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid ..

                                     

ⓘ Torres de la catedral de Valladolid

El arquitecto del siglo XVI Juan de Herrera había concebido para la catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid la construcción de cuatro torres, dos en las esquinas de la fachada de los pies y dos más pequeñas en las esquinas de la cabecera. Estas dos últimas nunca llegaron a construirse y de las otras dos se levantó la del oeste en el siglo XVIII y la del este en el siglo XIX. En su alzado, según los planos, las torres constan de tres cuerpos y se rematan en media naranja y linterna. El tercer cuerpo debía servir como campanario.

                                     

1. Torre del lado del Evangelio

Entre 1703 y 1709, siguiendo las trazas de Herrera, aunque no de manera muy fiel, se levantó la torre de poniente. ​ Mientras tanto se iba haciendo muy despacio la labor de despejar los escombros acumulados de nuevo, salvando en lo posible los materiales que pudieran servir. Los compró el Ayuntamiento y se ocupó de su traslado, pero el resto de cascotes y escombro inútil permaneció en el sitio hasta el año 1843. También se fueron abriendo las calles afectadas, para que la ciudad volviera poco a poco la normalidad.

Así quedó la primera y única torre de la catedral que nunca más fue levantada de nuevo. La catedral se vio sin torre, sin campanas y sin reloj. Las campanas y el reloj eran todo un símbolo y una necesidad para la población que confiaba tanto en unas como en otro, para los acontecimientos religiosos y de otra índole y para la distribución de su tiempo. La torre de la catedral y su reloj se veían desde cualquier punto de Valladolid y esa referencia se había perdido para siempre. Así, la vecina Universidad tuvo que construir una torre propia en 1857 para poder colocar un reloj en ella, pues hasta 1841 se había regido por el reloj catedralicio.

                                     

2. Torre del lado de la Epístola

La segunda torre, ​ Al año siguiente el electricista Manuel Rodríguez colocó el cable-pararrayos que baja por la parte posterior del monumento y se desliza por la torre hasta llegar a tierra.