ⓘ Candelaria Pérez, más conocida como la sargento Candelaria, fue una militar chilena que participó en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana. ..

                                     

ⓘ Candelaria Pérez

Candelaria Pérez, más conocida como la sargento Candelaria, fue una militar chilena que participó en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana.

                                     

1. Biografía

Hija de un artesano, su educación fue escasa, lo que la obligó a desempeñarse en el oficio de empleada doméstica, sirviendo a una familia de neerlandeses. Se trasladó a Perú con sus patrones. En El Callao abrió una cocinería que bautizó con el nombre de "Fonda de la chilena", donde la especialidad de la casa era el "pescado frito".

                                     

2. Participación en la guerra

la llegada del Ejército Unido Restaurador, bajo las órdenes del general Manuel Bulnes Prieto, victorioso después del combate de Portada de Guías efectuado el 21 de agosto de 1838, se enroló inmediatamente en el Ejército de Chile, sin tener en consideración su condición de mujer.

Además de ser cantinera, participó en el combate del cerro Pan de Azúcar, en la batalla de Yungay, el 20 de enero de 1839, en donde obtuvo el grado militar de sargento por el valor demostrado. ​ En 1840, de vuelta en Chile, fue recibida con honores por el ejército chileno y recibió el grado de alférez y una pensión vitalicia de 17 pesos mensuales, que no solventaban sus gastos básicos.

                                     

3. Su vida después de la guerra

Dos décadas después de haber sido reconocida como una heroína, Vicente Reyes publicó en el periódico La Semana un reportaje sobre Candelaria Pérez y la pobreza en la que se encontraba. Reyes entrevisto la cantinera y de ahí se conocieron nuevos detalles de su participación en la guerra. Tiempo después Benjamín repetiría la visita y nos entregaría una descripción del lamentable estado de la heroína:

Era pequeña, de facciones más que regulares para su raza evidentemente mestiza, y aunque tenía los ojos enfermos, conocíase por sus súbitos lampos, a través del trapo envuelto sobre sus sienes, que alguna vez vieran el fuego de la batalla, como su boca, ya sumida y despoblada de dientes, mostraba todavía indicios de haber mordido en más de una ocasión la pólvora de la cartuchera. Esa anciana, así desbaratada, era la famosa –Sarjento Candelaria”, Benjamín Vicuña Mackenna ​.

                                     

4. Muerte

La ya entonces alférez Candelaria falleció en Santiago el 28 de marzo de 1870. Sus funerales no fueron los que merecía, puesto que asistieron solo cinco personas. Sus pertenencias militares se perdieron del Museo Nacional y hasta hoy se desconoce su paradero.