ⓘ Sebastián Martínez Domedel. Natural y vecino de Jaén, según Antonio Palomino cuya información procede de Antonio García Reinoso, que fue discípulo del pintor, l ..

                                     

ⓘ Sebastián Martínez Domedel

Natural y vecino de Jaén, según Antonio Palomino cuya información procede de Antonio García Reinoso, que fue discípulo del pintor, llegó a Madrid después de la muerte de Velázquez, de quien se ha dicho sin fundamento que pudo ser discípulo y colaborador. No ha sido posible establecer la fecha de su nacimiento, habiéndose publicado dos partidas de bautismo contradictorias, ninguna de las cuales parece corresponderle. ​

Aunque Palomino afirma que Felipe IV le hizo su pintor, y refiere anécdotas de las visitas del monarca a su taller, no existe confirmación documental de tal nombramiento, sobre el que el propio Palomino parecía albergar dudas al añadir: "pero yo extraño mucho no haber visto pintura alguna suya en ninguno de los sitios reales, que las conozco muy bien; sí que entre particulares".

                                     

1. Obra

Lo que de Sebastián Martínez se conserva firmado o documentado, al parecer todo de fechas avanzadas, muestra a un artista ecléctico, desigual incluso dentro de una misma obra, que utiliza estampas y copia con habilidad a los maestros antiguos la Flagelación de Navarrete el Mudo o el Descendimiento de Daniele da Volterra para el citado retablo de la Santa Faz de la catedral de Jaén, tanto como imita a los modernos según se advierte en la Inmaculada del convento de dominicas del Corpus Christi de Córdoba, réplica, al parecer, de la perdida Inmaculada de Alonso Cano para la capilla de San Isidro en la iglesia de San Andrés de Madrid.

Para el convento del Corpus Christi de Córdoba pintó Martínez cuatro lienzos, conservados en los mismos lugares donde los describió Palomino hasta la clausura del convento en 1992, ​