ⓘ Claire-Clémence de Maillé-Brézé. Hija del marqués Urbano de Maillé-Brezé y de Nicole du Plessis, hermana esta última del célebre Cardenal y primer ministro de L ..

                                     

ⓘ Claire-Clémence de Maillé-Brézé

Hija del marqués Urbano de Maillé-Brezé y de Nicole du Plessis, hermana esta última del célebre Cardenal y primer ministro de Luis XIII, fue prometida en matrimonio, a los 5 años de edad, por su tío el Cardenal a Luis II de Borbón-Condé, príncipe de Condé que sería conocido como el Gran Condé. Con el pretexto de su educación, fue apartada de su familia y confiada a Mme. Boutillier, mujer del superintendente, quien le dio una educación mediocre.

A sus 13 años de edad, autoritariamente, el matrimonio fue celebrado en Milly. Su marido, que en este entonces era duque de Enghien, enamorado de otra, protestó inútilmente contra la imposición paterna.

Se casó el 11 de mayo de 1641. Tuvieron, cuatro hijos, tres de los cuales murieron prematuramente:

  • una hija
  • Luis
  • Enrique Julio de Borbón, Príncipe de Condé
  • Luis de Borbón, duque de Borbón

Aunque despreciada, ella le dio un hijo, y tras la caída en desgracia que siguió la Fronda, cuando su marido fue arrestado y apresado en Vincennes, Clara-Clemencia se destacó por su conducta enérgica y devota, prosiguiendo la lucha, sublevando a sus amigos, haciendo frente al peligro, enfrentando la cólera del rey Luis XIV, a las órdenes de Mazarino y a las amenazas populares.

Exiliada la fortaleza de Montrond, el cardenal Mazarino le hubo trazado un largo itinerario que partía de Burdeos y pasaba por el Poitou, Anjou y la Turena. Pero ella se detuvo en Milly, en una corta estadía que usó para reclutar por todas partes a los amigos de su esposo prisionero de Estado. Mientras tanto, su fiel intendente Lenet recorría Francia y España, y ponía a Montrond en estado de sostener un asedio en regla, para poder resistir por más de un año al ejército real. Clara-Clemencia reunió alrededor de ella a todos sus fieles y les organizó festejos espléndidos a todos los jefes de la Fronda que estaban organizando la resistencia. Acudió toda la nobleza de la provincia.

Estos esfuerzos de la Princesa no pudieron hacer que Condé no languideciese por espacio de largos meses en la prisión de Vincennes.

La Princesa hubo de someterse la Reina regente Ana de Austria y a Mazarino en 1651. Los príncipes de Condé se reinstalaron en Chantilly y no volvieron a estar en gracia de la Corte sino hasta 1660. Pero un escándalo ocurrido en 1671 un lío amoroso de la princesa con un paje obligó al Príncipe a encerrar a su esposa en Châteauroux, donde permaneció hasta su muerte en 1694.